Archive for ‘Muamar Gadafi’

September 12, 2011

Cepillos de dientes con mangos de oro

La verdad es que tipo de cosas dan pena, verguenza, dolor. Mientras su pueblo pasa el trabajo que jode, el bolivar de Africa vivia en la mas ridicula opulencia. Por alla va la espada de bolivar a Hugo!!!!

Entre dictadores se entienden … solo alguien con los mismos sucios intereses, y que ve el mundo desde su optica podria entender los motivos del bolivar lybio. No dejen de leer la columna de El Nacional que inspiro este blog.

http://www.reportero24.com/2011/09/sergio-ramirez-cepillos-de-dientes-con-mangos-de-oro/

Y luego no dejen de ver este video reciente y fresco (hasta con cancer).

hugo-chavez-message-to-muammar-gaddafi

May 9, 2011

Gorilofilia

Muy interesante recordatorio de los heroes de SADIM. Gente a quien el le gusta admirar y alabar.

Publicado sin pemiso ni del autor ni del periodico con la unica mision de difundir y guardar.

Gorilofilia

Por: Fernando Rodríguez

Este mal debe ser una variante de la monstruofilia, la atracción por la deformidad y la fealdad, tan vieja como la humanidad y que se manifiesta en todos los ámbitos de la vida de los pueblos, desde la sexualidad hasta las leyendas y el arte. Esta sería su variante política.

Para simplificar las cosas podría considerarse el objeto del deseo, el gorila, a dictadores y déspotas en general. El mal puede ser pandémico, el caso de los alemanes y Hitler sería el más excelso, pero siempre es analizable en individuos.

Durante su ascenso al poder, y con posterioridad a éste, nuestro Presidente manifestó una diáfana pasión por Marcos Pérez Jiménez, alias Tarugo, que sólo frenó el recordatorio de algunos compañeros (en especial de su tutor, Luis Miquilena) de las torturas y otras crueldades del tirano que les tocó padecer en carne propia.

Luego fue Fujimori y su carnal Montesinos con quien mantuvo turbias y veladas relaciones, todavía no aclaradas del todo, que sólo finalizaron cuando el Imperio, ¿quién más?, le dio jaque mate a los dos alegres compadres, que habían hecho todo tipo de tropelías en el conmocionado Perú y sus adyacencias.

Más de una vez recordó la vil injusticia cometida con Noriega, una de sus mayores pesadillas persecutorias, de cuyos pecados son memorables una febril afición al narcotráfico y al lavado de dinero.

Para no citar, por lugar común, el desaforado amor a la personalidad de Fidel Castro, monarca del mar de la felicidad, padre de pueblos humillados y pedilón insaciable.

Pero las pasiones no se quedan en el vecindario. No, llegan a todos los confines.

Al último tirano de Europa. Al sátrapa de Zimbabue (truhán electoral crónico, que logró llevar a su país al último lugar del mundo en el índice de desarrollo humano de la ONU) poseedor de la espada que camina. A Al Bashir (el único presidente en ejercicio enjuiciado por la Corte Penal Internacional, por 300.000 muertos) invitado a permanecer entre nosotros.

Al intento de reivindicar a Idi Amin (200.000 muertos por represión, posiblemente caníbal, autodenominado “Señor de todas las bestias de la tierra y los peces del mar” y “Rey de Escocia”, entre otros títulos). No hablemos de Gadafi, el Bolívar libio, ni del teocrático Ahdmadineyad porque ya nos son bien conocidos, casi de la familia. De todos modos, como se verá, la muestra es incompleta pero suficiente para un diagnóstico seguro.

Queremos aclarar algunos prejuicios al respecto: por ejemplo, que todo militar posee el mal, lo cual no es cierto. Además los ejemplos demuestran que no todos los gorilas son militares. Aunque algunos piensan que éstos tienen una fuerte propensión a contraerlo, quizás por la costumbre de impartir y recibir órdenes sin apelaciones.

 Agreguemos que, como se ve en los ejemplos, no importa mucho si el sujeto es de derecha o de izquierda, lo decisivo es que sepa mandar como se debe.

Si esta hipótesis es cierta, comprenderá usted las angustias, elusiones, alcahueterías y contradicciones en que cae el gobierno al pronunciarse sobre los dos humanistas en boga, Gadafi y Bin Laden. Dos suculentos paradigmas del así es que se gobierna. Y parece que van a caer otros en este imprevisto huracán sobre los reyezuelos del tercer mundo.

Malos tiempos para Calígula.

March 8, 2011

Y vendrá Gadafi?

Reproducido sin permiso del autor, solo con la intencion de difundir.

Por cierto, el desequilabrado asesino este se hace llamar “El Rey de la Cultura”

Y vendrá Gadafi? / humor en serio / Laureano Márquez

Dígame si a nuestro hermano Muamar Gadafi se le ocurre mudarse para acá con carpa, harem, y afines del desierto.

Pongamos por caso que se le permita armar su tienda beduina en Miraflores, como un dignificado más, o quizá mejor en los jardines de La Casona, donde hay probablemente más espacio. Allí es verdaderamente cuando comienzan los problemas. No digamos los internacionales, por dar asilo a un criminal, sino los comunes de vecindad. Porque es muy fácil ser hermano de un tipo que está en Libia y otra muy distinta tenerlo metido en la casa, ya lo decía el gran cómico italiano Totó: “L’ospitalità è come il pesce dopo tre giorni puzza” (la hospitalidad es como el pescado: hiede a los tres días).

Me imagino los problemas entre familias presidenciales por el uso de la piscina y por compartir áreas comunes para parrandas y festines de esas que tanto escandalizan a los vecinos.

Como todos los que son botados por sus pueblos terminan recalando aquí, el siguiente paso sería buscarle un trabajito, como a Zelaya.

Probablemente al hermano Muamar le pega bien la empresa eléctrica socialista de Cadafe… Es que casi me imagino el nombramiento en cadena: “a nuestro hermano Gadafi, lo pondremos al frente de Cadafe

¿Ah… Muamar? ¿Qué te parece?, jajaja… ¿Ehhhh? …Gadafi en Cadafe… ahora los recibos vendrán en árabe… igual nadie los entiende, jajaja… ahora sí tendremos luz de la buena… ¡¡¡¡Muamar Cadafe, te voy a llamar ahora!!!!”

Por otro lado, como es del dominio público, al tirano libio lo cuida un ejército de mujeres: otra fuente de problemas. Un ejército de mujeres es sumamente peligroso, como demostró el legendario Sun Tzu en “el arte de la guerra”. Nada puede derrotarlo, porque cuenta, además de las armas convencionales, con armas estratégicas no convencionales capaces de desarmar al más valiente de nuestros soldados y eso asusta, no vaya a ser que Muamar, por vainas de la vida, termine quedándose también con el coroto en Venezuela La verdad es que Gadafi es patético. Basta verlo en fotografía, con la mirada perdida en sí mismo y esa cara de que se ha fumado un narguile sazonado con bosta de camello, con vestuario estrambótico y brillante de lentejuelas, como sacado de un musical del Miss Venezuela. Sería cómico si detrás de él no hubiese tantos muertos, tanta sangre y crueldad, pero no lo es. Es una tragedia para la humanidad que exista gente como él. Me parece una vergüenza para Venezuela que tenga la espada y la orden de nuestro Libertador. Una deshonra para nosotros que el nombre de Venezuela se raye internacionalmente al ser mencionado como su natural lugar de asilo.

Es que todo tiene un límite… Yo se los juro: si Gadafi se muda para acá, por lo menos, lo que soy yo, le pido asilo a Pablo Pérez.