Archive for ‘SIMÓN BOCCANEGRA’

March 16, 2010

Filho de puta

TalCual / SIMÓN BOCCANEGRA / Filho de puta

Cuando Lula ganó las elecciones en Brasil apareció un gran éxito de librería con el título O Filho do Brasil, lo cual quiere decir El hijo de Brasil. Más recientemente, y con base en ese libro, se produjo una película con el mismo título y el mismo tema: la carrera del chamo nordestino, que desde la miseria llegó a la presidencia de su país, através de años de lucha dura y sacrificada, sobre todo durante el tiempo de las dictaduras militares.

Pero cuando este minicronista lo oye hoy, filosofando sobre la “justicia” cubana y sobre los presos políticos cubanos, lo que provoca decirle es que, en verdad, es un filho de puta. Me importa un rábano que haya hecho una gran presidencia, que su popularidad sea enorme, que haya combinado la sensatez macroeconómica de Cardoso con su propia sensibilidad social, para mejorar significativamente la suerte de sus compatriotas más pobres.

Me importa un pepino que forme parte de una izquierda moderna, muy diferente a esta estafa, dizque izquierdista, que ha montado Chacumbele aquí.

Lo que ha dicho sobre los presos políticos de Cuba, comparándolos con los delincuentes comunes, presos en las cárceles brasileñas, es una canallada imperdonable, que me hace perderle todo el respeto que le tuve. Se puede compartir o no el recurso extremo de la huelga de hambre, pero lo que no se puede hacer ­y Lula lo hizo­ es basurear el inmenso espíritu de sacrificio de quienes, frente a una dictadura como la cubana, prácticamente recurren al suicidio para hacer valer sus derechos. Porque huelga de hambre en Cuba es arrostrar el peligro real de muerte. Es como haberle hecho una huelga de hambre a Hitler. Si Lula no tiene el coraje moral y político de reclamarle un comportamiento civilizado y humano al gobierno cubano, que sería lo apropiado, lo decente y lo de una izquierda que se respeta a si misma  podría tener, al menos la vergüenza de quedarse callado.

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January 10, 2008

El alacrán y Chacumbele

SIMÓN BOCCANEGRA

La verdad es que este minicronista quisiera creer en los actos de contrición de Chacumbele y de sus promesas de rectificar. Pero es que a la hora de freír las ñemas, el hombre, como el alacrán del cuento, se deja llevar por su naturaleza. Para los que no saben cómo es eso del alacrán, echo el cuento. Pidióle ese bichito una cola a una rana para que lo cruzara a la otra orilla de un río. A mitad de camino clavóle la ponzoña. La rana, moribunda, inquirióle por las razones de tan absurdo proceder, que los haría morir a ambos.”No sé, es mi naturaleza”, contestóle el alacrán. Así es Chávez. No puede con su naturaleza. Dijo que le daba vacaciones a su dedo atómico, que más nunca designaría a dedo a nadie. Flor deun día. No habían pasado 24 horas de tal profesión de fe cuando tuvo lugar la elección de la directiva de la Asamblea Nacional. Reelegida Cilia y también Roberto Hernández y elegido José Al! bornoz, para ocupar los tres altos cargos, en los corrillos de los asambleístas corrió como reguero de pólvora la razón de tal resultado.”Era la plancha de Chávez; la decisión fue tomada en Miraflores”. Es su naturaleza. No puede ver una elección porque inmediatamente se le alebresta el dedo. Es de temer (es un decir, en realidad quienes deben de temer son los del establishment chavista) que Chacumbele designará a todos o casi todos los candidatos a gobernadores y alcaldes. Es su naturaleza, qué se le va a hacer.

December 20, 2007

¿Qué viene después?

jajajaja ay bendito !!!

Que cosa tan buena, este escrito de Bocanegra esta excelente. Que risa que dan lo robolucionarios y el comandante cangrejo.

Tal Cual
SIMÓN BOCCANEGRA

Vamos a suponer que las afanosas investigaciones del inspector Ego Chávez conducen a demostrar que Simón Bolívar murió envenenado –desde luego, porque ni de un tiro ni de una puñalada fue. ¡Ajá! ¿Cuál sería la consecuencia práctica de eso? ¿Contratar a Isaías Rodríguez, ahora que está sin chamba, para que descubra tanto a los autores materiales como los intelectuales del asesinato, que, por supuesto, no pueden haber sido sino colombianos? Conocido como es su fulgurante éxito en las investigaciones sobre el asesinato del fiscal Danilo Anderson, Isaías seguramente no tendrá dificultades en encontrar en Colombia no uno sino varios “testigos estrella”, como Geovanny Vásquez, que gustosamente darían fe de que el autor intelectual no pudo haber sido otro que el malvado Francisco de Paula Santander, en tanto que el desalmado que administró la pócima fatal habría sido el médico Alejandro Próspero Reverend. Una vez establecido este punto, ¿cuál sería el siguiente paso? ¿Demandar a Colombia ante el Tribunal de La Haya, por pago de daños y perjuicios? ¿Pedir la expulsión de Colombia de la OEA? ¿Nombrar a Piedad Córdoba mediadora para lograr que Uribe reconozca el crimen cometido por la oligarquía colombiana y pague las reparaciones del caso? ¿O, solución épica, declararle la guerra al hermano país para que responda por la muerte de El Libertador? ¡Quién sabe qué tendrá preparado Ego Chávez!