Archive for ‘Colombia’

September 7, 2011

Colombia expects oil output to hit 1 MMbpd this year

from: Latinpetroleum

Hugo’s destruction of Venezuela is by far one of the best things that has hapen for Colombia, Panama and Brazil among other countries. Colombia received most of the Oil Industry professionals that Chavez fired. As result, in less than a decade, they have duplicated their oil output, and it is clear that are going to keep increasing.

MEDELLIN – Colombia’s oil production is expected to reach 1 million barrels per day (bpd) by the end of this year, Energy and Mines Minister Carlos Rodado Noriega said.

“We believe that we could be getting close to the desired goal of 1 million barrels (per day) by the end of the year,” Noriega said in a press conference held during a mining conference last week in the northwestern city of Medellin.

Colombia’s production totaled 953,000 bpd in August, marking an increase of 21.7 percent from the July 2010 level of 783,000 bpd, the Energy and Mines Ministry said.

“This is a clear and convincing sign that we can reach 1 million barrels (per day),” Noriega said.

The government’s goal is to achieve average production of 920,000 bpd this year and 1.35 million bpd by December 2014.

State oil company Ecopetrol plans to push output to 1 million bpd in 2015.

Colombia’s total petroleum production includes output from private oil companies, such as Canada’s Pacific Rubiales and Spain’s Repsol YPF.

President Juan Manuel Santos has said on numerous occasions that he wants to turn the energy industry into one of the five engines of Colombia’s economic growth.

Colombia’s hydrocarbons production has risen at an average rate of 14 percent over the past six years, well ahead of average economic growth of 4.5 percent.

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May 6, 2011

La extradición de Makled a Venezuela viola el derecho internacional

“Los gobiernos no tienen amigos, solo conveniencias” No se a quien le oí esto por primera vez, me gustaría darle crédito. Y como mi mamá fue muy inteligente y no se a quien mas dárselo, y fácilmente pudo haber sido, pues se lo dare a ella. Ya antes nos decepcionó Uribe, cuando de las computadoras de las FARC no salió nada. Ahora parece ser el turno de Santos. Ojala, me sorprendiera y cambiara el rumbo de la región.

3 de mayo de 2011

Thor Halvorssen y Pedro Pizano

Lea el artículo original en El Tiempo aquí.

Nueva York—El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha anunciado la extradición de Walid Makled, un capo de la droga de Venezuela. La extradición de Colombia a Venezuela se llevará a cabo en las próximas semanas, sentando un precedente aterrador con consecuencias monumentales para Colombia, Venezuela y, especialmente, para los derechos humanos y la lucha contra la tortura.

Tanto el gobierno de Estados Unidos como el gobierno de Venezuela quieren tener en sus manos a Makled, aunque por motivos completamente diferentes. Hugo Chávez está desesperado por cerrarle la boca a Makled, que tenía una operación de miles de millones de dólares de tráfico de drogas con base en Venezuela y, según él, su nómina incluye a altos funcionarios venezolanos, miembros de la familia Chávez, la cúpula militar y un ejército de burócratas de nivel medio. La extradición a los EE. UU. significaría que Makled enfrentaría un juicio con repercusiones internacionales y probablemente revelaría a Hugo Chávez como el Manuel Noriega del nuevo milenio.

Chávez está tan ansioso de agarrarse a Makled que se ha transformado de vecino impetuoso y beligerante a adulador del gobierno colombiano, tirando caramelos cuando puede. En su desesperación, el presidente venezolano ha hecho una oferta sin precedentes: pagar millones de dólares de la deuda pendiente con Colombia, restablecer y crear nuevos oleoductos a esta y procesar la extradición de los guerrilleros colombianos escondidos en Venezuela.

El impacto de este caso, pese a su importancia para la política regional, no es tan importante como el precedente histórico que sentaría si los países comienzan a extraditar presos a Venezuela, donde la tortura se utiliza a menudo en el trato de los reclusos.

El Artículo 3 de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, firmada por el Estado colombiano el 10 de abril de 1985, aprobada por el Congreso de Colombia a través de la Ley No. 70 de 1986 y ratificada el 8 de diciembre de 1987, establece que ningún Estado procederá a la expulsión, devolución o extradición de una persona a otro Estado cuando haya razones fundadas para creer que estaría en peligro de ser sometida a tortura.

Y, de hecho, existen muy buenas razones para creer que Makled podría ser torturado en Venezuela.

En el 2003, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informó sobre la investigación de la ONG Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, que documentó que los oficiales de seguridad del Estado venezolano participaron en 145 casos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes entre 1999 y principios del 2003. Desde entonces, el Estado venezolano impide el ingreso físico de la CIDH, y se presume que las condiciones han empeorado dramáticamente. Vamos a repetir este insólito detalle: el gobierno de Chávez le ha negado la entrada al organismo multilateral más importante del hemisferio en la defensa de los derechos humanos.

En el 2004, el defensor del Pueblo de Venezuela Germán Mundarain reconoció públicamente que las fuerzas de seguridad del gobierno chavista habían torturado a los manifestantes detenidos durante las protestas contra este. Esta caso, que causó conmoción internacional, hace eco de una situación denunciada en informes y quejas de organismos de derechos humanos y medios de prensa, que concluyen que la tortura es algo común en Venezuela. Pero no hay nada como la experiencia personal para confirmar estas afirmaciones. Desde el 2004, la Human Rights Foundation (HRF) ha publicado varios informes que establecen el uso de la tortura contra los opositores al gobierno de Chávez. Véanse, por ejemplo, los casos deFuerte Mara y Humberto Quintero.

Algunos podrían argumentar que Makled no debe ser extraditado a los EE. UU. debido a que la tortura ha sido considerada legal allí, bajo ciertas circunstancias. Pero comparar el Estado de derecho en los EE. UU. Con el Estado de derecho en Venezuela sería absurdo. En EE. UU. el sistema judicial es independiente, el sistema de apelaciones está firme en su lugar y el país tiene una prensa libre y activa. En Venezuela las reglas del juego son diferentes: un juez puede ser encarcelado cuando al Presidente no le gusta su decisión, o se puede llegar a condenar a un trabajador por liderar una huelga pacífica en una empresa estatal. Sin mencionar la situación de los medios de comunicación que son clausurados (como RCTV); o los periodistas que son encarcelados (como Gustavo Azócar), asaltados (como Marta Colomina), o bien, perseguidos (por ejemplo, Alberto Federico Ravell).

Algunos dirán que son incidentes aislados. Pero, imagine la situación siguiente: el Presidente de la Corte Suprema de los Estados Unidos abre la sesión judicial cantando “¡Uh! ¡Ah! ¡Obama no se va!”. Vea este video para apreciar el coro de focas que representa el poder judicial venezolano.

Santos no debe extraditar a Makled a Venezuela. Al hacerlo, Colombia estaría violando la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura. Además, mandar a este criminal a Venezuela confirmaría que los petrodólares de Chávez pueden comprar complicidad, lealtad y silencio.

Thor Halvorssen es presidente de la Human Rights Foundation y fundador del Oslo Freedom Forum. Pedro Pizano es el Coordinador de Medios de la Human Rights Foundation.

Lea el artículo original en El Tiempo aquí.

November 17, 2009

Que dijo Transparencia Internacional sobre Venezuela

Muy interesante, Transparencia Internacional hizo publico su reporte anual y a que no saben que paso. Raspo al Chavismo otra vez.

Venezuela ocupo la posición 162. Pero para tener una idea de que es 162, uno tiene que saber como se calculo, cual fue nuestro score, etc. Después de todo, podríamos 162 entre 10.000, eso no hubiera sido muy malo … O podríamos ser 162 cuando todos los países digamos unos 180 tienen buenos scores, digamos sobre 5 en una escala del 0 al 10. Eso tampoco hubiera sido tan malo.

Pero la realidad mundial, particularmente Africa-Musulman-Latina es mucho mas cruel, mucho mas REAL.

Resulta que somos 162 entre 180 países. Resulta que nuestro score fue 1.9 en la escala del 0 al 10. Resulta que estamos tan mal, pero tan mal, que somos penúltimos en el continente Americano, dejando a solo un país con el dudoso honor de ser el mas corrupto del continente Haití.

Las cosas para el ALBA no se leen bien en este reporte … Bolivia es la mejorcita en la posición 120. Luego los demás, y por supuesto como mencione antes, cierra el cuento Venezuela.

Dice la pagina web en Ingles:

“Stemming corruption requires strong oversight by parliaments, a well performing judiciary, independent and properly resourced audit and anti-corruption agencies, vigorous law enforcement, transparency in public budgets, revenue and aid flows, as well as space for independent media and a vibrant civil society,” said Huguette Labelle, Chair, Transparency International.

Highest scorers in the 2009 CPI are New Zealand at 9.4, Denmark at 9.3, Singapore and Sweden tied at 9.2 and Switzerland at 9.0. These scores reflect political stability, long-established conflict of interest regulations and solid, functioning public institutions.

Que podemos traducir mas o menos así:

“Detener la corrupción requiere de un fuerte compromiso de los parlamentos, un buen sistema de justicia, agencias anti corrupción independientes y bien dotadas de recursos, agentes de la ley dispuestos, transparencia en los presupuestos, y un espacio para medios de comunicación libres y una sociedad civil vibrante”, así dijo Hugette Labelle, Director Principal de Transparencia Internacional.

Las posiciones mas altas en el 2009 las ocuparon Nueva Zelandia (9.4),  Dinamarca (9.3), Singapur y Suecia (9.2), y Suiza (9.0). Estas posiciones reflejan estabilidad política, Larga historia de regulación sobre los conflictos de intereses, y solidas instituciones publicas.

Que mas puede uno decir cierto??? El que tenga ojos que vea, el que quiera leer que lea. Les dejamos unos gráficos.

November 16, 2009

¿Qué tan loco está?

Propiedad de la Revista Semana, Colombia.  Publicado en este blog sin permiso explicito de los propietarios. Parta leer completo con fotos muy vacanas, ademas de otros buenos artículos pinche aqui 🙂

Por absurdas que parezcan las amenazas de Chávez, su perfil sicológico indica que nada se puede descartar.

Sábado 14 Noviembre 2009

 

Cuando Hugo Chávez hizo sus absurdas declaraciones para pedirle a su Ejército y al pueblo venezolano que se prepararan para la guerra, la explicación que más se oyó para justificar semejante despropósito era la de la cortina de humo. En otras palabras, que quería distraer a los venezolanos de las penurias que están viviendo por una inflación en alza, el desabastecimiento de alimentos y el racionamiento de agua y luz, en busca de una solidaridad nacional alrededor de la defensa de la patria supuestamente amenazada.

Tres días después, el propio Chávez recogió velas al presentarse como un adalid de la paz y la concordia con argumentos tan ridículos como los que había utilizado en la declaración de guerra. Según él, Venezuela es un país pacífico asediado por los gobiernos guerreristas de Colombia y Estados Unidos.

Estos bandazos de oratoria y esa conducta ciclotímica que ya son conocidas en Chávez llevan a que muchos colombianos lleguen a la conclusión de que al Presidente de Venezuela le falta una tuerca o que perro que ladra no muerde. Sin embargo, dada la escalada verbal de los últimos tiempos, los graves incidentes en la fronteras, el desplome del comercio y su pérdida de popularidad en casa, no hay que descartar del todo que un perro que ladra tantas veces algún día muerda.

Líderes como Chávez, que tienen rasgos de megalomanía y paranoia, llegan a tomar decisiones que no sólo van en contravía de lo racional y lo lógico, sino a veces de sus propios intereses. Adolfo Hitler, cuando estaba ganándoles la guerra a Francia e Inglaterra, decidió atacar a la Unión Soviética al abrir un segundo frente, cometiendo el mismo error garrafal que Napoleón Bonaparte un siglo y medio atrás. Como si fuera poco, cuando los japoneses atacaron Pearl Harbor y Estados Unidos les declaró la guerra, el dictador alemán, que no tenía velas en ese entierro, decidió declararle la guerra unilateralmente a Estados Unidos, para aquel entonces la potencia militar más poderosa del mundo. La consecuencia de esas dos barbaridades fue la destrucción de Alemania cuatro años más tarde y su suicidio en el búnker de Berlín.

Ejemplos como los anteriores ilustran que cuando un hombre con poder está desfasado de la realidad, lo impensable puede llegar a suceder.

Para hacer una interpretación sobre el riesgo que representa Chávez, es útil revisar los análisis de su personalidad contenidos en biografías, perfiles y estudios que se han publicado sobre él. Dos libros han intentado profundizar sobre el tema: Hugo Chávez sin uniforme, de los periodistas venezolanos Cristina Marcano y Alberto Barrera, y El poder y el delirio, del intelectual mexicano Enrique Krauze. También ha incursionado en ese campo el periodista norteamericano Jon Lee Anderson con dos perfiles que publicó en la prestigiosa revista The New Yorker sobre el controvertido líder venezolano, y muchos otros artículos y ensayos.

De la lectura minuciosa de esos documentos la primera conclusión a la que se llega es que sería simplista afirmar que todo lo que está diciendo y haciendo Chávez no es más que una maniobra de distracción para tapar sus problemas internos. Sus biógrafos destacan su denodado apego al poder, su obsesiva pretensión de cambiar el rumbo de la historia, su convicción de ser la reencarnación de Bolívar y Fidel, y su desprecio por la democracia liberal. Dan cuenta de su verborrea provocadora y sus abusos de autoridad. Pero nadie se atreve a pronosticar hasta dónde puede llegar con su proyecto revolucionario. Los rasgos de su personalidad lo hacen impredecible: es ambiguo, delirante, paranoico, manipulador y belicoso.

En el prólogo del libro de Marcano y Barrera, el periodista Teodoro Petkoff dice que “a lo largo de su fulgurante carrera, Chávez ha tenido a su favor la subestimación de que ha sido objeto por parte de sus adversarios y enemigos”. En efecto, muchos se han equivocado con él. El presidente Rafael Caldera jamás imaginó que el mismo coronel golpista al que le otorgó una amnistía en 1994 sería su sucesor en la Presidencia un lustro después, y que le enviaría mensajes al otro día del triunfo electoral de que desocupara el despacho presidencial. El mismo que en la ceremonia de posesión alzó la mano para jurar que reformaría la “moribunda” Constitución sobre la que estaba jurando.

Tampoco pensaban sus adversarios, que como candidato lo consideraban un fuego artificial que capitalizaba el descontento popular momentáneo, y que desde 1998 lo han visto ganar más de una decena de elecciones. Mucho menos imaginaban sus antiguos colegas revolucionarios y militares, como Luis Miquilena o Raúl Isaías Baduel, que terminarían proscritos, vituperados o presos por el régimen bolivariano que ayudaron a erigir.

No hay que subestimarlo, sugiere Petkoff. Por eso cuando Chávez les dice al Ejército y al pueblo venezolano que se preparen para la guerra, muchos colombianos no saben si el que habla es un loco pirómano que puede incendiar el vecindario o un peligroso estratega que lleva años preparándose para cumplir su propia profecía bélica.

El revolucionario

Chávez empezó a obsesionarse con la revolución hace más de 30 años. En 1977, cuando apenas era un joven teniente de 23 años, evocaba al Che Guevara en su diario personal y describía la ansiedad que sentía por participar en una revolución: “Esta guerra es de años (…) tengo que hacerlo. Aunque me cueste la vida. No importa. Para eso nací”, dice un fragmento publicado en Chávez sin uniforme. A finales de ese año vino la creación del Ejército Bolivariano Revolucionario y el inicio de su vida conspirativa, que lo llevaría a una fuerte alianza con Douglas Bravo, jefe guerrillero del movimiento Bandera Roja. Una mezcla de insurgentes y militares que resulta extraña en Colombia, pero no en otros países de América Latina.

Eso explica, en parte, su eclecticismo ideológico, que le permite al tiempo creerse la reencarnación de Bolívar, admirar al prócer federalista Ezequiel Zamora y rendirle culto a ‘Maisanta’ una especie de bandolero rebelde del que es descendiente. Más allá de su anacrónica adhesión marxista, Chávez parece tener en su ADN una devoción militarista donde la fuente de poder está en la punta del fusil.

Si bien hace poco llamó gorilas a los militares que apuntaron con sus rifles a la cabeza del presidente Manuel Zelaya y lo despojaron del poder en Honduras, él mismo hizo de gorila en 1992, cuando organizó el golpe para sacar a Carlos Andrés Pérez del Palacio de Miraflores.

Sobre lo que pasó esa noche en Caracas hay muchas sombras y dudas. Nadie sabe por qué Chávez no llegó a tomarse el Palacio de gobierno y se rindió sin dar pelea. Quizá para no inmolarse. O quizá porque, como dicen sus adversarios, otro rasgo de su personalidad es la cobardía. Aunque fracasó, estaba convencido de que el único camino para tomar el poder eran las armas. Fue, según sus biógrafos, la influencia del viejo líder comunista Luis Miquilena lo que lo llevó por el camino electoral.

Pero su visión de fondo no ha cambiado. El desaparecido analista venezolano Alberto Garrido documentó en varios libros cómo Chávez ya tenía vínculos con los insurgentes mucho antes de llegar a la Presidencia. La supuesta protección de la que han gozado los grupos guerrilleros colombianos en su territorio -según denuncian las autoridades colombianas- así parece ratificarlo.

En ese sentido muchos creen que Venezuela estaría cumpliendo el papel de Cuba en los años 60: un lugar para exportar la revolución. O en lo que se convirtió la Libia de Gadaffi en África en los 70 y 80: el sitio donde se armaron y entrenaron grupos rebeldes de la más diversa estirpe.

Hugo Chávez ya ha hecho una revolución en Venezuela. Su socialismo del siglo XXI ya está en el poder. La elite gobernante fue remplazada por una nueva clase dirigente cuyo epicentro es el propio caudillo.

La antigua tecnocracia petrolera de Pdvsa fue botada a la calle y reemplazada por la burocracia chavista. Muchos empresarios tradicionales tuvieron que abandonar el país o terminaron por someterse, convenientemente, a la égida de Chávez, como el multimillonario Gustavo Cisneros. Muchas empresas de comunicaciones han sido nacionalizadas, como también el 90 por ciento de las cementeras extranjeras como Cemex, Holcim y Lafargé. Hace un año nacionalizó la empresa de energía, cuyo desempeño se puede medir ahora, cuando el país está prácticamente a oscuras por los cortes de luz. En todo caso, Venezuela es un país cuya estabilidad jurídica está en entredicho para el capital extranjero.

Según Krauze, Chávez sigue un libreto: el de la revolución cubana. Recién posesionado dijo ante un auditorio de estudiantes que: “Venezuela va hacia la misma dirección, hacia el mismo mar hacia donde va el pueblo cubano, mar de felicidad, de verdadera justicia social, de paz”.

Su obsesión por Bolívar se sumó a la fascinación por Fidel Castro. Chávez ha retomado las anacrónicas banderas de la Guerra Fría, ha construido una eficaz retórica anti-imperialista, y ha montado a su gobierno sobre la idea de que la revolución bolivariana será atacada desde afuera. Bien sea mediante su propio asesinato o mediante una invasión, asimilando así su destino al de todos los venezolanos. En virtud del miedo que infunde el enemigo extranjero, se postula como perpetuo salvador de la patria.

El juego doble

Pero, más allá de su visión mesiánica del poder, Chávez se debate entre dos polos. La ambigüedad, la incoherencia y la disociación son inherentes a su forma de gobierno. Con frecuencia sus palabras y sus actos van en sentidos contrarios. Mientras le gritaba “¡pendejo!” a George W. Bush, lo tildaba de criminal de guerra y le aseguraba que primero saldría él de la Casa Blanca, que Chávez de Miraflores, pagaba 1,2 millones de dólares a una firma de lobby para mejorar su imagen en Washington.

Más allá de su espíritu camorrero, los cambios intempestivos de ánimo hacen parte de su siquis. El general retirado Alberto Rojas Muller, jefe de la campaña de Chávez en 1998, citado por Marcano y Barrera, dice que “es un individuo que vive estados de ánimo oscilantes entre momentos de extrema euforia y momentos de decaimiento”. Esa ambigüedad y los cambios repentinos de ánimo han sido la constante en su relación con Uribe. Puede pasar de llamarlo paramilitar y pedir que se muevan sus tanques a la frontera, a abrazarlo, como ocurrió en la cumbre de la OEA en Santo Domingo el año pasado; llamarlo amigo del alma y ufanarse de la química que hay entre los dos.

Esta suerte de bipolaridad es mucho más común de lo que se cree en los hombres que ejercen el poder, que con frecuencia exultan vanidad y narcisismo. Edmundo Chirinos, ex terapeuta de Chávez, citado por Jon Lee Anderson en su artículo El revolucionario, dice que el Presidente de Venezuela tiene una sicología similar a la de Simón Bolívar: “Es de mal genio y difícil cuando se siente frustrado” (…) “Tiene tendencia a la vanidad. Denota un irrestricto autoritarismo y predispone a la gente en su contra”. No obstante, Chirinos certifica en este reportaje que Chávez está completamente sano y es una persona completamente normal. “Aparte de su poder, no es distinto de usted o de mí”, dijo.

Paranoia política

Como buen caudillo, Chávez siempre ha sido un poco paranoico. Cuando era candidato a la Presidencia, su escolta tuvo que ser reforzada. Se sabe que el servicio secreto de Cuba es quien se encarga, finalmente, de su seguridad. Ante la idea de que van a asesinarlo, ha dicho: “¡No se les ocurra, no por mí, sino por lo que puede pasar en Venezuela”. Él pronostica que su muerte desencadenaría, como la de Jorge Eliécer Gaitán, 50 años de guerra. La semana pasada en su controvertida alocución de Aló Presidente dobló la cifra y dijo que la guerra con el imperio sería de 100 años. .

Su paranoia se disparó aun más después del 11 de abril de 2002, cuando se fraguó un golpe en su contra que lo tuvo durante 48 horas fuera del poder, y en el que participaron algunos de sus más conocidos. Los golpistas querían que renunciara, pero que no abandonara el país. Por una jugada del destino, los militares entendieron en cuestión de horas que Pedro Carmona y el grupo de empresarios que se apoderaron de la Presidencia no contarían con el apoyo popular que tenía Chávez y decidieron restituirle su lealtad a éste. Uno de los militares que fueron clave en el regreso de Chávez fue Raúl Isaías Baudel, quien años después, ya distanciado del chavismo, hizo una campaña que resultó definitiva para atajar la reelección indefinida del caudillo. Hoy Baudel está en la cárcel y se le considera un preso político. Chávez está convencido de que los gringos estaban detrás de la conspiración de aquel abril. Desde entonces su hipótesis es que la CIA está buscando su caída.

Algunos hechos reales, como el ingreso de paramilitares a Venezuela, se han convertido en una hipérbole de amenazas, atentados y anuncios de invasiones inminentes. Desde siempre, Chávez se siente parte de una guerra asimétrica, donde el pueblo en armas tendrá que defender a su líder y su revolución. Ha construido un sistema de milicias y de vigilancia comunitaria muy similar al cubano (pero menos eficiente), compró 100.000 fusiles de asalto y ha gastado 5.000 millones de dólares en armas rusas.

El líder venezolano parece ignorar que Estados Unidos ha abierto dos frentes de batalla, en Afganistán e Irak, que ahora no sabe cómo cerrar. Y que realmente Venezuela, y en general América Latina, está en el último renglón de las preocupaciones de la potencia del norte. Si esto era verdad con Bush, lo es aún más con Obama. Y pensar que las bases de los gringos en Colombia son para vigilarlo o atacarlo es ignorar que bien pueden hacerlo desde Curazao, donde tienen otra base más cercana, o desde Miami, que está justo al frente de sus playas.

En medio de su paranoia Chávez no trata a sus adversarios como contradictores políticos, sino como enemigos en una lógica de guerrerista. Manuel Rosales, quien fuera su contrincante en las últimas elecciones, terminó exiliado en Perú y acusado por la justicia chavista de haberle pagado a paramilitares colombianos para que atentaran contra el Presidente. Todo ello basado en testimonios dudosos de dos paramilitares colombianos, que han sido manipulados por los organismos de inteligencia de Chávez.

Por eso quizá Chávez ha tomado decisiones tan extrañas como desarmar a la Policía en los cinco estados gobernados por la oposición. Uno de los más afectados es Táchira, que vive una situación de violencia sin precedentes, y cuyo gobernador, César Pérez Vivas, se ha convertido en el blanco de los epítetos y señalamientos del Presidente. Allí la autoridad tuvo que volver al bolillo.

Colombia, sin embargo, terminó por darle a Chávez el pretexto que necesitaba para ponerse en pie de guerra. A medida que se diluye su proyecto expansionista, que se le complica el panorama interno y que se le enreda la gobernabilidad, invoca la guerra como su destino inexorable. Quizá porque no está preparado para perder en las urnas. Ni para abandonar el poder.

Enrique Krauze dice que “Hugo Chávez es un venerador de héroes, pero no es un héroe”. Un hombre que se cree la reencarnación de Bolívar y el sucesor de Fidel Castro. Su idea del gobierno es vitalicia y absoluta. Su idea de heroísmo es continental. Se ha involucrado en procesos electorales desde Honduras apoyando a Zelaya en su abortado proyecto de reelección, y enviando una maleta de dinero a Argentina para asegurarle la victoria a Cristina de Kichner, pasando por su petro-respaldo a varios gobiernos como Bolivia, Dominica y Nicaragua. Hasta ahora Chávez mantiene la idea de que su gobierno es democrático porque ha ganado todas las elecciones, muy a pesar de que ha asfixiado la separación de poderes y la libertad de prensa.

Pero 12 años después de dictadura “light”, como la han definido algunos, Chávez empieza a sentir que muchas cosas se le desmoronan. El chavismo ha perdido algunas de sus más importantes plazas políticas como Caracas, Táchira y Zulia, y su popularidad ha caído al 46 por ciento. Esto no está mal para un Presidente después de tanto tiempo en el poder, pero es insuficiente para alguien que quiere perpetuarse. Luego de que suenan sus trompetas de guerra, los venezolanos se alejan más de él. La encuestadora Datanálisis publicó un sondeo en el que se demuestra que el 80 por ciento no estuvo de acuerdo con sus declaraciones de guerra, y que el 66 por ciento no quiere que se rompa relaciones con Colombia.

Internacionalmente, su proyecto también languidece. Zelaya no ha sido restituido, Correa sigue en la línea de reconciliarse con Colombia, a pesar de los intentos de sabotaje por parte de Venezuela. Y si en el pasado se disputaban en América Latina dos modelos de izquierda, el de Chávez y el de Lula, este último se impuso por la pujanza económica y el liderazgo de Brasil en la región. La revolución chavista se ha quedado a medio camino, emulando, como dice Krauze, el fracasado y anacrónico modelo cubano.

Aunque su plan es quedarse en el gobierno hasta 2021, su tiempo ya está en declive y el oxígeno no le va a alcanzar. Ante este panorama, muchos piensan que Chávez podría buscar un incidente de militar para convertirse en el salvador de la patria amenazada. Encontrar el pretexto para perpetuarse. Una guerra que lo convertiría en el héroe que, según Krauze, Chávez siempre ha querido ser. “Hugo Chávez no es un héroe y él lo sabe. El espejo se lo dice cada mañana, cada noche (…) por eso insiste cada vez que puede en identificar a la patria con su persona, en señalar conspiraciones que lo buscan a él, que van por él y que, de triunfar, representarían el derrumbe de su país, del continente y hasta del mundo. A partir de esa quimera ha plantado la mala yerba de la discordia en la sociedad venezolana. Y a partir de esa quimera, llegado el caso, no vacilará en llevar a Venezuela al borde del precipicio. En eso sí se parece a Hitler, que en el búnker reclamaba a sus compatriotas la destrucción de puentes y ciudades alemanas antes que admitir su derrota, la derrota de sus mitologías”.

¿Qué tan peligroso es?

Esta semana el diario El País advirtió en un editorial que Chávez esta vez “se pasó de la raya”. Brasil suspendió el debate sobre el ingreso de Venezuela a Mercosur a raíz de las imprudentes declaratorias de guerra de Chávez. En Caracas y otras ciudades hubo inmediatas manifestaciones de rechazo a la hostil retórica del Presidente. No obstante, el viernes varios tanques de guerra y carros blindados se estaban movilizando a la frontera. Y ese mismo día les reiteró a los militares que se preparen para una eventual batalla. Mucha gente en Venezuela, en Colombia y en otras latitudes del continente se ha acostumbrado a oír los altisonantes vituperios de Chávez, sus continuas provocaciones que luego son dosificadas por él mismo con un aparente bálsamo de reconciliación. Algunos creen que son actuaciones irracionales, típicas de un loco. Otros, que es una calculada estrategia de engaño a sus electores. Pero Chávez no es un loco. El “fulgor mesiánico” que se apoderó de él, según su ex amante Herma Marksman, hace parte de su proyecto político. Es su concepto de poder. Es el camino que le trazó desde muy temprano a su revolución.

La diferencia entre sus vociferaciones del pasado y las más recientes se explica por la situación interna que está enfrentando Chávez. Su poder está declinando. Pero, con su compleja y sorprendente personalidad, Chávez podría buscar convertirse en un héroe redentor y ratificar así, que es amado por su pueblo. Revivir el mito de la revolución asediada por enemigos, que encarnan Bolívar y Fidel. La doble necesidad de heroísmo y martirio, que señala Krauze. Y un conflicto con Colombia, por irracional que parezca, le puede ayudar a construir ese destino. Ese anhelado lugar en la historia. ¿Será capaz de propiciar un incidente para lograrlo? No es descartable. Nadie tampoco creyó en su momento que el general Galtieri en Argentina se atreviera a declararle la guerra a Gran Bretaña en 1982. “En los anales del populismo autoritario de la región cualquier cosa puede pasar”, advirtió el editorial del Washington Post el jueves pasado. Eso es lo que algunos piensan en Colombia. Y nadie que lo conozca se atrevería a decir que esto no ocurrirá.

November 13, 2009

¿Hugo, el cazador de cocodrilos?

Por: Andrés Oppenheimer

El nuevo Herald

Publicado el jueves, 11.12.09

Observando al presidente venezolano Hugo Chávez días atrás instar a sus militares a “prepararnos para la guerra” con Colombia, no pude evitar preguntarme si no terminará como el fallecido protagonista de la serie de televisión El Cazador de Cocodrilos. O sea, como una víctima de su propia adicción a mantener entretenida a su audiencia.

¿Recuerdan El Cazador de Cocodrilos? Era una serie de televisión en la que el cuidador de animales australiano Stephen Irwin –más conocido como Steve– nos sorprendía cada semana al acercarse peligrosamente a serpientes venenosas, leones, cocodrilos y otros animales salvajes. A medida que el rating de su programa aumentaba, también crecía su necesidad de hacer cosas cada vez más temerarias para mantener su nivel de audiencia.

Cada vez que veía a Steve en la pantalla acercándose a un león salvaje, o atando las fauces de un cocodrilo, me preguntaba si su necesidad de superar sus más recientes audacias no acabaría en una tragedia. Irwin murió en el 2006, cuando se acercó demasiado a una raya venenosa en la Gran Barrera de Coral de Australia, y el enorme animal le perforó el pecho con su cola con puas.

Aunque la muerte Irwin fue un hecho trágico que no debe ser banalizado, su carrera televisiva invita a comparaciones. Al igual que El Cazador de Cocodrilos, Chávez le debe buena parte de su supervivencia política a su capacidad de mantenerse en el centro de las noticias.

Cuando las cosas se le ponen difíciles en Venezuela, Chávez desvía la atención pública.

En los últimos años, Chávez ha denunciado un sin número de supuestos planes de Estados Unidos de invadir Venezuela, y ha gastado más de $5,000 millones en armas rusas.

Más recientemente, ha enviado a tropas de su país a la frontera con Colombia, y ha denunciado que el acuerdo militar que permite la presencia de tropas estadounidenses antinarcóticos en bases de la Fuerza Aérea colombiana tendría como objeto una invasión de Estados Unidos a Venezuela. Hasta los diplomáticos de gobiernos cercanos a Venezuela admiten que la idea de una invasión estadounidense –sobre todo después del fiasco de Iraq– es descabellada.

Pero ahora, las cosas van de mal en peor para Chávez, y el caudillo narcisista-leninista de Venezuela podría elevar su apuesta. Sus índices de popularidad han caído a un 46 por ciento, seis puntos menos que el mes pasado, según una encuesta de Datanálisis. Y la economía venezolana se está derrumbando.

Consideren algunos de los problemas que está enfentando Chávez en momentos en que la oposición empieza a organizarse para las elecciones legislativas del 2010, que podrían terminar con el control chavista del Congreso.

•  En las últimas semanas, Venezuela ha sufrido sus primeros cortes de energía desde que el gobierno nacionalizó la empresa Electricidad de Caracas hace un año. El gobierno dice que esos cortes se deben a trabajos de mantenimiento y de instalación de nuevos equipos, pero los expertos dicen que la infraestructura de la empresa estatal se está derrumbando.

•  Por primera vez hay escasez de agua en la capital y en varias provincias. Chávez ha dicho que “la culpa es de las piscinas de los ricos” que según él “le quitan agua a los pobres”. Chávez pidió a los venezolanos que se den “duchas comunistas” de no más de tres minutos, para ahorrar agua.

•  El presupuesto del gobierno de Chávez para el 2010 incluye un aumento de más del 600 por ciento en los gastos personales del presidente, que ascenderán así a $2,200 millones, según un informe del 28 de Octubre de El Nuevo Herald. El nuevo presupuesto presidencial incluye $264,000 para ropa, $18,500 para calzado, y $145,000 para jabón, champú y otros productos de tocador. En momentos en que la economía venezolana caerá alrededor de 2 por ciento este año, a muy pocos venezolanos les hace gracia este aumento de los gastos personales del presidente.

¿Iniciará Chávez una guerra con Colombia? La mayoría de los diplomáticos de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica dicen que no. Las fuerzas armadas venezolanas, con 78,000 efectivos, no pueden competir con los 230,000 efectivos de Colombia, que además están mejor entrenados y más motivados, según dicen.

Mi opinión: Estoy de acuerdo en que Chávez probablemente no declarará una guerra frontal con Colombia. Pero si la economía venezolana sigue deteriorándose, y el índice de popularidad de Chávez sigue cayendo, no me sorprendería que el presidente venezolano produzca un incidente fronterizo con Colombia, para poder presentarse como el salvador de la patria.

Como Steve, el cazador de cocodrilos, Chávez es un adicto a los ratings, y no es impensable que haga cualquier cosa por no perder público, aunque eso conlleve un riesgo para su propio futuro.

September 30, 2008

Hugo Chávez es un elemento desestabilizador para la seguridad hemisférica

Por: Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido

26/09/08

El reciente anuncio del gobierno ruso de la venta masiva de un millonario cargamento de armas con destino a la injustificada carrera armamentista venezolana, constituye el corolario de una serie de hechos estructurales, que apuntan a demostrar que el controversial presidente Hugo Chávez, es un elemento desestabilizador para la seguridad hemisférica, para la paz del continente y para el equilibrio geopolítico y geoestratégico de las superpotencias.

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September 10, 2008

Revolución piti-castroada

Cita:
“Una cosa es que no se haya aprobado incluir en la constitución y otra que no se haga en una ley…”
Hugo Chávez, hablando desde Apure sobre sus decretos-leyes.

Es Hugo Chávez un líder democrático o un hampón político? Oírlo hablar el Domingo confirmó mi convicción de que Hugo Chávez es un hampón político. No tiene idea de lo que es democracia y de lo que es el respeto a la voluntad popular. Pretender que un cambio de contrato social para nuestro país pueda hacerse por vía de decretos inconsultos y arbitrarios es ignorar completamente lo que significa ser un gobernante democrático. Estamos en presencia de un dictador tercermundista, entregado en brazos del dictador Cubano. Un piticastro, políticamente piticastrado.

Fue el meteórico ascenso de Nicolás Maduro de chófer de autobús a canciller una hermosa historia de superación o una de corrupción y oportunismo? No tengo dudas de que ha sido un insulto a los venezolanos, sobretodo si se considera que Maduro fue un reposero y un compinche de Freddy Bernal en actividades reseñadas por la prensa de la época.

Me hago muchas otras preguntas: El central azucarero de Barinas ($600 millones gastados) produce azúcar? La Planta Centro de generación de termoelectricidad tiene o no tiene cinco años paralizada? Cuál es la verdadera producción petrolera de PDVSA? No es venezolano el pasaporte que portaba el narcotraficante Colombiano detenido en Madrid? Por donde anda Luis Velazquez Alvaray? Lloró y renunció Hugo Chávez en Abril de 2002? Quien ha visto un gallinero vertical o una ruta de la empanada? Recibe o no recibe petróleo venezolano gratis Fidel Castro? Fuma lumpias el General chavista Jesus Gonzalez Gonzalez o es así de nacimiento? Es Diosdado dueño de empresas de alimentos que venden productos al gobierno? Que recibe Venezuela a cambio del petróleo enviado a Jamaica? Viaja Evo Morales en nuestros aviones pidiendo dinero por todo el mundo? Quien le dió al gordo Antonini las maletas llenas de dólares para entregar a Cristina Kirchner? Cuantos miles de millones de dólares ha malversado Rafaél Ramírez en PDVSA? Es el gobernador Yánez, de Cojedes, un cómplice de los bandidos presos en Miami? Recibió Chávez dinero ilegal de bancos extranjeros para sus campañas? Es Tobías Nóbrega un hombre honesto? Y Merentes y Cabezas? Tienen o no tienen grandes fortunas los miembros de la familia Chávez? Recibe contratos directos de PDVSA Wilmer Ruperti o gana limpias licitaciones? Son o no son los banqueros venezolanos que manipulan los bonos Argentinos una manada de ladrones? Es Chávez aliado de las FARC o no lo es? Ha contribuído Chávez dinero nuestro a las campañas presidenciales de Humala, López Obrador, Correa, Morales, Ortega, los extremistas salvadoreños y el obispo Lugo? Es o no es Luis Acosta Carlez un soberano patán? Tiene Cilia Flores decenas de familiares empleados en la Asamblea Nacional? Es Isaías Rodríguez un delicado poeta o un gángster? Si los apagones y la inflación son “estructurales”, como nos dicen Alí Rodríguez y Rafaél Ramírez, son estos boliburgueses “estructuralmente” estúpidos?

Estas y muchas otras preguntas sobre la podredumbre moral del régimen permanecen sin respuesta institucional. La grosería y desfachatez exhibidas ayer por el dictadorzuelo han rebasado todos los límites de lo aceptable. Hay que presionar a nivel popular para finiquitar el régimen moribundo. Nada de esperar hasta el 2013, como proclama irresponsable y mansamente Manuel Rosales.

August 26, 2008

Panamá es el objetivo

Si algo no le cuesta al Presidente Chávez es violar la Constitución; si sobre este ítem hubiese competido en las recientes Olimpíadas, habría traído oro para Venezuela en “Salto de Garrocha a Normas Constitucionales”, habría sido una medalla que en algo taparía el vergonzoso fracaso de la Delegación Venezolana, politizada como nunca, humillada como jamás, frustrada luego de la multimillonaria campaña publicitaria de la “Revolución Deportiva”. Chávez viola ahora nuevamente la Constitución cuando avanza su plan de injerencia en asuntos internos de otros países, Panamá es el objetivo.

La Constitución venezolana establece desde su Preámbulo, como obligación de la República, “el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos”. No obstante el Presidente no oculta su proyecto, y con desvergonzada desfachatez escribe que Venezuela fortalecerá en América los movimientos alternativos “para propiciar el desprendimiento del dominio imperial”. Su discurso lo centra en la “diplomacia de los pueblos”, lo que él dice significa -y en esto estamos de acuerdo- la interrelación, intercambio y trabajo conjunto de los pueblos del Continente; pero en lo que estamos diametralmente opuestos es que de acá para afuera, se abrogan él y su petrochequera la representación del pueblo, son los diplomáticos de Venezuela quienes establecen esas relaciones, alientan, organizan y financian “movimientos sociales de izquierda”.

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August 25, 2008

Maltratada por buscar un mejor destino

Una historia muy fuerte y muy triste sobre maltrato y violación de los DDHH. A la autora le recomendamos se comunique con la organización Human Right Watch a la siguiente pagina www.hrw.org

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Cordial Saludo.

QUIERO CONTARLE UNA REALIDAD PARA QUE ME AYUDE A DENUNCIAR…POR FAVOR!

Soy Sociologa, Especialista en Farmacodependencia, Orientadora Familiar, con experiencia en trabajos con drogadictos, reinsersion de sicarios, prostitucion y mucho mas con la comunidad. Deseo narrarle una real y triste historia.

Despues del asesinato de mi esposo, del asesinato de mi unico hermano, de un atentado a mi vida, de un encierro cruel, de la clausura de mi negocio, de dejar a mis dos hijos en mi pais para buscar un futuro brillante y lleno de vida para mi familia, solicite asilo politico en EEUU. Alli fui galardoneada por el New Herald y otros medios de comunicacion por ser una mujer de exito y la novena mejor estudiante del Miami Dade College aparte de otros mensiones mas y estudios que logre con dedicacion y esfuerzo al dormir solo 3 o 4 horas diarias para poder estudiar y trabajar. Su proceso demoro 5 años y 10 meses, y me lo negaron, despues de apelar y de una mosion de reconsideracion, por lo tanto cumpliendo una orden de deportacion vigente y que NO deseaba ser una ilegal mas, busque asesoria en la embajada de Canada para lograr refugio y avanzar en mis estudios antes de regresar a mi pais en este fin de año. Cumpliendo los requisitos que exigen (haber entrado legal a EEUU, tener negativa de asilo, documentos vigentes, conducta intachable, pertenecer a uno de los paises que protegen por terrorismo como Colombia), viaje desde Miami Beach por cinco dias por tierra y despues de pisar suelo Canadiense, en Quebec, llene las planillas requeridas y aun asi fui cruelmente maltratada, ni me permitieron contactar al abogado, la camioneta fue saboteada, mis documentos que demostraban mi legalidad practicamente los destrozaron y fui obligada a firmar una salida dizque VOLUNTARIA o sino me crearian cargos para enjuiciarme de cosas que NO habia hecho, inmediatamente me deportaron a EEUU a Vermont esposada de pies y manos donde pase 15 dias de terror en la prision Estatal, de los cuales varios dias estuve en una celda de castigo con temeperaturas bajo cero y sin casi NADA de ropa pues me la quitaron, sufri hipotermia, me quebraron los dientes, a aparte de otras cosas horribles que me hicieron; fue un cruel maltrato fisico y mental. Ya en Maine, en la carcel Fededral pase otros 15 dias y tambien sufri y pase otros maltratos fisicos y mentales inconcebibles, que se suman a lo anterior. Tuve que pasar 31 dias de horror para que pudieran deportarme a mi pais como lo peor por ser simplemente una inmigrante LEGAL que ama la vida y a sus hijos.

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August 12, 2008

Los asesinatos en Iberoamérica triplican a los de Europa y van en aumento

CASI 26 CASOS POR CADA 100.000 HABITANTES

    – El Salvador es el país más peligroso con 55,3 homicidios por cada 100.000 habitantes
    – Le siguen Jamaica (49), Guatemala (45), Venezuela (45), Honduras (43) y Colombia (37)
    – Los países más seguros son Argentina (5,3), Uruguay (4,3) y Chile (1,9)
    – En España la tasa es de 2,7, y en Alemania, Francia, Inglaterra o Italia oscila entre 1 y 2

17 de julio de 2008
El Mundo/EFE
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/07/17/internacional/1216291823.html

BARCELONA.- Los países de Iberoamérica tienen una tasa de homicidios de casi 26 casos por cada 100.000 habitantes, lo que triplica la media europea, y, al contrario que en Europa, en América Latina los crímenes van en aumento y se prevé que en 2030 la tasa alcance los 30 homicidios.

Así lo ha advertido en Barcelona el Secretario General Iberoamericano, Enrique V. Iglesias, que ha participado junto a una veintena de autoridades locales y expertos en el II Foro Iberoamericano sobre Seguridad Ciudadana, Violencia y Políticas Públicas en el ámbito local, que se clausurará el viernes.

En concreto, según los datos aportados por Iglesias, mientras que Europa presentaba en el año 2005 una tasa de 8,9 homicidios por cada 100.000 habitantes, los países de América Latina casi triplicaban este porcentaje en el mismo año y alcanzaban la media de 25,6 homicidios, lejos de la tasa mundial, que se sitúa en 9,2.

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