Archive for ‘Gentiuno’

March 8, 2008

Agonía política y militar

Por Oswaldo Alvarez Paz
La leyenda de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia –FARC- termina de manera trágica, infeliz y penosa. Ha sido consecuencia de la admirable continuidad de las políticas de los dos últimos gobiernos colombianos. Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, con estilos distintos y enfoques diferentes, le dieron a la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico la continuidad indispensable que ha permitido reducir a las FARC como nunca antes. Al primero de ellos se debe el Plan Colombia, formidable instrumento de asistencia militar, social y política. En medio de severas críticas, también logró la calificación de terrorista a las FARC y que se reconociera su estrecha relación con las estructuras del narcotráfico y la reorganización técnica y operativa de las Fuerzas Militares de Colombia. Se acabó el romanticismo “revolucionario” con el que pretendían justificar sus acciones.
 
La imagen de nobles combatientes por causas superiores quedó sustituida para siempre por la de asesinos, terroristas y traficantes de drogas. Sin embargo existía la sensación de que las FARC tenían fuerza suficiente para mantener la guerra, ganarla en la eventualidad de que el escenario político lo favoreciera y hasta de asaltar el poder, con la complicidad de sectores que desde la legalidad democrática pudieran estar a su servicio. Las FARC desperdiciaron la oportunidad de alcanzar la paz ofrecida generosamente por Pastrana. Ensoberbecidos y con la mirada empañada por la política gubernamental, los compromisos asumidos con un Hugo Chávez triunfante en el país con mayores recursos disponibles y la tradicional tolerancia de las débiles democracias del área, profundizaron la lucha acelerando la fatalidad que hoy los acecha.

 
La política de seguridad democrática de Álvaro Uribe corresponde con admirable precisión a las necesidades del pueblo colombiano y a sus deberes como Presidente. Con extraordinaria prudencia que jamás se ha confundido con debilidad y la firmeza necesaria para avanzar sin vacilaciones, ha derrotado progresivamente a las FARC. Hoy no tienen ninguna posibilidad de vencer a las fuerzas militares, ni de recibir reconocimiento popular, ni de llegar al poder por la vía de las armas, ni ser reconocidos en el mundo como alternativa decente para nada. En su caída arrastran irremediablemente a un Hugo Chávez convertido en su más calificado cómplice y operador político internacional, única pieza que les queda junto a unos secuestrados inocentes tratados como mercancía baratera en la subasta de la perversidad más abyecta.

 
La institucionalidad democrática de Colombia ha sido y será el muro de contención más eficiente que tenemos frente al proyecto expansionista y los delirios de liderazgo continental y mundial de Chávez. Es hora de que renuncie a su proyecto y, aunque sea por el mucho o poco tiempo que le queda, cumpla con sus obligaciones constitucionales. Cómplice y financista de probados terroristas y narcotraficantes. ¿Cuál será su destino?

 
Oswaldo Alvarez Paz
oalvarezpaz@gmail.co
Publicado originalmente en gentiuno
September 25, 2007

Trinchera 18.09.2007

Por Eleonora Bruzual

Me gustaría que esos felicitadores y cómplices norteamericanos, franceses, que los progres españoles tan belicosos y quisquillosos, que los italianos de izquierda… que los circunspectos comunistoides de la alcaldía londinense… en fin toda esa corte que desde sus democráticas y desarrolladas sociedades, en países respetuosos de la pluralidad y la disidencia, ahora alaban y defienden al militarote Hugo Chávez, el que exactamente igual que lo hizo Fidel Castro –que también gozó de la complicidad de esos amorales- destruyendo las libertades en Cuba, pulveriza la Nación venezolana y día a día la va convirtiendo en gleba esclava a su despótica voluntad y a sus voces de mando… que todos sin excepción tuviesen que calarse a un orate parlanchín, encadenando radios y televisoras cada día por horas y horas y machacando mentiras, machacando imposiciones y creyéndose el amo, el milico mandante al que nadie puede oponérsele…

Este lunes, no conforme con las cadenas que impone domingo a domingo y también de lunes a lunes en horas vespertinas y nocturnas, decidió que cuando a las 8 de la mañana los venezolanos prendiésemos televisores o radios, allí viéramos su rechoncha carota o escuchásemos su voz de tropero inaugurando el año escolar 2007-2008 como si aquí jamás se hubiesen comenzado clases antes de que su siniestra presencia borrara libertades, sosiego y derechos ciudadanos… Chávez el militarote encadena los medios radioeléctricos para recordarle a los colegios privados que deben subordinarse a la Constitución y al sistema educativo bolivariano…

O sea, que aquí la única educación que debemos aceptar se le imparta a nuestros hijos es la que él, un patán, su engreído hermanito Adán convencido que es el gran educador mundial, ese que ahora pretende imponer a Venezuela y a los satélites del neoimperio castrochavista, el engendro del hombre que quería el asesino Ché Guevara, el siervo aterrado imposibilitado de luchar, de hablar, de resistir… Sólo obedecer y adular, esa es la educación que Chávez el militarote llama “Bolivariana” pero que es en realidad la educación chavista, grotesca como su impulsador, mentirosa, deficiente, llena sólo de aquellas normas que permitan al déspota su recua de esclavos para reinar sobre ellos eternamente…

September 9, 2007

Alvarez Paz y el Patriótico llamado a la Acción


Por Oswaldo Alvarez Paz
Fuente: Gentiuno

Es posible que todavía una pequeña minoría de venezolanos desconozca la naturaleza de la propuesta constitucional presentada por Hugo Chávez. Todos deben acceder a ella. Los medios de comunicación, así como las organizaciones políticas y sociales, deberían redoblar el encomiable esfuerzo de difusión hecho hasta ahora para ayudar a un mejor entendimiento del tema. Pero no tengo la menor duda con relación a las elites políticas, económicas y sociales del país.

 
Todos saben de lo que se trata. Hay conciencia creciente con relación a lo que estamos a punto de perder a cambio de una monstruosidad como jamás se ha vivido en esta parte del mundo. Sabiendo que el mundo libre está perdiendo a Venezuela y nosotros la patria, la libertad, la seguridad personal y familiar, nuestras propiedades y los derechos fundamentales que hacen posible la vida con dignidad, discuten hasta el infinito lo que debería estar resuelto y, una vez resuelto, pasar a la acción necesaria para detener esta revolución comunista a la cubana que nos imponen. Confieso que en más de una ocasión, leyendo artículos y declaraciones variadas u oyendo de viva voz a prestigiosos dirigentes de nuestra sociedad haciendo esfuerzos para no comprometerse más de la cuenta, esperando que otros actúen, que terceros resuelvan lo que es una obligación para todos, se despierta en nosotros un toque de indignación mezclado con un dejo de tristeza. Logramos superarlo gracias a la fe infinita que tenemos en el venezolano de la humanidad común, en el ciudadano simple y sencillo de carne y hueso y, gracias igualmente, a la fortaleza de los principios y valores con los que fuimos formados. Hoy tienen más vigencia que nunca.

 
Estas líneas son un angustioso llamado a ese liderazgo para pasar a la acción. Está dirigido a quienes se niegan a ser comunistas. A quienes rechazan la pretensión de convertir la República en un estado socialista organizado en los términos más primitivos, arcaicos y fracasados que recoge la historia de este tipo de experiencias. Han sido y siguen siendo, regímenes criminales donde el derecho a la participación política o en cualquier ámbito de la actividad humana, está condicionado a la construcción del socialismo. En nuestro caso hay que agregar los componentes de ineficacia, ignorancia y corrupción a la vista de propios y extraños. En esa dirección camina el gobierno chavista. Es ese y no otro el verdadero propósito de lo que se discute. Esto incluye, por supuesto, la presidencia vitalicia o hasta cuando le de la gana al protagonista.

El drama venezolano está muy lejos de ser un problema electoral. Discutir sobre votar o no votar se convierte en el burladero de la comodidad y la cobardía para eludir la responsabilidad ante un país que se desmorona. Mucho más cuando lo electoral sigue siendo una farsa fraudulenta. Lo fue antes. Ahora con mucha más razón. ¡Cuánto indigna que algunos no quieran perder la democracia como un todo… sino por partes!

 

Oswaldo Álvarez Paz

 

oalvarez@telcel.net.ve

August 7, 2007

Venezuela en la hora definitiva

Mas claro imposible …

 

Desde el puente
Oswaldo Álvarez Paz / Gentinuo



“Si nadie responde a tu llamada, camina solo, camina solo”, inolvidable consejo del poeta bengalí Tagore.

La batalla de Venezuela trasciende la necesidad de enfrentar a un mal gobierno y, en consecuencia, sustituir a quien lo dirige. Escapa a los esquemas electorales y alternativos.

Toca a las raíces de nuestra nacionalidad. Se trata de algo existencial, de principios y valores que ven reducido el espacio para su vigencia. La fe del pueblo se desmorona gracias a la incertidumbre frente al futuro, el temor a la represión física e institucional del régimen y a la ausencia de una oposición recia que trabaje para ponerle punto final a esto en el menor tiempo posible.

read more »

June 18, 2007

Tragedia, fatalismo y esperanza

Oswaldo Álvarez Paz es y sera una de mis referencias mas apreciadas. Les dejo un párrafo con la esperanza que quieran leerlo todo:

(…)

Todos sabemos que no tiene capacidad de rectificación ni propósito de enmienda. Ni siquiera a aceptar que a un presidente se le elige para que resuelva problemas y no para crearlos en defensa de ideologías fracasadas que este país no tiene porqué aceptar.

(…)

Desde el puente
Oswaldo Álvarez Paz
Noticiero Digital /Gentiuno

Mientras el régimen actual se mantenga será imposible detener la destrucción de Venezuela. Ésta siempre existirá. Habrá venezolanos resignados a vivir en dictadura y venezolanos en permanente rebeldía luchando por la libertad. Pero nunca será lo mismo. Los principios y valores que la alimentaban como república democrática habrán desaparecido o el espacio para su vigencia será tan reducido que se harán ineficaces. Esta percepción genera ambiente de tragedia y fatalismo. Frente a eso se levanta una muralla de optimismo en la resistencia universitaria que los estudiantes han construido frente a la locura irresponsable del chavismo.

read more »