Archive for ‘Costa Rica’

March 8, 2010

Discurso de Óscar Arias Sánchez, Presidente de Costa Rica

Excelentísimos Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe, amigas y amigos:

Ésta es mi última participación en una cumbre internacional. No pretendo despedirme de América Latina ni del Caribe. Los sueños de esta región los llevo atados al centro de mi vida. Pero sí debo despedirme de ustedes, colegas, hermanos, compañeros de viaje. Debo despedirme de este auditorio que resume, en un racimo de voces, las esperanzas de 600 millones de personas, casi una décima parte de la humanidad. Es en nombre de esa estirpe latinoamericana que quiero compartir con ustedes algunas reflexiones. Es en nombre de la prosapia que habita más allá de estas puertas, y que exige de nosotros la osadía de construir un lugar más digno bajo el sol.

A pesar de los discursos y de los aplausos, lo cierto es que nuestra región ha avanzado poco en las últimas décadas. En ciertas áreas, ha caminado resueltamente hacia atrás. Muchos quieren abordar un oxidado vagón al pasado, a las trincheras ideológicas que dividieron al mundo durante la Guerra Fría. América Latina corre el riesgo de aumentar su insólita colección de generaciones perdidas. Corre el riesgo de desperdiciar, una vez más, su oportunidad sobre la Tierra. Nos corresponde a nosotros, y a quienes vengan después, evitar que eso suceda. Nos corresponde honrar la deuda con la democracia, con el desarrollo y con la paz de nuestros pueblos, una deuda cuyo plazo venció hace siglos.

Honrar la deuda con la democracia quiere decir mucho más que promulgar constituciones políticas, firmar cartas democráticas o celebrar elecciones periódicas. Quiere decir construir una institucionalidad confiable, más allá de las anémicas estructuras que actualmente sostienen nuestros aparatos estatales. Quiere decir garantizar la supremacía de la ley y la vigencia del Estado de Derecho, que algunos insisten en saltar con garrocha.

Quiere decir fortalecer el sistema de pesos y contrapesos, profundamente amenazado por la presencia de gobiernos tentaculares, que han borrado las fronteras entre gobernante, partido y Estado. Quiere decir asegurar el disfrute de un núcleo duro de derechos y garantías fundamentales, crónicamente vulnerados en buena parte de la región latinoamericana. Y quiere decir, antes que nada, la utilización del poder político para lograr un mayor desarrollo humano, el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestros habitantes y la expansión de las libertades de nuestros ciudadanos.

No se debe confundir el origen democrático de un régimen con el funcionamiento democrático del Estado. Hay en nuestra región gobiernos que se valen de los resultados electorales para justificar su deseo de restringir libertades individuales y perseguir a sus adversarios. Se valen de un mecanismo democrático, para subvertir las bases de la democracia. Un verdadero demócrata, si no tiene oposición, debe crearla. Demuestra su éxito en los frutos de su trabajo, y no en el producto de sus represalias. Demuestra su poder abriendo hospitales, caminos y universidades, y no coartando la libertad de opinión y expresión. Un verdadero demócrata demuestra su energía combatiendo la pobreza, la ignorancia y la inseguridad ciudadana y no imperios extranjeros y conspiraciones imaginarias. Esta región, cansada de promesas huecas y palabras vacías, necesita una legión de estadistas cada vez más tolerantes, y no una legión de gobernantes cada vez más autoritarios. Es muy fácil defender los derechos de quienes piensan igual que nosotros. Defender los derechos de quienes piensan distinto, ése es el reto del verdadero demócrata. Ojalá nuestros pueblos tengan la sabiduría para elegir gobernantes a quienes no les quede grande la camisa democrática.

Y ojalá también sepan resistir la tentación de quienes les prometen vergeles detrás de la democracia participativa, que puede ser un arma peligrosa en manos del populismo y la demagogia. Los problemas de Latinoamérica no se solucionan con sustituir una democracia representativa disfuncional, por una democracia participativa caótica.

Parafraseando a Octavio Paz, me atrevo a decir que en nuestra región la democracia no necesita echar alas, lo que necesita es echar raíces. Antes de vender tiquetes al paraíso, preocupémonos primero por consolidar nuestras endebles instituciones, por resguardar las garantías fundamentales, por asegurar la igualdad de oportunidades para nuestros ciudadanos, por aumentar la transparencia de nuestros gobiernos, y sobre todo, por mejorar la efectividad de nuestras burocracias. Mi experiencia como gobernante me ha comprobado que los nuestros son Estados escleróticos e hipertrofiados, incapaces de satisfacer las necesidades de nuestros pueblos y de brindar los frutos que la democracia está obligada a entregar.

Esto tiene serias consecuencias sobre nuestra capacidad de honrar la segunda deuda que he querido mencionarles, la deuda con el desarrollo. Una deuda que, repito, tenemos que honrar nosotros. Ni el colonialismo español, ni la falta de recursos naturales, ni la hegemonía de Estados Unidos, ni ninguna otra teoría producto de la victimización eterna de América Latina, explican el hecho de que nos rehusemos a aumentar nuestro gasto en innovación, a cobrarle impuestos a los ricos, a graduar profesionales en ingenierías y ciencias exactas, a promover la competencia, a construir infraestructura o a brindar seguridad jurídica a las empresas. Es hora de que cada palo aguante la vela de su propio progreso.

¿Con qué derecho se queja América Latina de las desigualdades que dividen a sus pueblos, si cobra casi la mitad de sus tributos en impuestos indirectos, y la carga fiscal de algunas naciones en la región apenas alcanza el 10% del Producto Interno Bruto? ¿Con qué derecho se queja América Latina de su subdesarrollo, si es ella la que demuestra una proverbial resistencia al cambio cada vez que se habla de innovación y de adaptación a nuevas circunstancias? ¿Con qué derecho se queja América Latina de la falta de empleos de calidad, si es ella la que permite que la escolaridad promedio sea de alrededor de 8 años? Y sobre todo, ¿con qué derecho se queja América Latina de su pobreza si gasta, al año, casi 60.000 millones de dólares en armas y soldados?

La deuda con la paz es la más vergonzosa, porque demuestra la amnesia de una región que alimenta el retorno de una carrera armamentista, dirigida en muchos casos a combatir fantasmas y espejismos. Demuestra, además, la total incapacidad para establecer prioridades en América Latina, una práctica que impide la concreción de una verdadera agenda para el desarrollo. Hay países que sufren conflictos internos, que pueden justificar un aumento en sus gastos de defensa nacional. Pero en la gran mayoría de nuestras naciones, un mayor gasto militar es inexcusable ante las necesidades de pueblos cuyos verdaderos enemigos son el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, la desigualdad, la criminalidad y la degradación del medio ambiente. Es lamentable que en esta Cumbre de la Unidad se reúnan países que se arman los unos contra los otros. Y es también lamentable que en esta Cumbre de la Unidad se encuentre ausente el Gobierno de Honduras, cuyo pueblo es víctima del militarismo y no merece castigo, sino auxilio.

Si hace veinte años me hubieran dicho que en el 2010 estaría todavía condenando el aumento del gasto militar en América Latina, probablemente me habría sorprendido.

¿Cómo, después de haber visto los cuerpos destrozados de jóvenes y niños heridos en la guerra, podía esta región anhelar un retorno a las armas? ¿Cómo habría de permitir el dantesco desfile de cohetes, misiles y rifles que pasa frente a pupitres desvencijados, loncheras vacías y clínicas sin medicinas? Algunos dirán que me equivoqué al confiar en un futuro de paz. No lo creo. La esperanza nunca es un error, no importa cuántas veces sea defraudada.

Yo aún espero un nuevo día para América Latina y el Caribe. Espero un futuro de grandeza para nuestros pueblos. Llegará el día en que la democracia, el desarrollo y la paz llenarán las alforjas de la región. Llegará el día en que cesará el recuento de las generaciones perdidas. Puede ser mañana, si nos atrevemos a hacerlo. Puede ser el próximo año, la próxima década o el próximo siglo. Por mi parte, yo seguiré luchando. Sin importar las sombras, seguiré esperando la luz al final del arco iris. Seguiré luchando hasta el día que llegue.

Queridos amigos y amigas. Compartir con ustedes este foro, al igual que muchos otros más, ha sido para mí sumamente honroso y un verdadero privilegio. Esta es mi última cumbre y al decirles adiós, quiero que sepan que en Óscar Arias tendrán siempre a un amigo de verdad.

Muchas gracias.

Óscar Arias Sánchez

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November 17, 2009

Que dijo Transparencia Internacional sobre Venezuela

Muy interesante, Transparencia Internacional hizo publico su reporte anual y a que no saben que paso. Raspo al Chavismo otra vez.

Venezuela ocupo la posición 162. Pero para tener una idea de que es 162, uno tiene que saber como se calculo, cual fue nuestro score, etc. Después de todo, podríamos 162 entre 10.000, eso no hubiera sido muy malo … O podríamos ser 162 cuando todos los países digamos unos 180 tienen buenos scores, digamos sobre 5 en una escala del 0 al 10. Eso tampoco hubiera sido tan malo.

Pero la realidad mundial, particularmente Africa-Musulman-Latina es mucho mas cruel, mucho mas REAL.

Resulta que somos 162 entre 180 países. Resulta que nuestro score fue 1.9 en la escala del 0 al 10. Resulta que estamos tan mal, pero tan mal, que somos penúltimos en el continente Americano, dejando a solo un país con el dudoso honor de ser el mas corrupto del continente Haití.

Las cosas para el ALBA no se leen bien en este reporte … Bolivia es la mejorcita en la posición 120. Luego los demás, y por supuesto como mencione antes, cierra el cuento Venezuela.

Dice la pagina web en Ingles:

“Stemming corruption requires strong oversight by parliaments, a well performing judiciary, independent and properly resourced audit and anti-corruption agencies, vigorous law enforcement, transparency in public budgets, revenue and aid flows, as well as space for independent media and a vibrant civil society,” said Huguette Labelle, Chair, Transparency International.

Highest scorers in the 2009 CPI are New Zealand at 9.4, Denmark at 9.3, Singapore and Sweden tied at 9.2 and Switzerland at 9.0. These scores reflect political stability, long-established conflict of interest regulations and solid, functioning public institutions.

Que podemos traducir mas o menos así:

“Detener la corrupción requiere de un fuerte compromiso de los parlamentos, un buen sistema de justicia, agencias anti corrupción independientes y bien dotadas de recursos, agentes de la ley dispuestos, transparencia en los presupuestos, y un espacio para medios de comunicación libres y una sociedad civil vibrante”, así dijo Hugette Labelle, Director Principal de Transparencia Internacional.

Las posiciones mas altas en el 2009 las ocuparon Nueva Zelandia (9.4),  Dinamarca (9.3), Singapur y Suecia (9.2), y Suiza (9.0). Estas posiciones reflejan estabilidad política, Larga historia de regulación sobre los conflictos de intereses, y solidas instituciones publicas.

Que mas puede uno decir cierto??? El que tenga ojos que vea, el que quiera leer que lea. Les dejamos unos gráficos.

September 18, 2009

“ALGO HICIMOS MAL”

Palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas Trinidad y Tobago
18 de abril del 2009

Sr. Presidente de la República

Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.

No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.

También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.

Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente las rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió.

Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo…), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo .

Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones” . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “ la verdad es que enriquecerse es glorioso ”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.

Muchas gracias

December 13, 2007

Rompegrupo

 

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Fotomontajes: Mohamed Cuervo/TalCual


Dicen informaciones periodísticas que los funcionarios argentinos de protocolo pasaron mucho trabajo ubicando a Ego Chávez en los actos de toma de posesión de Madame K. “Colocá al Presidente de Venezuela en aquella fila”. “No, che, ¿no te fijás que detrás le queda el Presidente de Colombia? Y vos sabés que Chávez no le habla”. “Bueno, entonces en aquel otro puesto”. “No seas boludo, quedaría al lado del Presidente de El Salvador y con ese tampoco se habla”. “¿Y allá?”. “Mirá que sos gil; allí está el Príncipe de Asturias, que es el hijo del que lo mandó a callar”. “Bueno, aquí sí”. “Tampoco. Fijáte que está José Miguel Insulza; a ese le dijo `pendejo’”.

Las relaciones exteriores de Venezuela constituyen otro ámbito donde la conducta de Chacumbele ha hecho de las suyas. Ahora, en este preciso instante, tiene nuestro país, gracias a Ego Chávez y su incompetente desempeño, líos tanto con Colombia, como con Guyana.

Es decir, por los dos lados. Con Colombia ya se sabe por qué. La gigantesca vanidad de Ego Chávez no soportó que Uribe, en acto soberano –que al principio el propio Ego reconoció– le apagara las luces del show mediático en que había transformado la que debía haber sido una intervención prudente y discreta en la búsqueda de una solución para el caso de los secuestrados por las FARC. No ha dejado de agredir a Uribe ni un solo momento. En Argentina no aprovechó la oportunidad de quedarse callado y se refirió en tono desconsiderado a su homólogo del otro lado, quien, por cierto, mucho más prudente y consciente de los intereses de su país, lo ha dejado hablando solo.

Si bien hasta ahora las relaciones comerciales y de otra índole no se han visto afectadas por el escándalo que tiene armado Ego Chávez, sus últimas declaraciones rompegrupo podrían tener consecuencias muy dañinas, tanto para Colombia como para Venezuela. El comercio bilateral monta a unos más de 5 mil millones de dólares anuales y de al lado viene mucha comida para acá. No le basta a Ego con la escasez que ya ha creado. Necesita incrementarla, destruyendo, para mayor gloria de su vanidad, los canales comerciales existentes.

Por otro lado, lo de Guyana es incalificable. Este país se ha visto obligado a llevar a Naciones Unidas el caso, debido a que nuestra Cancillería no ha tenido la mínima cortesía de contestar la nota de protesta que aquel país envió después de que guardias nacionales nuestros volaron, sin explicación alguna, dos dragas guyanesas en el río Cuyuní. Menos fanfarronería y más dedicación a las cosas de las que realmente tendría que ocuparse un gobernante es lo que le sale a Ego. ¿Lo entenderá alguna vez?

November 2, 2007

Al infierno por 12 mil dólares

Los Hispano-Americanos tenemos la desgracia de vivir en el continente mas rico del planeta. Tanta riquesa debe necesariamente ser malo. Nuestros pueblos no terminan de disfrutarla gracias principalmente a la clase política (no son extraterrestres) son venezolanos, peruanos, argentinos, y bolivianos (entre otros) que sin educación, conciencia, ni prurito se dedican a desgorbenar. Esta nota es muy lamentable, pero para nada es un situación solo peruana, estoy seguro que es latino americana.

 

Ex soldados del ejército peruano ofrecen sus servicios a empresas estadounidenses como guardias de seguridad en Iraq. Esta es la historia de Norman Solano, veterano de la lucha contra Sendero Luminoso y del conflicto con Ecuador en 1995

  Ángel Páez

El ex suboficial del ejército de Perú Norman Alfonso Solano está feliz, lo está porque otra vez ha sido reclutado para trabajar como guardia de seguridad privado en una de las zonas más peligrosas del mundo, Iraq.


Aunque ha visto morir a compañeros de trabajo por el fuego de la resistencia iraquí cuando estuvo en la meridional ciudad de Basora, Solano apretó los dientes y se dijo: “Necesito el dinero”. Ahora se va a Bagdad.

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October 8, 2007

Guevara, apóstol de la violencia

Por Pedro Corzo

“No soy Cristo ni un filántropo, soy todo lo contrario de un Cristo”
Ché
No comprendemos cómo en un período histórico en el que la violencia se ha convertido en algo más que detestable existan “pacifistas” que elaboren apologías de Ernesto Guevara, un individuo que independientemente de doctrinas e ideologías fue uno de los teóricos más consecuentes que tuvo la violencia como práctica política en uno de las etapas mas convulsas de Nuestra América en el pasado siglo XX.


Su identificación con una de las personalidades más despiadadas de la historia moderna la hace notar en una carta que dirige desde Costa Rica a su tía Beatriz el 10 de diciembre de 1953. “En El Paso tuve la oportunidad de pasar por los dominios de la United Fruit convenciéndome una vez más de lo terrible que son esos pulpos capitalistas. He jurado ante una estampa del viejo y llorado camarada Stalin no descansar hasta ver aniquilados estos pulpos capitalistas.”

 

El individuo que algunos pretenden presentar como un ser justiciero y de profundo espíritu cristiano, le escribió una carta a su madre, el 15 de julio de 1956 desde una prisión mejicana, “No soy Cristo ni un filántropo, soy todo lo contrario de un Cristo. Lucho por las cosas en las que creo con todas las armas de que dispongo y trato de dejar muerto al otro para que no me claven en ninguna cruz o en ninguna otra cosa”.


Un ejemplo de su voluntad violenta y en cierto sentido sádica se aprecia en una carta que dirigió a su primera esposa Hilda Gadea, que se encontraba en Lima, Perú. Escribe el 28 de enero de 1957, “Querida vieja: Aquí en la selva cubana, vivo y sediento de sangre, escribo estas ardientes líneas inspiradas en Martí. Como un soldado de verdad, al menos estoy sucio y harapiento, escribo esta carta sobre un plato de hojalata, con un arma a mi lado y algo nuevo, un cigarro en la boca”.

Esta sed no demoró en saciarla. Según expone Anderson en su libro “Che”, varias fuentes cubanas le describieron como asesinó a Eutimio Guerra, un supuesto delator. Refiere Anderson, “El Che se adelantó para matar a Eutimio cuando resultó evidente que nadie tomaría la iniciativa. Esto al parecer incluye a Fidel, que tras la orden de matar a Eutimio sin indicar quien debía cumplirlo, se alejó para guarecerse de la lluvia.” Este crimen lo presenció el comandante del ejército rebelde Jaime Costa.

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September 8, 2007

Denuncian en Capel el sistema electoral

San José.- Dos organizaciones de venezolanos presentaron el jueves una denuncia ante el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (Capel), donde señalaron supuestas irregularidades en el sistema electoral de Venezuela que imposibilitarían un referendo sobre reforma constitucional programado para diciembre.

Capel forma parte del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, que tiene su sede en Costa Rica.

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