Archive for ‘Ernesto “Che” Guevara’

April 15, 2010

En el nombre de la Robolucion

Uno a veces se pregunta si la robolucion Bolivariana Chavista Castrista que asola a Venezuela y otros en el continente ya nos hizo tocar fondo. Les tengo malas noticias, historias del siglo 20 en otras latitudes me demuestran que todavía es posible mucho peor. Es posible que estos dementes puedan eliminar el siglo 21 y el siglo 20 del continente sur americano. Las pruebas las pueden leer en este pequeña (pero muy buena) nota aparecida en TalCual. No dejen de leerlo, vale la pena aprender.

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Un régimen que sólo sembró muerte
14/04/2010 06:18:37 p.m. | Opinión
El 15 de abril de 1998, una noticia llegaba a las redacciones de los diarios: Pol Pot, el dictador camboyano, el antiguo líder de los Khmer Rouge (jemeres rojos), el responsable de un genocidio que había acabado con uno de cada tres habitantes de Camboya, había muerto de un infarto mientras dormía en un campamento cercano a la frontera tailandesa donde vivía en situación de arresto domiciliario.

Pol Pot se llamaba en realidad Saloth Sar. Bajo su régimen totalitario proclamó el nacimiento de la Kampuchea Democrática y declaró el inicio del “año cero”, en el que la historia del país empezaría a reescribirse. Había que eliminar todos los vestigios del detestable capitalismo: Se destruyeron los vehículos de motor y el carro de mulas fue instituido como medio de transporte nacional. Se suprimió el derecho de propiedad privada. Se quemaron bibliotecas y fábricas de todo tipo. Se prohibió el uso de todo medicamento: Kampuchea estaba en condiciones de reinventar todas las medicinas echando la mano a la sabiduría popular. Sólo los campesinos permanecerían a salvo de la peste capitalista y burguesa. Al resto se le tenía por peligroso despojo de tiempos pasados que había que eliminar.

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November 16, 2009

¿Qué tan loco está?

Propiedad de la Revista Semana, Colombia.  Publicado en este blog sin permiso explicito de los propietarios. Parta leer completo con fotos muy vacanas, ademas de otros buenos artículos pinche aqui 🙂

Por absurdas que parezcan las amenazas de Chávez, su perfil sicológico indica que nada se puede descartar.

Sábado 14 Noviembre 2009

 

Cuando Hugo Chávez hizo sus absurdas declaraciones para pedirle a su Ejército y al pueblo venezolano que se prepararan para la guerra, la explicación que más se oyó para justificar semejante despropósito era la de la cortina de humo. En otras palabras, que quería distraer a los venezolanos de las penurias que están viviendo por una inflación en alza, el desabastecimiento de alimentos y el racionamiento de agua y luz, en busca de una solidaridad nacional alrededor de la defensa de la patria supuestamente amenazada.

Tres días después, el propio Chávez recogió velas al presentarse como un adalid de la paz y la concordia con argumentos tan ridículos como los que había utilizado en la declaración de guerra. Según él, Venezuela es un país pacífico asediado por los gobiernos guerreristas de Colombia y Estados Unidos.

Estos bandazos de oratoria y esa conducta ciclotímica que ya son conocidas en Chávez llevan a que muchos colombianos lleguen a la conclusión de que al Presidente de Venezuela le falta una tuerca o que perro que ladra no muerde. Sin embargo, dada la escalada verbal de los últimos tiempos, los graves incidentes en la fronteras, el desplome del comercio y su pérdida de popularidad en casa, no hay que descartar del todo que un perro que ladra tantas veces algún día muerda.

Líderes como Chávez, que tienen rasgos de megalomanía y paranoia, llegan a tomar decisiones que no sólo van en contravía de lo racional y lo lógico, sino a veces de sus propios intereses. Adolfo Hitler, cuando estaba ganándoles la guerra a Francia e Inglaterra, decidió atacar a la Unión Soviética al abrir un segundo frente, cometiendo el mismo error garrafal que Napoleón Bonaparte un siglo y medio atrás. Como si fuera poco, cuando los japoneses atacaron Pearl Harbor y Estados Unidos les declaró la guerra, el dictador alemán, que no tenía velas en ese entierro, decidió declararle la guerra unilateralmente a Estados Unidos, para aquel entonces la potencia militar más poderosa del mundo. La consecuencia de esas dos barbaridades fue la destrucción de Alemania cuatro años más tarde y su suicidio en el búnker de Berlín.

Ejemplos como los anteriores ilustran que cuando un hombre con poder está desfasado de la realidad, lo impensable puede llegar a suceder.

Para hacer una interpretación sobre el riesgo que representa Chávez, es útil revisar los análisis de su personalidad contenidos en biografías, perfiles y estudios que se han publicado sobre él. Dos libros han intentado profundizar sobre el tema: Hugo Chávez sin uniforme, de los periodistas venezolanos Cristina Marcano y Alberto Barrera, y El poder y el delirio, del intelectual mexicano Enrique Krauze. También ha incursionado en ese campo el periodista norteamericano Jon Lee Anderson con dos perfiles que publicó en la prestigiosa revista The New Yorker sobre el controvertido líder venezolano, y muchos otros artículos y ensayos.

De la lectura minuciosa de esos documentos la primera conclusión a la que se llega es que sería simplista afirmar que todo lo que está diciendo y haciendo Chávez no es más que una maniobra de distracción para tapar sus problemas internos. Sus biógrafos destacan su denodado apego al poder, su obsesiva pretensión de cambiar el rumbo de la historia, su convicción de ser la reencarnación de Bolívar y Fidel, y su desprecio por la democracia liberal. Dan cuenta de su verborrea provocadora y sus abusos de autoridad. Pero nadie se atreve a pronosticar hasta dónde puede llegar con su proyecto revolucionario. Los rasgos de su personalidad lo hacen impredecible: es ambiguo, delirante, paranoico, manipulador y belicoso.

En el prólogo del libro de Marcano y Barrera, el periodista Teodoro Petkoff dice que “a lo largo de su fulgurante carrera, Chávez ha tenido a su favor la subestimación de que ha sido objeto por parte de sus adversarios y enemigos”. En efecto, muchos se han equivocado con él. El presidente Rafael Caldera jamás imaginó que el mismo coronel golpista al que le otorgó una amnistía en 1994 sería su sucesor en la Presidencia un lustro después, y que le enviaría mensajes al otro día del triunfo electoral de que desocupara el despacho presidencial. El mismo que en la ceremonia de posesión alzó la mano para jurar que reformaría la “moribunda” Constitución sobre la que estaba jurando.

Tampoco pensaban sus adversarios, que como candidato lo consideraban un fuego artificial que capitalizaba el descontento popular momentáneo, y que desde 1998 lo han visto ganar más de una decena de elecciones. Mucho menos imaginaban sus antiguos colegas revolucionarios y militares, como Luis Miquilena o Raúl Isaías Baduel, que terminarían proscritos, vituperados o presos por el régimen bolivariano que ayudaron a erigir.

No hay que subestimarlo, sugiere Petkoff. Por eso cuando Chávez les dice al Ejército y al pueblo venezolano que se preparen para la guerra, muchos colombianos no saben si el que habla es un loco pirómano que puede incendiar el vecindario o un peligroso estratega que lleva años preparándose para cumplir su propia profecía bélica.

El revolucionario

Chávez empezó a obsesionarse con la revolución hace más de 30 años. En 1977, cuando apenas era un joven teniente de 23 años, evocaba al Che Guevara en su diario personal y describía la ansiedad que sentía por participar en una revolución: “Esta guerra es de años (…) tengo que hacerlo. Aunque me cueste la vida. No importa. Para eso nací”, dice un fragmento publicado en Chávez sin uniforme. A finales de ese año vino la creación del Ejército Bolivariano Revolucionario y el inicio de su vida conspirativa, que lo llevaría a una fuerte alianza con Douglas Bravo, jefe guerrillero del movimiento Bandera Roja. Una mezcla de insurgentes y militares que resulta extraña en Colombia, pero no en otros países de América Latina.

Eso explica, en parte, su eclecticismo ideológico, que le permite al tiempo creerse la reencarnación de Bolívar, admirar al prócer federalista Ezequiel Zamora y rendirle culto a ‘Maisanta’ una especie de bandolero rebelde del que es descendiente. Más allá de su anacrónica adhesión marxista, Chávez parece tener en su ADN una devoción militarista donde la fuente de poder está en la punta del fusil.

Si bien hace poco llamó gorilas a los militares que apuntaron con sus rifles a la cabeza del presidente Manuel Zelaya y lo despojaron del poder en Honduras, él mismo hizo de gorila en 1992, cuando organizó el golpe para sacar a Carlos Andrés Pérez del Palacio de Miraflores.

Sobre lo que pasó esa noche en Caracas hay muchas sombras y dudas. Nadie sabe por qué Chávez no llegó a tomarse el Palacio de gobierno y se rindió sin dar pelea. Quizá para no inmolarse. O quizá porque, como dicen sus adversarios, otro rasgo de su personalidad es la cobardía. Aunque fracasó, estaba convencido de que el único camino para tomar el poder eran las armas. Fue, según sus biógrafos, la influencia del viejo líder comunista Luis Miquilena lo que lo llevó por el camino electoral.

Pero su visión de fondo no ha cambiado. El desaparecido analista venezolano Alberto Garrido documentó en varios libros cómo Chávez ya tenía vínculos con los insurgentes mucho antes de llegar a la Presidencia. La supuesta protección de la que han gozado los grupos guerrilleros colombianos en su territorio -según denuncian las autoridades colombianas- así parece ratificarlo.

En ese sentido muchos creen que Venezuela estaría cumpliendo el papel de Cuba en los años 60: un lugar para exportar la revolución. O en lo que se convirtió la Libia de Gadaffi en África en los 70 y 80: el sitio donde se armaron y entrenaron grupos rebeldes de la más diversa estirpe.

Hugo Chávez ya ha hecho una revolución en Venezuela. Su socialismo del siglo XXI ya está en el poder. La elite gobernante fue remplazada por una nueva clase dirigente cuyo epicentro es el propio caudillo.

La antigua tecnocracia petrolera de Pdvsa fue botada a la calle y reemplazada por la burocracia chavista. Muchos empresarios tradicionales tuvieron que abandonar el país o terminaron por someterse, convenientemente, a la égida de Chávez, como el multimillonario Gustavo Cisneros. Muchas empresas de comunicaciones han sido nacionalizadas, como también el 90 por ciento de las cementeras extranjeras como Cemex, Holcim y Lafargé. Hace un año nacionalizó la empresa de energía, cuyo desempeño se puede medir ahora, cuando el país está prácticamente a oscuras por los cortes de luz. En todo caso, Venezuela es un país cuya estabilidad jurídica está en entredicho para el capital extranjero.

Según Krauze, Chávez sigue un libreto: el de la revolución cubana. Recién posesionado dijo ante un auditorio de estudiantes que: “Venezuela va hacia la misma dirección, hacia el mismo mar hacia donde va el pueblo cubano, mar de felicidad, de verdadera justicia social, de paz”.

Su obsesión por Bolívar se sumó a la fascinación por Fidel Castro. Chávez ha retomado las anacrónicas banderas de la Guerra Fría, ha construido una eficaz retórica anti-imperialista, y ha montado a su gobierno sobre la idea de que la revolución bolivariana será atacada desde afuera. Bien sea mediante su propio asesinato o mediante una invasión, asimilando así su destino al de todos los venezolanos. En virtud del miedo que infunde el enemigo extranjero, se postula como perpetuo salvador de la patria.

El juego doble

Pero, más allá de su visión mesiánica del poder, Chávez se debate entre dos polos. La ambigüedad, la incoherencia y la disociación son inherentes a su forma de gobierno. Con frecuencia sus palabras y sus actos van en sentidos contrarios. Mientras le gritaba “¡pendejo!” a George W. Bush, lo tildaba de criminal de guerra y le aseguraba que primero saldría él de la Casa Blanca, que Chávez de Miraflores, pagaba 1,2 millones de dólares a una firma de lobby para mejorar su imagen en Washington.

Más allá de su espíritu camorrero, los cambios intempestivos de ánimo hacen parte de su siquis. El general retirado Alberto Rojas Muller, jefe de la campaña de Chávez en 1998, citado por Marcano y Barrera, dice que “es un individuo que vive estados de ánimo oscilantes entre momentos de extrema euforia y momentos de decaimiento”. Esa ambigüedad y los cambios repentinos de ánimo han sido la constante en su relación con Uribe. Puede pasar de llamarlo paramilitar y pedir que se muevan sus tanques a la frontera, a abrazarlo, como ocurrió en la cumbre de la OEA en Santo Domingo el año pasado; llamarlo amigo del alma y ufanarse de la química que hay entre los dos.

Esta suerte de bipolaridad es mucho más común de lo que se cree en los hombres que ejercen el poder, que con frecuencia exultan vanidad y narcisismo. Edmundo Chirinos, ex terapeuta de Chávez, citado por Jon Lee Anderson en su artículo El revolucionario, dice que el Presidente de Venezuela tiene una sicología similar a la de Simón Bolívar: “Es de mal genio y difícil cuando se siente frustrado” (…) “Tiene tendencia a la vanidad. Denota un irrestricto autoritarismo y predispone a la gente en su contra”. No obstante, Chirinos certifica en este reportaje que Chávez está completamente sano y es una persona completamente normal. “Aparte de su poder, no es distinto de usted o de mí”, dijo.

Paranoia política

Como buen caudillo, Chávez siempre ha sido un poco paranoico. Cuando era candidato a la Presidencia, su escolta tuvo que ser reforzada. Se sabe que el servicio secreto de Cuba es quien se encarga, finalmente, de su seguridad. Ante la idea de que van a asesinarlo, ha dicho: “¡No se les ocurra, no por mí, sino por lo que puede pasar en Venezuela”. Él pronostica que su muerte desencadenaría, como la de Jorge Eliécer Gaitán, 50 años de guerra. La semana pasada en su controvertida alocución de Aló Presidente dobló la cifra y dijo que la guerra con el imperio sería de 100 años. .

Su paranoia se disparó aun más después del 11 de abril de 2002, cuando se fraguó un golpe en su contra que lo tuvo durante 48 horas fuera del poder, y en el que participaron algunos de sus más conocidos. Los golpistas querían que renunciara, pero que no abandonara el país. Por una jugada del destino, los militares entendieron en cuestión de horas que Pedro Carmona y el grupo de empresarios que se apoderaron de la Presidencia no contarían con el apoyo popular que tenía Chávez y decidieron restituirle su lealtad a éste. Uno de los militares que fueron clave en el regreso de Chávez fue Raúl Isaías Baudel, quien años después, ya distanciado del chavismo, hizo una campaña que resultó definitiva para atajar la reelección indefinida del caudillo. Hoy Baudel está en la cárcel y se le considera un preso político. Chávez está convencido de que los gringos estaban detrás de la conspiración de aquel abril. Desde entonces su hipótesis es que la CIA está buscando su caída.

Algunos hechos reales, como el ingreso de paramilitares a Venezuela, se han convertido en una hipérbole de amenazas, atentados y anuncios de invasiones inminentes. Desde siempre, Chávez se siente parte de una guerra asimétrica, donde el pueblo en armas tendrá que defender a su líder y su revolución. Ha construido un sistema de milicias y de vigilancia comunitaria muy similar al cubano (pero menos eficiente), compró 100.000 fusiles de asalto y ha gastado 5.000 millones de dólares en armas rusas.

El líder venezolano parece ignorar que Estados Unidos ha abierto dos frentes de batalla, en Afganistán e Irak, que ahora no sabe cómo cerrar. Y que realmente Venezuela, y en general América Latina, está en el último renglón de las preocupaciones de la potencia del norte. Si esto era verdad con Bush, lo es aún más con Obama. Y pensar que las bases de los gringos en Colombia son para vigilarlo o atacarlo es ignorar que bien pueden hacerlo desde Curazao, donde tienen otra base más cercana, o desde Miami, que está justo al frente de sus playas.

En medio de su paranoia Chávez no trata a sus adversarios como contradictores políticos, sino como enemigos en una lógica de guerrerista. Manuel Rosales, quien fuera su contrincante en las últimas elecciones, terminó exiliado en Perú y acusado por la justicia chavista de haberle pagado a paramilitares colombianos para que atentaran contra el Presidente. Todo ello basado en testimonios dudosos de dos paramilitares colombianos, que han sido manipulados por los organismos de inteligencia de Chávez.

Por eso quizá Chávez ha tomado decisiones tan extrañas como desarmar a la Policía en los cinco estados gobernados por la oposición. Uno de los más afectados es Táchira, que vive una situación de violencia sin precedentes, y cuyo gobernador, César Pérez Vivas, se ha convertido en el blanco de los epítetos y señalamientos del Presidente. Allí la autoridad tuvo que volver al bolillo.

Colombia, sin embargo, terminó por darle a Chávez el pretexto que necesitaba para ponerse en pie de guerra. A medida que se diluye su proyecto expansionista, que se le complica el panorama interno y que se le enreda la gobernabilidad, invoca la guerra como su destino inexorable. Quizá porque no está preparado para perder en las urnas. Ni para abandonar el poder.

Enrique Krauze dice que “Hugo Chávez es un venerador de héroes, pero no es un héroe”. Un hombre que se cree la reencarnación de Bolívar y el sucesor de Fidel Castro. Su idea del gobierno es vitalicia y absoluta. Su idea de heroísmo es continental. Se ha involucrado en procesos electorales desde Honduras apoyando a Zelaya en su abortado proyecto de reelección, y enviando una maleta de dinero a Argentina para asegurarle la victoria a Cristina de Kichner, pasando por su petro-respaldo a varios gobiernos como Bolivia, Dominica y Nicaragua. Hasta ahora Chávez mantiene la idea de que su gobierno es democrático porque ha ganado todas las elecciones, muy a pesar de que ha asfixiado la separación de poderes y la libertad de prensa.

Pero 12 años después de dictadura “light”, como la han definido algunos, Chávez empieza a sentir que muchas cosas se le desmoronan. El chavismo ha perdido algunas de sus más importantes plazas políticas como Caracas, Táchira y Zulia, y su popularidad ha caído al 46 por ciento. Esto no está mal para un Presidente después de tanto tiempo en el poder, pero es insuficiente para alguien que quiere perpetuarse. Luego de que suenan sus trompetas de guerra, los venezolanos se alejan más de él. La encuestadora Datanálisis publicó un sondeo en el que se demuestra que el 80 por ciento no estuvo de acuerdo con sus declaraciones de guerra, y que el 66 por ciento no quiere que se rompa relaciones con Colombia.

Internacionalmente, su proyecto también languidece. Zelaya no ha sido restituido, Correa sigue en la línea de reconciliarse con Colombia, a pesar de los intentos de sabotaje por parte de Venezuela. Y si en el pasado se disputaban en América Latina dos modelos de izquierda, el de Chávez y el de Lula, este último se impuso por la pujanza económica y el liderazgo de Brasil en la región. La revolución chavista se ha quedado a medio camino, emulando, como dice Krauze, el fracasado y anacrónico modelo cubano.

Aunque su plan es quedarse en el gobierno hasta 2021, su tiempo ya está en declive y el oxígeno no le va a alcanzar. Ante este panorama, muchos piensan que Chávez podría buscar un incidente de militar para convertirse en el salvador de la patria amenazada. Encontrar el pretexto para perpetuarse. Una guerra que lo convertiría en el héroe que, según Krauze, Chávez siempre ha querido ser. “Hugo Chávez no es un héroe y él lo sabe. El espejo se lo dice cada mañana, cada noche (…) por eso insiste cada vez que puede en identificar a la patria con su persona, en señalar conspiraciones que lo buscan a él, que van por él y que, de triunfar, representarían el derrumbe de su país, del continente y hasta del mundo. A partir de esa quimera ha plantado la mala yerba de la discordia en la sociedad venezolana. Y a partir de esa quimera, llegado el caso, no vacilará en llevar a Venezuela al borde del precipicio. En eso sí se parece a Hitler, que en el búnker reclamaba a sus compatriotas la destrucción de puentes y ciudades alemanas antes que admitir su derrota, la derrota de sus mitologías”.

¿Qué tan peligroso es?

Esta semana el diario El País advirtió en un editorial que Chávez esta vez “se pasó de la raya”. Brasil suspendió el debate sobre el ingreso de Venezuela a Mercosur a raíz de las imprudentes declaratorias de guerra de Chávez. En Caracas y otras ciudades hubo inmediatas manifestaciones de rechazo a la hostil retórica del Presidente. No obstante, el viernes varios tanques de guerra y carros blindados se estaban movilizando a la frontera. Y ese mismo día les reiteró a los militares que se preparen para una eventual batalla. Mucha gente en Venezuela, en Colombia y en otras latitudes del continente se ha acostumbrado a oír los altisonantes vituperios de Chávez, sus continuas provocaciones que luego son dosificadas por él mismo con un aparente bálsamo de reconciliación. Algunos creen que son actuaciones irracionales, típicas de un loco. Otros, que es una calculada estrategia de engaño a sus electores. Pero Chávez no es un loco. El “fulgor mesiánico” que se apoderó de él, según su ex amante Herma Marksman, hace parte de su proyecto político. Es su concepto de poder. Es el camino que le trazó desde muy temprano a su revolución.

La diferencia entre sus vociferaciones del pasado y las más recientes se explica por la situación interna que está enfrentando Chávez. Su poder está declinando. Pero, con su compleja y sorprendente personalidad, Chávez podría buscar convertirse en un héroe redentor y ratificar así, que es amado por su pueblo. Revivir el mito de la revolución asediada por enemigos, que encarnan Bolívar y Fidel. La doble necesidad de heroísmo y martirio, que señala Krauze. Y un conflicto con Colombia, por irracional que parezca, le puede ayudar a construir ese destino. Ese anhelado lugar en la historia. ¿Será capaz de propiciar un incidente para lograrlo? No es descartable. Nadie tampoco creyó en su momento que el general Galtieri en Argentina se atreviera a declararle la guerra a Gran Bretaña en 1982. “En los anales del populismo autoritario de la región cualquier cosa puede pasar”, advirtió el editorial del Washington Post el jueves pasado. Eso es lo que algunos piensan en Colombia. Y nadie que lo conozca se atrevería a decir que esto no ocurrirá.

October 18, 2009

Entre el fanatismo, el odio y la ineptitud

Octubre 18, 2009

El odio es el signo del régimen. La (in)justicia rojita está llena de “montajes”.

Un sentimiento de enorme frustración corre por el ánimo de millones de venezolanos, incluidos muchos chavistas que sufren también el creciente deterioro de su calidad de vida, a pesar de los ingentes recursos recibidos por el gobierno de Chávez, No obstante la continua propaganda oficial alabando las inexistentes bondades del régimen, cada vez hay más gente convencida de que lo único que le importa al Presidente es seguir en el poder a costa de lo que sea, y para ello mentirá, endilgará a la disidencia culpas que él permanentemente practica, comprometerá el futuro nacional con deudas cada vez más enormes e innecesarias y dedicará cada vez más recursos para contentar a los integrantes de los poderes públicos que le garantizan una justicia al servicio de la persecución política, un Parlamento que le aprueba normas que legalizan las tropelías contra la propiedad privada, la ideologización de la educación (para venerar a Marx y al Che y convertir la chapuza golpista del 4F en el “Día de la Dignidad”), o la ley que con el empujón de los rojitos del CNE le aseguraría “el triunfo electoral”, aunque no tenga los votos necesarios. A propósito de la celebración del décimo aniversario de la “Constituyente” escribía el talentoso Carlos Raúl Hernández (El Universal 15-10-2009) que es como si alguien propusiera celebrar el golpe de Carujo, el 4F, el fusilamiento de Piar, el castigo de Valencia por Boves, o el asesinato de Ruiz Pineda. Poco imaginaba Carlos Raúl que ese mismo día Leonardo Carvajal, de la Asamblea de Educación, mostraría indignado el nuevo calendario escolar llegado al Táchira y Miranda (por lo que supone que ese engendro de la LOE estaría aplicándose en otras regiones del país) en el que se exalta la violencia y la guerra como valores positivos. No se destaca el Discurso de Angostura, pero sí el Decreto de Guerra a Muerte, incorpora el “Día de la Juramentación del Ejército Socialista Educativo” (sic); eleva los golpes de Estado del 27N y 4F como fiestas patrias. Además, personajes como Marx, Che Guevara y Ezequiel Zamora reciben efemérides similares a la de El Libertador.

A la explosiva criminalidad sin que el Gobierno muestre eficacia alguna para reducirla (Chávez criticó estos días la inseguridad en EEUU, excusó las miles de muertes violentas en Venezuela alegando que “es un problema del mundo entero” y alabó la “seguridad” y la paz de los sepulcros que reina en Cuba) concurren otros males que están haciendo nuestra vida insoportable. Apagones en todo el país (algunos con duración de horas y hasta días), racionamiento eléctrico de 5 horas diarias en 6 Estados (mientras Chávez regala a través de la endeudadísima Pdvsa, $80 millones a Bolivia para una central termoeléctrica que le permitirá ¡exportar electricidad!). Añadamos el racionamiento o ausencia total del servicio de agua; crecimiento del desempleo (aunque el INE lo niegue), incumplimiento oficial con los trabajadores de Guayana, Corpoelec, salud y otros; inflación del 30% que ha convertido en sal y agua los salarios, y estaremos ante un polvorín sobre el que caen las chispas de la indignación colectiva por los presos políticos inocentes, víctimas del odio y del fanatismo oficial, como los once trabajadores de la Alcaldía Metropolitana y su prefecto, Richard Blanco, al igual que algunos estudiantes y numerosos trabajadores encarcelados por defender sus derechos humanos y laborales. El jueves -día de redactar esta entrega- al colega Gustavo Azócar le fue ratificado su enjuiciamiento en prisión mientras la misma justicia liberaba a la reincidente Lina Ron; el juez de control, Jesús Boscán, se resiste a darle la libertad al empresario Eligio Cedeño, en cumplimiento del mandato de la Sala 8 de Apelaciones, la cual consideró que ha sido desproporcionada la prórroga de detención preventiva dictada en su caso. El odio es el signo del régimen. La (in)justicia rojita está llena de “montajes”, como los del almirante Millán y los generales Barroso y Baduel, o el de Nixon Moreno, o los de otras víctimas del chavismo como los comisarios Simonovis, Forero y Vivas, presos mientras están libres los criminales de Puente Llaguno.

Las encuestas (todas, hasta las que edulcoran la popularidad para no provocar la ira presidencial) revelan el hastío ciudadano ante la ineptitud oficial y el miedo a un futuro incierto a causa del despilfarro y de la corrupción (¿por qué “expropia” el Hilton de Margarita en vez de equipar los hospitales y las escuelas?), a la par que registran un alto rechazo a la destrucción de los valores democráticos y morales que por largo tiempo han sido baluarte de la convivencia nacional. El 70% de los venezolanos dice que Chávez debe irse en el 2012. Ni más, ni menos. Aunque si sigue como va, puede que para el 2012 ya no tengamos país.

mcolomina@gmail.com

August 11, 2009

Socialismo Chavista !!

El Socialismo Chavista o mejor conocido como Socialismo del siglo XXI, es muy difícil de entender, para propios y extraños. Una cosa es lo que significa para los altos jerarcas, ministros, funcionarios, verdes del alto mando militar y otra cosa, lo que es para el pueblo.

Se escribe mucho, análisis van y vienen, pero en la calle se observa clarito y sin lugar a dudas, una frase ayuda a comprender aun más: “ una imagen, dice más, que mil palabras “.

Entonces dejo los textos largos para los especialistas y profesionales, acá les muestro imágenes con breves palabras; sea usted quien defina en este post, Qué es el Socialismo Chavista.

El Socialismo Chavista, te permite, sin ninguna limitación, vivir donde gustes y si es al aire libre, mejor.

Socialismo Chavista 060

Socialismo Chavista 061

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Socialismo Chavista 030

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El Socialismo Chavista, basa su economía en la economía informal, ser buhonero es la nota, tienes la opción de vender lo que sea, hasta a tu suegra. Que importa las utilidades, las vacaciones, las prestaciones sociales, la seguridad social; el pueblo no merece esos privilegios, porque sino, tratará de vivir mejor y eso, es solo para los gordos de arriba.

Socialismo Chavista 059

En el Socialismo Chavista, luchan contra la inseguridad, agarran un poco de armas y las exponen en una plaza pública, de lujo, inigualable. Lo extraño es que nunca muestran a los malandros, bueh!, cosas del régimen.

Socialismo Chavista 003

No tienes empleo?, entonces desconoces las maravillas que te brinda el Socialismo Chavista, puedes montar tu barbería con una tela roja y una navaja. Es tan simple.

Socialismo Chavista 005

El Socialismo Chavista, te obsequia franelas rojas, como recuerdo del régimen, pero eso si, debes andar pilas y asistir a todas las pachangas, para que siempre, tengas una nueva que lucir.

Socialismo Chavista 006

Quién dice que en el Socialismo Chavista no hay vivienda? Invade el edificio que te guste y la tendrás, solo debes colocar una vaina roja en alguna parte y listo!.

Pero si es una estructura bien bonita, grande, bien situada, casi terminada, no le pongas el ojo, porque esa, es únicamente para el líder del SCH. La verdad, no es amor, es frenesí, debe hacernos entender, que Chávez no tiene tiempo para construir nada, está ocupado en las cumbres, además tiene que ayudar a todo el planeta, coño!, no sean tan insensibles!

Si los Bancos que crea el régimen del SCH fracasa, vamos! Seamos solidarios y ocupemos su fachada con la venta de alguna pendejada……….( sorry!, no conseguí sinónimo adecuado, disculpen mi mala palabra, pero el líder me anima a expresarme sin tapujos ).

Socialismo Chavista 010

Todo lo que toma el SCH, debe pintarse de rojo, los letreros, el techo, la poceta, los cajeros, TODO!, en fin, los otros colores son golpistas, feos y de la IV República, fuchi!

Con el SCH, el pueblo hace mercado en los containers de Freddy Bernal, insigne discípulo de esta batalla, se me quiebra la voz…

Socialismo Chavista 012

Pero como todo tiene su excepción, a Miraflores lo pintamos de rosado, acorde con las FAB, así se hace en el SCH:! Uh Ah ¡!

Socialismo Chavista 013

Qué se haría el SCH, sin sus hermosas vallas?, vaya pues, esas que dicen todo lo contrario a lo que es, pero bravo!! El pueblo tiene que aprender a interpretar los mensajes subliminales de la, eso….

Socialismo Chavista 016

En el SCH, se crea al hombre nuevo, que espectacular y original principio . Para eso contamos con el fabuloso Frente Francisco de Miranda, donde le lavan el cerebro a los hijos de la patria: daremos la vida por ti, Comandante!

Socialismo Chavista 028

Bueno, más de lo mismo, llevamos 10 años sin saber que hacer con la basura capitalista..fo!

Socialismo Chavista 018

Cada vez más pobres, en el SCH, ser rico es muy malo, no se quejen pues.

Yo pensaba que nuestros hospitales, deberían estar como una tacita de plata, pero estaba equivocada, en el SCH, debemos ayudar a otros pueblos primero, pobrecitos, no tienen petróleo. Ni que fuera tan importante las letras torcidas y a punto de caerse, en el SCH, no andan con delicadezas.

Socialismo Chavista 026

Allí, en las paredes, se encuentra El verdadero SCH, no en Globovisión. Así que, no se dejen manipular…

Socialismo Chavista 029

En el SCH, existe un principio que señala: si cambias el color de las empresas que nos cogemos, todo funcionará. Los demás colores son feos y oligarcas. El rojo manda!.y decide para ser eficientes.
Le va mal en su negocio?, en su empresa?…En el SCH, no hay nada más lucrativo que tener una funeraria.

Socialismo Chavista 032
El Metro de Caracas, no debe tener aire acondicionado, ni escaleras mecánicas funcionando, basta que los vagones sean rojos o tengan la estampa del Che, lo demás, apesta para el SCH.

Socialismo Chavista 035

No entiendo a los autobuseros que se la pasan pintando en sus buses, la fulana hora “ cero “, si en el SCH, la ciencia está, en pintar el bus de rojo y listo!

Socialismo Chavista 039

Mientras todos en este país no sean buhoneros, no se podrá consolidar el SCH. Caramba, colaboren, uníos todos!

Si! Si! Si!, escriban más paredes, más muros, el pueblo lo va a tener que entender.

En el SCH, los cerros ahora son de mil colores, lo que no entiendo, es por qué, no son todos rojos, que angustia!!!, tengo dudas a veces con este pueblo, malagradecido….

Qué importa que no limpien el Guaire?, los grafitis están lindos, así no vemos perdemos tiempo ver pasar el caudal de caca…

En el SCH, los niños no tienen que preocuparse por estudiar, ayudan a los vagos de sus padres a construir, de pana que lloro…

Coloca una pancarta roja en tu rancho, casa, taguara y serás respetado…aunque Chávez no tenga tiempo de ir a visitarte, ta´ocupao!

Insisto!, quien se atreve a decir que no hay vivienda en este país petrolero y rico?? Tú te instalas donde mejor te parezca y ya. Globovisión enferma y de paso no te da viviendas….piensa chamo! Échale coco!

Socialismo Chavista 002

Para que tienes que ir a un automercado, que siempre que agarras un carrito, tiene una rueda chueca y no rueda, que fastidio; si tienes a tu disposición, un camión que te brinda la papa?, El SCH te exige que hagas cola , porque necesitas tomar sol, es todo, pero no lo quieren ver, además, cuando vas a preparar la comida, muerto de hambre, todo te sabrá rico.

Socialismo Chavista 058

El SCH, te pide conformismo, resignación. No hacen falta tantas cosas para vivir…

January 28, 2009

Washington Times Front Page: The new Che movie, HRF, and the Historical Record

Washington Times Front Page: The new Che movie, HRF, and the Historical Record

WASHINGTON, DC (January 27, 2009)—Human Rights Foundation (HRF) chairman Armando Valladares is extensively quoted in a review of the film Che, published in today’s Washington Times by reporter Sonny Bunch. Che, directed by Steven Soderbergh and released on January 24, depicts the life of Ernesto “Che” Guevara, the Argentine-born Marxist revolutionary best known for his friendship with Fidel Castro. What the film does not depict, however, are the violent tactics Guevara used to crush opposition and dissent to Fidel Castro’s revolution—leaving behind a bloody legacy in Cuba.

Actor Benicio del Toro, who portrays Guevara, walked out of an interview with the Times’s Sonny Bunch after refusing to address the film’s inaccurate portrayal of the historical record and the human rights violations committed by Guevara. Valladares, a survivor of Cuba’s concentration camps, stresses that the film threatens to obscure the reality of Guevara’s extremism and the scores of human rights violations he committed in pursuit of revolutionary ideals. “Che Guevara executed dozens and dozens of people who never once stood trial and were never declared guilty,” Valladares said.

Del Toro maintains that Guevara was simply “for capital punishment.” “That characterization is as absurd as saying that the murders carried out by Stalin, Hitler, Mao, Pinochet, Somoza, and Ortega are understandable because these dictators were for capital punishment,” says Valladares.

HRF is an international nonpartisan organization devoted to defending human rights in the Americas. It centers its work on the twin concepts of freedom of self-determination and freedom from tyranny. These ideals include the belief that all human beings have the rights to speak freely, to associate with those of like mind, and to leave and enter their countries. Individuals in a free society must be accorded equal treatment and due process under law, and must have the opportunity to participate in the governments of their countries; HRF’s ideals likewise find expression in the conviction that all human beings have the right to be free from arbitrary detainment or exile and from interference and coercion in matters of conscience. HRF does not support nor condone violence. HRF’s International Council includes former prisoners of conscience Vladimir Bukovsky, Palden Gyatso, Armando Valladares, Ramón J. Velásquez, Elie Wiesel, and Harry Wu.

August 9, 2008

El Carnicero de La Cabaña

El Carnicero de La Cabana
Che Guevara, cuarenta años después
Por Nicolás Águila

LiberPress- El Club de los Amigos Malos – Octubre de 2007- Un espectro recorre el mundo desde fines de los años 60: la foto de Ernesto “Che” Guevara. Su imagen, convertida en banderín de enganche de los jóvenes contestarios, ha sido reproducida hasta la náusea en pósters, camisetas, llaveros, bragas y calzoncillos. El mítico guerrillero se ha convertido en un fetiche de consumo, sin dejar de ser por ello una de las figuras señeras de la mitología revolucionaria.

Ernesto Guevara es venerado como un ser celestial, a pesar de su conocido papel de verdugo en el baño de sangre con que se inauguró la revolución castrista. El aventurero de origen argentino –que se ganó muy pronto la confianza de Fidel Castro al ofrecerse para la primera ejecución sumaria en la guerrilla de la Sierra Maestra– entró en La Habana en 1959 con su leyenda guerrillera y su famosa estrella de comandante.

Inmediatamente se hizo cargo de la jefatura de La Cabaña, una tenebrosa fortaleza colonial donde fueron ejecutados centenares de reos, primero batistianos y después opositores anticastristas, condenados por contrarrevolucionarios en juicios sumarios sin las mínimas garantías procesales. La mayoría de ellos no llegaba a los 30 años.

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August 8, 2008

MI PRIMO, EL CHE

Por Alberto Benegas Lynch (h)
Especial para LIBERPRESS
Tomado de verdaderoche.blogspot

LiberPress- Buenos Aires, 14 de Octubre de 2007 – Ahora que se han aquietado algo las aguas de un nuevo aniversario de la muerte del Che Guevara, escribo sobre este personaje macabro con algún ingrediente que, en parte, introduce otra perspectiva.

En mi familia se ha hablado bastante del Che ya que mi padre era primo hermano del suyo. El abuelo del sujeto de marras era una persona excelente, Roberto Guevara, casado con Anita Lynch, hermana de mi abuela materna. En tren de genealogía, consigno que soy mas Lynch que Benegas ya que tanto mi padre como mi madre descienden de dos de los hijos de Patricio Lynch, de quien desciende también el Che. De entrada este revolucionario nato reveló cierta inclinación por el incumplimiento de la palabra empeñada puesto que le prometió a su primera novia que saldría a comprar cigarrillos y nunca mas volvió.

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July 30, 2008

Guevara nunca visitaré la tumba que te guarda

Guevara
nunca visitaré la tumba que te guarda

no me conmueve tu valor
me apena
el peso del morral
lleno de odio

y no importaba matar
ni morir

esa liturgia que han hecho de tu ausencia
es un insulto a la virtud

nuestros hijos acercan el tiempo de olvidarte

en mi cronología eres un fantasma
que disgrega
que espanta

procuraré no hablar de ti jamás

Eduardo Mesa,

La Habana, 1998

June 18, 2008

Sorry, Che, we blew it

Wednesday, June 18, 2008

Why did Hugo Chavez and Rafael Correa, presidents, for now, of Venezuela and Ecuador, do it? What made them change – seemingly overnight – from fiery, fearsome supporters of the terrorist, narco-trafficking Colombian Revolutionary Armed Forces [FARC], to princes of peace, pleading with FARC’s bloodthirsty gangs to stop their war against Colombia’s government and people, and to free hundreds of kidnapped hostages?

Presidents, pundits and other assorted potentates have been abuzz in Washington, Madrid, London and other concerned capitals, but their colleagues in Caracas, Quito and Bogota knew the answer: They were forced to by the citizens of Venezuela and Ecuador.

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June 14, 2008

A los 80 años del mayor asesino de Cubanos

Es una vergüenza que desde otros países se le defienda. Ninguna de los groseros argentinos (compatriotas) que solo se detienen a insultar le toco sufrir los desmanes de este asesino. A los 80 años de su nefasto nacimiento le pedimos perdón al pueblo cubano por el dolor innecesario que este mal nacido les ha hecho sufrir. Ni los gringos, ni batista, son culpables de que el sistema inventado por estos demonios fracase. Primero necesitaron de la URSS y ahora chupan del pueblo venezolano lo que su traidor presidente les regala. El comunismo no sirvió en URSS, no sirvió en China, y no servirá en ningún país. Viva CUBA libre.

Entre Diego y Ernesto nos dan mucha pena los héroes de la patria. Gracias a dios dia con dia la gente aprende.

El mundo esta lleno de miseria y dificultades, pero estas estan muy lejos de poderse resolver son revoluciones, y mucho menos con asesinos. El mundo esta lleno de hambre y pobreza y lo menos que necesita es ademas de esos problemas tener que lidiar con extremistas asesinos dispuestos a matar a los demas solo porque no creemos en su oferta. No mas FARC, no mas BUSH, no mas CHAVEZ, no mas CHE.

Los ideales del Che fueron hermosos, su practica desastrosa. Le hubiera hecho un gran bien al mundo si luego de escribir sus memorias hubiera muerto de un ataque cardíaco. Eso probablemente hubiera sido increíble para la humanidad. Pero en vez de eso, se dedico a fusilar personas con juicios sumarios, a eliminar propiedad, a castigar a todos los que tenian algo solo por que lo tenian.

Hoy por hoy, la gente sigue sus ideales, pero no se detienen a establecer un juicio de valor de sus procedimientos. Nosotros queremos un mundo mejor, nosotros luchamos por el, pero no se puede lograr esto pretendiendo seguir el ejemplo de mala administración económica, peor administración de justicia, y todo lo que ernesto hizo mal.

Todo lo que era bueno en el lo destruyo cuando se hizo lider real, cuando tuvo poder. Si no nos creen, vayan a Cuba y pregunten a los Cubanos, no pregunten y contesten desde Cordoba, Caracas, Buenos Aires o Madrid. Vayan a Santiago de Cuba y averigüen.