Archive for November, 2009

November 25, 2009

Arrastrada hacia la carraplana

¡Al fin, PDVSA publicó los resultados del primer semestre de 2009! Y, tal como era de esperar, los resultados son desalentadores.

Para comenzar, el reporte evidencia que la participación del Estado en los resultados – es decir, las ganancias antes del pago de regalías e impuestos, de las inversiones sociales, los aportes a Fonden y los dividendos – fue de unos escasos $10,4 millardos, 70,3% menos que la participación registrada en igual período de 2008. Es más, la inversión social sumada a los aportes al Fonden fueron apenas $386 millones, versus los $7,67 millardos del año anterior, lo cual explica en cierta medida el deterioro que se observa en la gestión social del Gobierno.

El informe también refleja el incremento desorbitante de la nómina, que pasó de 89.487 personas (incluyendo contratistas) en diciembre de 2008, a 99.044 personas en junio de 2009, un aumento de 9.557 personas (10,7%) en apenas seis meses. Cabe recordar que en 1998, cuando PDVSA era una empresa eficiente, profesional y productiva, laboraban unas 47.000 personas y la producción fue casi 50% mayor que la del primer semestre de 2009.

Otro dato que resalta del informe de PDVSA, es que el pasivo total aumentó $5,3 millardos (8,9%) con respecto a diciembre de 2008, lo que incluye un auxilio de Fogade de Bs.F.2,15 millardos, más otro por un monto no especificado del Bandes, esto sin incluir las dos emisiones de petrobonos por $6,2 millardos que se registrarán para el segundo semestre de 2009.

También llama la atención el que las cuentas por cobrar comerciales aumentaron 34,0%, a pesar de que el reporte corresponde a una época de precios bajos ($46,57/bbl. vs. $95,46/bbl.) por lo cual las cuentas por cobrar deberían ser menores (y no mayores). Esto confirmaría que reducir las exportaciones a los EE.UU. para beneficiar a nuevos clientes emergentes fue un garrafal error de la estatal petrolera.

Pero, tal vez lo que más llama la atención de las cifras, no auditadas, es que el Gobierno insiste en seguir mintiendo con respecto a los volúmenes de producción y exportación. Según PDVSA, la producción de petróleo crudo fue de 3.058.000 b/d en el primer semestre de 2009, lo que contrasta dramáticamente con los 2,2-2,3 millones de b/d que estiman la OPEP y de la Agencia Internacional de Energía (AIE). Si se toman como ciertas las cifras de la OPEP y la AIE y se le restan los 593.000 b/d de consumo interno que reporta el informe de la estatal, se puede inferir que sólo habrían quedado para la exportación unos 1,85 millones de b/d, y no los 2,75 millones de b/d que asegura exportar PDVSA. Es decir, una diferencia de casi 900 mil b/d (=$7,6 millardos) que podría estar oculta dentro de otros renglones del Estado de Ganancias y Pérdidas, posiblemente dentro de los $8,4 millardos de “compras de petróleo y sus productos”.

Como dato final, basado en la cifras de producción, exportación y consumo nacional reportadas por PDVSA, se observa que las importaciones de gasolina y otros productos durante el primer semestre de este año fueron de 121 mil b/d. Esto, de cierto modo, confirmaría que las refinerías del país están en el suelo, como muchos analistas han venido denunciando.

En definitiva, a PDVSA la han arrastrado casi hasta carraplana. ¡Qué triste realidad!

November 24, 2009

Recursos bajo control de Hugo Chávez se multiplicarán en 2010

CARACAS, (AFP).- El poder de gasto del presidente Hugo Chávez será de 1.500 millones de dólares en 2010, cifra 638% superior a la de 2009, según el proyecto de presupuesto venezolano, que muestra la centralización de recursos, como por ejemplo de programas sociales, por parte del mandatario.

“El crecimiento del presupuesto del despacho presidencial se explica por el traslado a este organismo de los gastos de la mayoría de las misiones (programas) sociales, que serán directamente administradas por Chávez”, explicó el economista de la ONG Transparencia Venezuela, José Ramón Morales.

Mientras que en 2009 la presidencia tuvo un presupuesto de 209 millones de dólares (más créditos adicionales por otros 20 millones), en 2010 dispondrá de 1.504 millones de dólares.

Un aumento neto de 638%, que rondaría 500% de considerarse la inflación, y del cual 1.287 millones estarán destinados a financiar programas sociales.

Hasta 2009, programas de salud, educación o cultura dependían de diversos ministerios, pero en 2010 estos pasarán a manos del despacho presidencial.

“La decisión de Chávez de seguir concentrando funciones demuestra la poca confianza que tiene en sus ministros, pero hay que destacar que 2010 es año electoral y el presidente ha recordado en muchas ocasiones que quiere mantener el control del país”, explicó el analista político José Vicente Carrasquero.

“Sólo actuando discrecionalmente para mostrar que las bondades de las misiones sociales provienen de él, Chávez podrá endosar su popularidad a sus candidatos”, añadió.

En septiembre de 2010 se elegirán nuevos diputados para la Asamblea Nacional (Parlamento), donde actualmente la oposición tiene una docena de representantes sobre los 167 que integran el organismo.

Recientemente, Chávez subrayó que es necesario ganar al menos dos tercios de los escaños “para asegurar la continuidad de la revolución” y advirtió de que una mayoría opositora “haría leyes para sabotear al gobierno”.

De acuerdo con los analistas, la necesidad del presidente de ganar las parlamentarias lo llevaría a desoír las buenas prácticas internacionales que “recomiendan que el gasto social se lleve alejado de los centros de decisión política, para evitar la manipulación electoral”, dijo Morales.

Según el proyecto de presupuesto, Chávez no sólo controlará los recursos de los programas sociales. Su despacho contará con 60 millones de dólares para “transferencias a entes descentralizados” que no están desglosadas en el presupuesto, aunque sí se especifica su finalidad: “La construcción de la suprema felicidad”.

En el presupuesto de 2009 la presidencia contó con menos de dos millones de dólares para estos fines.

En cuanto a los gastos propios del despacho y del presidente, el aumento con respecto a 2009 es de 50%. Mientras que en 2009 se destinaron unos 5,5 millones de dólares para la “seguridad, custodia y transporte aéreo presidencial”, en 2010 se gastarán 8,3 millones para este fin.

En los gastos del despacho se incluyen además 6 millones de dólares para viajes, 280.000 dólares para calzado y vestido y 145.000 dólares para productos de tocador.

Aunque la cuenta es larga y detallada, dos gastos de gran envergadura vinculados con el mandatario se mantienen fuera del presupuesto del despacho presidencial: la Guardia de Honor, que custodia a Chávez, costará 8 millones de dólares al Ministerio de Defensa.

Y la difusión mediática de la gestión presidencial, además del programa radial y televisivo “Aló, Presidente”, costarán al ministerio de Comunicación otros 12 millones de dólares.

El presupuesto de 2010 no ha sido aprobado en segunda discusión por la Asamblea Nacional, pero se espera que esto ocurra antes del 15 de diciembre.

El economista José Manuel Puente no lo pone en duda: “Venezuela ha retrocedido en la descentralización presupuestaria y ha ocurrido algo preocupante: desde 2004, todos los presupuestos introducidos por el Ejecutivo han sido aprobados sin cambios por los diputados”.

November 18, 2009

Desencanto Rojo

Teodoro Petkoff

Más les habría valido dar las cifras de la votación. El efecto habría sido menos devastador que la desolada declaración de las señoras Davies y Faría informando que se trata de un secreto de Estado, que sólo Su Excelencia, Bolívar Reencarnado, puede develar. Fue la confesión de un fracaso estruendoso. De hecho, si ahora salen con algunos numeritos, nadie se los va a creer. El autogol ya está en el score. Sobre siete millones de supuestos inscritos, fueron llamados a votar un poco más de dos (primer reconocimiento de la coba) y de estos, según fuentes oficiosas, confirmadas por el secretismo de Vanessa y Jackie, no habrían votado más de 800 mil.

Sencillamente catastrófico. La “revolución” ya tiene la cara de lo que realmente es: un pésimo gobierno, incompetente y corrupto, que ya no entusiasma ni a los que portan el carnet de un partido que nació viejo. Desencanto es el nombre del juego.

Es la traducción en el seno del PSUV de lo que está pasando en la sociedad misma. Tal parece que las encuestas de este año están registrando con precisión lo que ocurre en la opinión pública en general, y, en particular, lo que acontece en medios populares.

Estos, que depositaron su confianza en Chacumbele, ahora, agobiados por la horrenda matazón en los barrios, por los apagones, por la comida cada vez más cara, por el caos de hospitales, ambulatorios y Barrio Adentro, comienzan a descubrir la magnitud de la estafa de que han sido víctimas durante ya casi once años. El discurso del Hiperlíder, repetitivo y cansón en forma y fondo, suena como un barril vacío, rodando por calles llenas de huecos: puro ruido, muy poca sustancia.

La causal de divorcio está en pleno proceso de configuración. La separación, como suele serlo en las parejas, avanza contradictoriamente; con momentos de pleito, seguidos de efímeras “reconciliaciones”, pero rumbo hacia la crisis definitiva, que usualmente suele estar asociada a la aparición del otro o la otra.

He aquí el rol que se espera de la oposición; la capacidad de presentarse como la alternativa atractiva frente al caudillo, visto cada vez más “fané y descangallado”, como dice el viejo tango.

Lo primero que deberían debatir en ese Congreso Extraordinario del PSUV es la concepción misma del partido.

Hoy éste no es sino una copia del modelo de partido leninista, de funcionamiento vertical, pero sólo de arriba hacia abajo; con el poder interno concentrado en el cogollo ­en este caso unipersonal, en aberrante admisión del peso del caudillo, cuyo “democrático” dedo tiene reservado (por él mismo) el derecho a designar el 20% de los delegados, que serán, obviamente, los que impondrán sobre el colectivo, también “democráticamente”, lo que el caudillo ha masticado previamente­. Ese modelo de partido, antidemocrático en esencia, constituye un anacronismo, una supervivencia residual de las supuestas revoluciones del siglo XX. En el caso del PSUV ni siquiera existe un cogollo donde se debaten políticas y líneas de acción. Chávez decide por sí y ante sí, en grotesca caricatura del llamado “centralismo democrático” de los ya casi desaparecidos partidos comunistas. Todo está en sus manos, hasta el arcano del número de votantes.

November 17, 2009

El Nuevo Herald: 82% de cubanos dijo que vida en Cuba es ”más o menos, mal o muy mal”

Noviembre 17, 2009

ND.- El Nuevo Herald publicó este martes el resultado de un sondeo de opinión hecho en Cuba por una encuestadora estadounidense, encuesta que fue realizada sin el conocimiento del gobierno de Cuba.

El sondeo, que según analistas debe tomarse con cautela por la existencia de un régimen dictatorial y sin libertad de expresión desde hace 50 años en la isla, asegura que el 82% de los cubanos considera que la vida en Cuba es “más o menos, igual o peor” que antes. Adicionalmente, 1 de cada 5 “mencionaron la escasez de alimentos como su mayor preocupación”, un tema que el gobierno cubano consideraba resuelto.

La encuestadora “recibe fondos del Departamento de Estado y la Agencia para el Desarrollo Internacional”, entre otros. La encuesta se realizó cara a cara con 432 cubanos de 18 años o más entre el 4 de julio y el 7 de agosto pasados en 12 provincias. El sondeo tiene un margen de error de 5 puntos porcentuales. La encuestadora se negó a suministrar el nombre de la contratista que realizó el sondeo en la isla.

A continuación la nota de Lesley Clark para El Nuevo Herald:

Cualquier buena voluntad que Raúl Castro haya disfrutado como gobernante de Cuba se ha evaporado, según una nueva encuesta que indica que más de cuatro de cada cinco cubanos encuestados en la isla están insatisfechos con su labor.

La encuesta, realizada por el Instituto Republicano Internacional, también concluyó que uno de cada cinco cubanos mencionaron la escasez de alimentos como su mayor preocupación y 82 por ciento dijeron que la vida en Cuba iba ”más o menos, mal o muy mal”. Esa cifra es ligeramente mayor que el 80 por ciento en comparación con noviembre del 2008, la última vez que se hizo el muestreo.

“Los cubanos están tan frustrados y pesimistas como nunca antes”, dijo Alex Sutton, director del programa latinoamericano del Instituto. Sutton señaló que encuestas anteriores sugirieron que Raúl Castro gozaba de un “pequeño aumento” de confianza en la población cuando se hizo cargo del gobierno en febrero del 2008.

Pero ahora “una amplia mayoría de los cubanos, si se les diera la oportunidad, votarían por un cambio político fundamental. Los cubanos están insatisfechos. Quieren cambios políticos y económicos”, dijo Sutton.

El Instituto, que recibe fondos del Departamento de Estado, la Agencia para el Desarrollo Internacional, el Fondo Nacional para la Democracia, así como donaciones privadas, realiza encuestas en Cuba desde el 2007 para apoyar su trabajo en la promoción de la democracia, dijoSutton.

Aunque el senador John McCain, republicano por Arizona, preside la junta del Instituto, Sutton dijo que la entidad –al igual que su contraparte demócrata, el Instituto Nacional Demócrata- es no partidista.

La encuesta, que se realizó de manera discreta en la isla, estuvo a cargo de una empresa latinoamericana del sector que el Instituto declina identificar, citando su capacidad de seguir operando en Cuba.

Las entrevistas fueron realizadas personalmente a 432 cubanos de 18 años o más entre el 4 de julio y el 7 de agosto en 12 provincias. El sondeo tiene un margen de error de 5 puntos porcentuales.

Fernand Amandi, encuestador de la firma miamense Bendixen & Associates, que ha realizado sondeos en Cuba, dijo que no está familiarizado con el sondeo del Instituto –cuyos resultados se darán a conocer el martes– pero sugirió cautela al interpretar los resultados.

“Esa cultura ha institucionalizado la supresión de las opiniones y, como resultado, siempre hay que tomar eso en cuenta cuando se discuten estudios realizados en Cuba”.

Ninguna de las preguntas fue sobre la política estadounidense hacia Cuba, aunque 8 por ciento de los encuestados expresaron voluntariamente que el levantamiento del embargo ayudaría a mejorar la situación económica del país.

Hubo poca unanimidad sobre la pregunta de cómo mejorar la economía cubana: 20 por ciento sugirió cambiar el sistema político, 15 por ciento citó poner fin a la práctica de tener dos divisas y 10 por ciento mencionó cambiar el sistema económico.

La encuesta también indicó que, si tuvieran la oportunidad, 75 por ciento de los encuestados votaría por la democracia, un aumento en comparación con 63 por ciento en noviembre del 2008.

El apoyo es mayor entre las personas de entre 40 y 49 años, 82 por ciento de los cuales dijeron que votarían por un sistema democrático.

Los del grupo de 60 años o mayores, el 64 por ciento expresó que votarían por un sistema democrático, un aumento de casi 20 puntos porcentuales en comparación con noviembre del 2008.

La encuesta, que se realizó después que el gobierno del presidente Barack Obama anunció que permitiría a las empresas estadounidenses ofrecer servicios de telefonía móvil, radio y televisión por satélite, y cable de fibra óptica en la isla, muestra que la mayoría de los cubanos –57 por ciento– no tiene acceso a internet o correo electrónico.

Pero la encuesta indicó que el número de cubanos que hacen llamadas con teléfonos móviles aumento 10 por ciento desde noviembre del año 2008, mientras que el número de cubanos que envía y recibe mensajes electrónicos aumentó 23 por ciento.

Las mayores quejas son todavía los bajos salarios y el alto costo de la vida, aunque las quejas sobre la escasez de alimentos aumentaron.

Sin embargo, la cantidad de personas que se quejó de la falta de libertad de expresión bajó de 18 por ciento en octubre del 2007 a 10 por ciento ahora.

Sólo 15 por ciento de los encuestados dijeron que creen que el gobierno de Raúl Castro logrará resolver el mayor problema de la isla en los próximos años. Aproximadamente la mitad de esa cifra dijeron que creían que el gobierno podría solucionar problemas en la encuesta de noviembre del 2008.

November 17, 2009

Que dijo Transparencia Internacional sobre Venezuela

Muy interesante, Transparencia Internacional hizo publico su reporte anual y a que no saben que paso. Raspo al Chavismo otra vez.

Venezuela ocupo la posición 162. Pero para tener una idea de que es 162, uno tiene que saber como se calculo, cual fue nuestro score, etc. Después de todo, podríamos 162 entre 10.000, eso no hubiera sido muy malo … O podríamos ser 162 cuando todos los países digamos unos 180 tienen buenos scores, digamos sobre 5 en una escala del 0 al 10. Eso tampoco hubiera sido tan malo.

Pero la realidad mundial, particularmente Africa-Musulman-Latina es mucho mas cruel, mucho mas REAL.

Resulta que somos 162 entre 180 países. Resulta que nuestro score fue 1.9 en la escala del 0 al 10. Resulta que estamos tan mal, pero tan mal, que somos penúltimos en el continente Americano, dejando a solo un país con el dudoso honor de ser el mas corrupto del continente Haití.

Las cosas para el ALBA no se leen bien en este reporte … Bolivia es la mejorcita en la posición 120. Luego los demás, y por supuesto como mencione antes, cierra el cuento Venezuela.

Dice la pagina web en Ingles:

“Stemming corruption requires strong oversight by parliaments, a well performing judiciary, independent and properly resourced audit and anti-corruption agencies, vigorous law enforcement, transparency in public budgets, revenue and aid flows, as well as space for independent media and a vibrant civil society,” said Huguette Labelle, Chair, Transparency International.

Highest scorers in the 2009 CPI are New Zealand at 9.4, Denmark at 9.3, Singapore and Sweden tied at 9.2 and Switzerland at 9.0. These scores reflect political stability, long-established conflict of interest regulations and solid, functioning public institutions.

Que podemos traducir mas o menos así:

“Detener la corrupción requiere de un fuerte compromiso de los parlamentos, un buen sistema de justicia, agencias anti corrupción independientes y bien dotadas de recursos, agentes de la ley dispuestos, transparencia en los presupuestos, y un espacio para medios de comunicación libres y una sociedad civil vibrante”, así dijo Hugette Labelle, Director Principal de Transparencia Internacional.

Las posiciones mas altas en el 2009 las ocuparon Nueva Zelandia (9.4),  Dinamarca (9.3), Singapur y Suecia (9.2), y Suiza (9.0). Estas posiciones reflejan estabilidad política, Larga historia de regulación sobre los conflictos de intereses, y solidas instituciones publicas.

Que mas puede uno decir cierto??? El que tenga ojos que vea, el que quiera leer que lea. Les dejamos unos gráficos.

November 16, 2009

¿Qué tan loco está?

Propiedad de la Revista Semana, Colombia.  Publicado en este blog sin permiso explicito de los propietarios. Parta leer completo con fotos muy vacanas, ademas de otros buenos artículos pinche aqui 🙂

Por absurdas que parezcan las amenazas de Chávez, su perfil sicológico indica que nada se puede descartar.

Sábado 14 Noviembre 2009

 

Cuando Hugo Chávez hizo sus absurdas declaraciones para pedirle a su Ejército y al pueblo venezolano que se prepararan para la guerra, la explicación que más se oyó para justificar semejante despropósito era la de la cortina de humo. En otras palabras, que quería distraer a los venezolanos de las penurias que están viviendo por una inflación en alza, el desabastecimiento de alimentos y el racionamiento de agua y luz, en busca de una solidaridad nacional alrededor de la defensa de la patria supuestamente amenazada.

Tres días después, el propio Chávez recogió velas al presentarse como un adalid de la paz y la concordia con argumentos tan ridículos como los que había utilizado en la declaración de guerra. Según él, Venezuela es un país pacífico asediado por los gobiernos guerreristas de Colombia y Estados Unidos.

Estos bandazos de oratoria y esa conducta ciclotímica que ya son conocidas en Chávez llevan a que muchos colombianos lleguen a la conclusión de que al Presidente de Venezuela le falta una tuerca o que perro que ladra no muerde. Sin embargo, dada la escalada verbal de los últimos tiempos, los graves incidentes en la fronteras, el desplome del comercio y su pérdida de popularidad en casa, no hay que descartar del todo que un perro que ladra tantas veces algún día muerda.

Líderes como Chávez, que tienen rasgos de megalomanía y paranoia, llegan a tomar decisiones que no sólo van en contravía de lo racional y lo lógico, sino a veces de sus propios intereses. Adolfo Hitler, cuando estaba ganándoles la guerra a Francia e Inglaterra, decidió atacar a la Unión Soviética al abrir un segundo frente, cometiendo el mismo error garrafal que Napoleón Bonaparte un siglo y medio atrás. Como si fuera poco, cuando los japoneses atacaron Pearl Harbor y Estados Unidos les declaró la guerra, el dictador alemán, que no tenía velas en ese entierro, decidió declararle la guerra unilateralmente a Estados Unidos, para aquel entonces la potencia militar más poderosa del mundo. La consecuencia de esas dos barbaridades fue la destrucción de Alemania cuatro años más tarde y su suicidio en el búnker de Berlín.

Ejemplos como los anteriores ilustran que cuando un hombre con poder está desfasado de la realidad, lo impensable puede llegar a suceder.

Para hacer una interpretación sobre el riesgo que representa Chávez, es útil revisar los análisis de su personalidad contenidos en biografías, perfiles y estudios que se han publicado sobre él. Dos libros han intentado profundizar sobre el tema: Hugo Chávez sin uniforme, de los periodistas venezolanos Cristina Marcano y Alberto Barrera, y El poder y el delirio, del intelectual mexicano Enrique Krauze. También ha incursionado en ese campo el periodista norteamericano Jon Lee Anderson con dos perfiles que publicó en la prestigiosa revista The New Yorker sobre el controvertido líder venezolano, y muchos otros artículos y ensayos.

De la lectura minuciosa de esos documentos la primera conclusión a la que se llega es que sería simplista afirmar que todo lo que está diciendo y haciendo Chávez no es más que una maniobra de distracción para tapar sus problemas internos. Sus biógrafos destacan su denodado apego al poder, su obsesiva pretensión de cambiar el rumbo de la historia, su convicción de ser la reencarnación de Bolívar y Fidel, y su desprecio por la democracia liberal. Dan cuenta de su verborrea provocadora y sus abusos de autoridad. Pero nadie se atreve a pronosticar hasta dónde puede llegar con su proyecto revolucionario. Los rasgos de su personalidad lo hacen impredecible: es ambiguo, delirante, paranoico, manipulador y belicoso.

En el prólogo del libro de Marcano y Barrera, el periodista Teodoro Petkoff dice que “a lo largo de su fulgurante carrera, Chávez ha tenido a su favor la subestimación de que ha sido objeto por parte de sus adversarios y enemigos”. En efecto, muchos se han equivocado con él. El presidente Rafael Caldera jamás imaginó que el mismo coronel golpista al que le otorgó una amnistía en 1994 sería su sucesor en la Presidencia un lustro después, y que le enviaría mensajes al otro día del triunfo electoral de que desocupara el despacho presidencial. El mismo que en la ceremonia de posesión alzó la mano para jurar que reformaría la “moribunda” Constitución sobre la que estaba jurando.

Tampoco pensaban sus adversarios, que como candidato lo consideraban un fuego artificial que capitalizaba el descontento popular momentáneo, y que desde 1998 lo han visto ganar más de una decena de elecciones. Mucho menos imaginaban sus antiguos colegas revolucionarios y militares, como Luis Miquilena o Raúl Isaías Baduel, que terminarían proscritos, vituperados o presos por el régimen bolivariano que ayudaron a erigir.

No hay que subestimarlo, sugiere Petkoff. Por eso cuando Chávez les dice al Ejército y al pueblo venezolano que se preparen para la guerra, muchos colombianos no saben si el que habla es un loco pirómano que puede incendiar el vecindario o un peligroso estratega que lleva años preparándose para cumplir su propia profecía bélica.

El revolucionario

Chávez empezó a obsesionarse con la revolución hace más de 30 años. En 1977, cuando apenas era un joven teniente de 23 años, evocaba al Che Guevara en su diario personal y describía la ansiedad que sentía por participar en una revolución: “Esta guerra es de años (…) tengo que hacerlo. Aunque me cueste la vida. No importa. Para eso nací”, dice un fragmento publicado en Chávez sin uniforme. A finales de ese año vino la creación del Ejército Bolivariano Revolucionario y el inicio de su vida conspirativa, que lo llevaría a una fuerte alianza con Douglas Bravo, jefe guerrillero del movimiento Bandera Roja. Una mezcla de insurgentes y militares que resulta extraña en Colombia, pero no en otros países de América Latina.

Eso explica, en parte, su eclecticismo ideológico, que le permite al tiempo creerse la reencarnación de Bolívar, admirar al prócer federalista Ezequiel Zamora y rendirle culto a ‘Maisanta’ una especie de bandolero rebelde del que es descendiente. Más allá de su anacrónica adhesión marxista, Chávez parece tener en su ADN una devoción militarista donde la fuente de poder está en la punta del fusil.

Si bien hace poco llamó gorilas a los militares que apuntaron con sus rifles a la cabeza del presidente Manuel Zelaya y lo despojaron del poder en Honduras, él mismo hizo de gorila en 1992, cuando organizó el golpe para sacar a Carlos Andrés Pérez del Palacio de Miraflores.

Sobre lo que pasó esa noche en Caracas hay muchas sombras y dudas. Nadie sabe por qué Chávez no llegó a tomarse el Palacio de gobierno y se rindió sin dar pelea. Quizá para no inmolarse. O quizá porque, como dicen sus adversarios, otro rasgo de su personalidad es la cobardía. Aunque fracasó, estaba convencido de que el único camino para tomar el poder eran las armas. Fue, según sus biógrafos, la influencia del viejo líder comunista Luis Miquilena lo que lo llevó por el camino electoral.

Pero su visión de fondo no ha cambiado. El desaparecido analista venezolano Alberto Garrido documentó en varios libros cómo Chávez ya tenía vínculos con los insurgentes mucho antes de llegar a la Presidencia. La supuesta protección de la que han gozado los grupos guerrilleros colombianos en su territorio -según denuncian las autoridades colombianas- así parece ratificarlo.

En ese sentido muchos creen que Venezuela estaría cumpliendo el papel de Cuba en los años 60: un lugar para exportar la revolución. O en lo que se convirtió la Libia de Gadaffi en África en los 70 y 80: el sitio donde se armaron y entrenaron grupos rebeldes de la más diversa estirpe.

Hugo Chávez ya ha hecho una revolución en Venezuela. Su socialismo del siglo XXI ya está en el poder. La elite gobernante fue remplazada por una nueva clase dirigente cuyo epicentro es el propio caudillo.

La antigua tecnocracia petrolera de Pdvsa fue botada a la calle y reemplazada por la burocracia chavista. Muchos empresarios tradicionales tuvieron que abandonar el país o terminaron por someterse, convenientemente, a la égida de Chávez, como el multimillonario Gustavo Cisneros. Muchas empresas de comunicaciones han sido nacionalizadas, como también el 90 por ciento de las cementeras extranjeras como Cemex, Holcim y Lafargé. Hace un año nacionalizó la empresa de energía, cuyo desempeño se puede medir ahora, cuando el país está prácticamente a oscuras por los cortes de luz. En todo caso, Venezuela es un país cuya estabilidad jurídica está en entredicho para el capital extranjero.

Según Krauze, Chávez sigue un libreto: el de la revolución cubana. Recién posesionado dijo ante un auditorio de estudiantes que: “Venezuela va hacia la misma dirección, hacia el mismo mar hacia donde va el pueblo cubano, mar de felicidad, de verdadera justicia social, de paz”.

Su obsesión por Bolívar se sumó a la fascinación por Fidel Castro. Chávez ha retomado las anacrónicas banderas de la Guerra Fría, ha construido una eficaz retórica anti-imperialista, y ha montado a su gobierno sobre la idea de que la revolución bolivariana será atacada desde afuera. Bien sea mediante su propio asesinato o mediante una invasión, asimilando así su destino al de todos los venezolanos. En virtud del miedo que infunde el enemigo extranjero, se postula como perpetuo salvador de la patria.

El juego doble

Pero, más allá de su visión mesiánica del poder, Chávez se debate entre dos polos. La ambigüedad, la incoherencia y la disociación son inherentes a su forma de gobierno. Con frecuencia sus palabras y sus actos van en sentidos contrarios. Mientras le gritaba “¡pendejo!” a George W. Bush, lo tildaba de criminal de guerra y le aseguraba que primero saldría él de la Casa Blanca, que Chávez de Miraflores, pagaba 1,2 millones de dólares a una firma de lobby para mejorar su imagen en Washington.

Más allá de su espíritu camorrero, los cambios intempestivos de ánimo hacen parte de su siquis. El general retirado Alberto Rojas Muller, jefe de la campaña de Chávez en 1998, citado por Marcano y Barrera, dice que “es un individuo que vive estados de ánimo oscilantes entre momentos de extrema euforia y momentos de decaimiento”. Esa ambigüedad y los cambios repentinos de ánimo han sido la constante en su relación con Uribe. Puede pasar de llamarlo paramilitar y pedir que se muevan sus tanques a la frontera, a abrazarlo, como ocurrió en la cumbre de la OEA en Santo Domingo el año pasado; llamarlo amigo del alma y ufanarse de la química que hay entre los dos.

Esta suerte de bipolaridad es mucho más común de lo que se cree en los hombres que ejercen el poder, que con frecuencia exultan vanidad y narcisismo. Edmundo Chirinos, ex terapeuta de Chávez, citado por Jon Lee Anderson en su artículo El revolucionario, dice que el Presidente de Venezuela tiene una sicología similar a la de Simón Bolívar: “Es de mal genio y difícil cuando se siente frustrado” (…) “Tiene tendencia a la vanidad. Denota un irrestricto autoritarismo y predispone a la gente en su contra”. No obstante, Chirinos certifica en este reportaje que Chávez está completamente sano y es una persona completamente normal. “Aparte de su poder, no es distinto de usted o de mí”, dijo.

Paranoia política

Como buen caudillo, Chávez siempre ha sido un poco paranoico. Cuando era candidato a la Presidencia, su escolta tuvo que ser reforzada. Se sabe que el servicio secreto de Cuba es quien se encarga, finalmente, de su seguridad. Ante la idea de que van a asesinarlo, ha dicho: “¡No se les ocurra, no por mí, sino por lo que puede pasar en Venezuela”. Él pronostica que su muerte desencadenaría, como la de Jorge Eliécer Gaitán, 50 años de guerra. La semana pasada en su controvertida alocución de Aló Presidente dobló la cifra y dijo que la guerra con el imperio sería de 100 años. .

Su paranoia se disparó aun más después del 11 de abril de 2002, cuando se fraguó un golpe en su contra que lo tuvo durante 48 horas fuera del poder, y en el que participaron algunos de sus más conocidos. Los golpistas querían que renunciara, pero que no abandonara el país. Por una jugada del destino, los militares entendieron en cuestión de horas que Pedro Carmona y el grupo de empresarios que se apoderaron de la Presidencia no contarían con el apoyo popular que tenía Chávez y decidieron restituirle su lealtad a éste. Uno de los militares que fueron clave en el regreso de Chávez fue Raúl Isaías Baudel, quien años después, ya distanciado del chavismo, hizo una campaña que resultó definitiva para atajar la reelección indefinida del caudillo. Hoy Baudel está en la cárcel y se le considera un preso político. Chávez está convencido de que los gringos estaban detrás de la conspiración de aquel abril. Desde entonces su hipótesis es que la CIA está buscando su caída.

Algunos hechos reales, como el ingreso de paramilitares a Venezuela, se han convertido en una hipérbole de amenazas, atentados y anuncios de invasiones inminentes. Desde siempre, Chávez se siente parte de una guerra asimétrica, donde el pueblo en armas tendrá que defender a su líder y su revolución. Ha construido un sistema de milicias y de vigilancia comunitaria muy similar al cubano (pero menos eficiente), compró 100.000 fusiles de asalto y ha gastado 5.000 millones de dólares en armas rusas.

El líder venezolano parece ignorar que Estados Unidos ha abierto dos frentes de batalla, en Afganistán e Irak, que ahora no sabe cómo cerrar. Y que realmente Venezuela, y en general América Latina, está en el último renglón de las preocupaciones de la potencia del norte. Si esto era verdad con Bush, lo es aún más con Obama. Y pensar que las bases de los gringos en Colombia son para vigilarlo o atacarlo es ignorar que bien pueden hacerlo desde Curazao, donde tienen otra base más cercana, o desde Miami, que está justo al frente de sus playas.

En medio de su paranoia Chávez no trata a sus adversarios como contradictores políticos, sino como enemigos en una lógica de guerrerista. Manuel Rosales, quien fuera su contrincante en las últimas elecciones, terminó exiliado en Perú y acusado por la justicia chavista de haberle pagado a paramilitares colombianos para que atentaran contra el Presidente. Todo ello basado en testimonios dudosos de dos paramilitares colombianos, que han sido manipulados por los organismos de inteligencia de Chávez.

Por eso quizá Chávez ha tomado decisiones tan extrañas como desarmar a la Policía en los cinco estados gobernados por la oposición. Uno de los más afectados es Táchira, que vive una situación de violencia sin precedentes, y cuyo gobernador, César Pérez Vivas, se ha convertido en el blanco de los epítetos y señalamientos del Presidente. Allí la autoridad tuvo que volver al bolillo.

Colombia, sin embargo, terminó por darle a Chávez el pretexto que necesitaba para ponerse en pie de guerra. A medida que se diluye su proyecto expansionista, que se le complica el panorama interno y que se le enreda la gobernabilidad, invoca la guerra como su destino inexorable. Quizá porque no está preparado para perder en las urnas. Ni para abandonar el poder.

Enrique Krauze dice que “Hugo Chávez es un venerador de héroes, pero no es un héroe”. Un hombre que se cree la reencarnación de Bolívar y el sucesor de Fidel Castro. Su idea del gobierno es vitalicia y absoluta. Su idea de heroísmo es continental. Se ha involucrado en procesos electorales desde Honduras apoyando a Zelaya en su abortado proyecto de reelección, y enviando una maleta de dinero a Argentina para asegurarle la victoria a Cristina de Kichner, pasando por su petro-respaldo a varios gobiernos como Bolivia, Dominica y Nicaragua. Hasta ahora Chávez mantiene la idea de que su gobierno es democrático porque ha ganado todas las elecciones, muy a pesar de que ha asfixiado la separación de poderes y la libertad de prensa.

Pero 12 años después de dictadura “light”, como la han definido algunos, Chávez empieza a sentir que muchas cosas se le desmoronan. El chavismo ha perdido algunas de sus más importantes plazas políticas como Caracas, Táchira y Zulia, y su popularidad ha caído al 46 por ciento. Esto no está mal para un Presidente después de tanto tiempo en el poder, pero es insuficiente para alguien que quiere perpetuarse. Luego de que suenan sus trompetas de guerra, los venezolanos se alejan más de él. La encuestadora Datanálisis publicó un sondeo en el que se demuestra que el 80 por ciento no estuvo de acuerdo con sus declaraciones de guerra, y que el 66 por ciento no quiere que se rompa relaciones con Colombia.

Internacionalmente, su proyecto también languidece. Zelaya no ha sido restituido, Correa sigue en la línea de reconciliarse con Colombia, a pesar de los intentos de sabotaje por parte de Venezuela. Y si en el pasado se disputaban en América Latina dos modelos de izquierda, el de Chávez y el de Lula, este último se impuso por la pujanza económica y el liderazgo de Brasil en la región. La revolución chavista se ha quedado a medio camino, emulando, como dice Krauze, el fracasado y anacrónico modelo cubano.

Aunque su plan es quedarse en el gobierno hasta 2021, su tiempo ya está en declive y el oxígeno no le va a alcanzar. Ante este panorama, muchos piensan que Chávez podría buscar un incidente de militar para convertirse en el salvador de la patria amenazada. Encontrar el pretexto para perpetuarse. Una guerra que lo convertiría en el héroe que, según Krauze, Chávez siempre ha querido ser. “Hugo Chávez no es un héroe y él lo sabe. El espejo se lo dice cada mañana, cada noche (…) por eso insiste cada vez que puede en identificar a la patria con su persona, en señalar conspiraciones que lo buscan a él, que van por él y que, de triunfar, representarían el derrumbe de su país, del continente y hasta del mundo. A partir de esa quimera ha plantado la mala yerba de la discordia en la sociedad venezolana. Y a partir de esa quimera, llegado el caso, no vacilará en llevar a Venezuela al borde del precipicio. En eso sí se parece a Hitler, que en el búnker reclamaba a sus compatriotas la destrucción de puentes y ciudades alemanas antes que admitir su derrota, la derrota de sus mitologías”.

¿Qué tan peligroso es?

Esta semana el diario El País advirtió en un editorial que Chávez esta vez “se pasó de la raya”. Brasil suspendió el debate sobre el ingreso de Venezuela a Mercosur a raíz de las imprudentes declaratorias de guerra de Chávez. En Caracas y otras ciudades hubo inmediatas manifestaciones de rechazo a la hostil retórica del Presidente. No obstante, el viernes varios tanques de guerra y carros blindados se estaban movilizando a la frontera. Y ese mismo día les reiteró a los militares que se preparen para una eventual batalla. Mucha gente en Venezuela, en Colombia y en otras latitudes del continente se ha acostumbrado a oír los altisonantes vituperios de Chávez, sus continuas provocaciones que luego son dosificadas por él mismo con un aparente bálsamo de reconciliación. Algunos creen que son actuaciones irracionales, típicas de un loco. Otros, que es una calculada estrategia de engaño a sus electores. Pero Chávez no es un loco. El “fulgor mesiánico” que se apoderó de él, según su ex amante Herma Marksman, hace parte de su proyecto político. Es su concepto de poder. Es el camino que le trazó desde muy temprano a su revolución.

La diferencia entre sus vociferaciones del pasado y las más recientes se explica por la situación interna que está enfrentando Chávez. Su poder está declinando. Pero, con su compleja y sorprendente personalidad, Chávez podría buscar convertirse en un héroe redentor y ratificar así, que es amado por su pueblo. Revivir el mito de la revolución asediada por enemigos, que encarnan Bolívar y Fidel. La doble necesidad de heroísmo y martirio, que señala Krauze. Y un conflicto con Colombia, por irracional que parezca, le puede ayudar a construir ese destino. Ese anhelado lugar en la historia. ¿Será capaz de propiciar un incidente para lograrlo? No es descartable. Nadie tampoco creyó en su momento que el general Galtieri en Argentina se atreviera a declararle la guerra a Gran Bretaña en 1982. “En los anales del populismo autoritario de la región cualquier cosa puede pasar”, advirtió el editorial del Washington Post el jueves pasado. Eso es lo que algunos piensan en Colombia. Y nadie que lo conozca se atrevería a decir que esto no ocurrirá.

November 13, 2009

¿Hugo, el cazador de cocodrilos?

Por: Andrés Oppenheimer

El nuevo Herald

Publicado el jueves, 11.12.09

Observando al presidente venezolano Hugo Chávez días atrás instar a sus militares a “prepararnos para la guerra” con Colombia, no pude evitar preguntarme si no terminará como el fallecido protagonista de la serie de televisión El Cazador de Cocodrilos. O sea, como una víctima de su propia adicción a mantener entretenida a su audiencia.

¿Recuerdan El Cazador de Cocodrilos? Era una serie de televisión en la que el cuidador de animales australiano Stephen Irwin –más conocido como Steve– nos sorprendía cada semana al acercarse peligrosamente a serpientes venenosas, leones, cocodrilos y otros animales salvajes. A medida que el rating de su programa aumentaba, también crecía su necesidad de hacer cosas cada vez más temerarias para mantener su nivel de audiencia.

Cada vez que veía a Steve en la pantalla acercándose a un león salvaje, o atando las fauces de un cocodrilo, me preguntaba si su necesidad de superar sus más recientes audacias no acabaría en una tragedia. Irwin murió en el 2006, cuando se acercó demasiado a una raya venenosa en la Gran Barrera de Coral de Australia, y el enorme animal le perforó el pecho con su cola con puas.

Aunque la muerte Irwin fue un hecho trágico que no debe ser banalizado, su carrera televisiva invita a comparaciones. Al igual que El Cazador de Cocodrilos, Chávez le debe buena parte de su supervivencia política a su capacidad de mantenerse en el centro de las noticias.

Cuando las cosas se le ponen difíciles en Venezuela, Chávez desvía la atención pública.

En los últimos años, Chávez ha denunciado un sin número de supuestos planes de Estados Unidos de invadir Venezuela, y ha gastado más de $5,000 millones en armas rusas.

Más recientemente, ha enviado a tropas de su país a la frontera con Colombia, y ha denunciado que el acuerdo militar que permite la presencia de tropas estadounidenses antinarcóticos en bases de la Fuerza Aérea colombiana tendría como objeto una invasión de Estados Unidos a Venezuela. Hasta los diplomáticos de gobiernos cercanos a Venezuela admiten que la idea de una invasión estadounidense –sobre todo después del fiasco de Iraq– es descabellada.

Pero ahora, las cosas van de mal en peor para Chávez, y el caudillo narcisista-leninista de Venezuela podría elevar su apuesta. Sus índices de popularidad han caído a un 46 por ciento, seis puntos menos que el mes pasado, según una encuesta de Datanálisis. Y la economía venezolana se está derrumbando.

Consideren algunos de los problemas que está enfentando Chávez en momentos en que la oposición empieza a organizarse para las elecciones legislativas del 2010, que podrían terminar con el control chavista del Congreso.

•  En las últimas semanas, Venezuela ha sufrido sus primeros cortes de energía desde que el gobierno nacionalizó la empresa Electricidad de Caracas hace un año. El gobierno dice que esos cortes se deben a trabajos de mantenimiento y de instalación de nuevos equipos, pero los expertos dicen que la infraestructura de la empresa estatal se está derrumbando.

•  Por primera vez hay escasez de agua en la capital y en varias provincias. Chávez ha dicho que “la culpa es de las piscinas de los ricos” que según él “le quitan agua a los pobres”. Chávez pidió a los venezolanos que se den “duchas comunistas” de no más de tres minutos, para ahorrar agua.

•  El presupuesto del gobierno de Chávez para el 2010 incluye un aumento de más del 600 por ciento en los gastos personales del presidente, que ascenderán así a $2,200 millones, según un informe del 28 de Octubre de El Nuevo Herald. El nuevo presupuesto presidencial incluye $264,000 para ropa, $18,500 para calzado, y $145,000 para jabón, champú y otros productos de tocador. En momentos en que la economía venezolana caerá alrededor de 2 por ciento este año, a muy pocos venezolanos les hace gracia este aumento de los gastos personales del presidente.

¿Iniciará Chávez una guerra con Colombia? La mayoría de los diplomáticos de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica dicen que no. Las fuerzas armadas venezolanas, con 78,000 efectivos, no pueden competir con los 230,000 efectivos de Colombia, que además están mejor entrenados y más motivados, según dicen.

Mi opinión: Estoy de acuerdo en que Chávez probablemente no declarará una guerra frontal con Colombia. Pero si la economía venezolana sigue deteriorándose, y el índice de popularidad de Chávez sigue cayendo, no me sorprendería que el presidente venezolano produzca un incidente fronterizo con Colombia, para poder presentarse como el salvador de la patria.

Como Steve, el cazador de cocodrilos, Chávez es un adicto a los ratings, y no es impensable que haga cualquier cosa por no perder público, aunque eso conlleve un riesgo para su propio futuro.

November 13, 2009

¿Y si ganamos?

Laureano Márquez
TalCual / ND
Noviembre 13, 2009

Toda la oposición escuálida, fascista, golpista, agentes de la CIA y –más recientemente– uribista anda feliz con lo de la guerra que estamos a punto de emprender en contra de Colombia y Estados Unidos. Aseguran que un conflicto bélico así destruirá definitivamente a Chávez. Pasan por alto el pequeño detalle de que tal cosa sucederá con Venezuela incluida, pero hay gente a la que, con tal de acabar con Chávez, le importa un comino llevarse en los cachos a Venezuela.

opinan los foristas

Estos radicales nunca se han preguntado en relación a la guerra qué pasaría si ganamos. Yo estoy convencido de que podemos y vamos a ganar.

Hasta ahora nuestro comandante no ha perdido una sola batalla… ¿Por qué va a ser ésta la primera?… Entiendo que no podemos ganar por poderío bélico, pero en maña nadie nos gana.

Ponte que bombardeamos Nueva York y acusamos a Obama de invadir nuestro espacio aéreo en la ONU y que haya una Ortega allá y la vaina prospere. Ponte que nuestros tanques invadan Colombia y en vez de bombas disparen fajos de billetes de 100 dólares…

¿Quién aguanta ese asedio?… Hasta Uribe se pasa a este bando… Ponte que nuestro Presidente ofrece gasolina gratis a cada ciudadano norteamericano… Esa gente se pasa pa’cá de una. Ponte que la cosa le sale bien y nos anexionamos Colombia y los Estados Unidos.

Ahí comienzan nuestros verdaderos problemas:

· Darle luz a Las Vegas desde el Guri. Te imaginas cómo van a ser los racionamientos en la provincia de Venezuela.

· Jacqueline Faría autoridad única de Boston… Volverá Caracas al caos al no contar con su brillante labor.

· Imagínense sacarle pasaporte a más de 370 millones de personas… ¿Se imaginan la cola en la Onidex, o como se llame, en El Silencio?

· En el caso colombiano, la guerrilla pasaría a ser enemiga: ¿Cómo se maneja eso?

· El Aló Presidente de los domingos: ¿se hace en español o en inglés?

· Desde dónde despachará nuestro Presidente: ¿Miraflores, Nariño o la Casa Blanca?

· Un vuelo a Miami con tarifa de vuelo nacional: ¿Se imaginan el ta’barato que se nos viene encima?

· ¿Hay suficientes médicos cubanos para implementar el plan “Neighborhood Inside” en Los Ángeles?

· ¿Qué hacemos con la frontera mexicana? Tarde o temprano habrá que invadir México. Vamos a vivir en conflicto permanente.

· Qué hacemos con Irak, porque esas tropas desplegadas allí ahora serán nuestras.

· Nuestros aliados pasarán a ser enemigos.

· Qué hacemos si la oposición gana las elecciones municipales en Colombia: De dónde sacamos tanta gente para sabotearles la gestión colocándoles autoridades únicas por encima.

· En las Grandes Ligas: ¿Aceptará Magglio Ordóñez contratos en bolívares fuertes?

Venezuela se encuentra, aunque la gente lo tome a guachafa, en una gran encrucijada: ganemos o perdamos esta guerra, lo que se nos viene encima es el caos.

Yo veo con claridad en las caras de los que concurren a Aló Presidente los domingos que todos están dispuestos a ofrendar sus vidas por la patria, pero ¿será suficiente ese heroísmo para afrontar una Victoria?, ¿de cuántos ministerios tendrá que ocuparse Diosdado en tres países? Me asusta esta guerra sea cual sea su resultado… Y todo por culpa de Álvaro Uribe, que es el único que ha hablado de guerra en este continente.

PS: Todos estos temas y muchos otros serán tratados por Luis Vicente León y el suscrito en Humor en serio este sábado en el teatro Santa Rosa de Lima…

Web: http://www.laureanomarquez.com Twitter: @laureanomar Email: laureanomarquez@laureanomarquez.com Facebook Laureano Márquez Ipod: Nano Pen drive: Cruzer 4.0 GB Pin sí no tengo, porque la pin

November 10, 2009

El Muro de Chavez

Juan Fernández
ND
Noviembre 9, 2009

No más presos políticos, ni exiliados.

En estos días el mundo recuerda y celebra como una pared de ladrillos, cercas de alambres dividió a un país, a sus familias, a sus gentes y fue un símbolo de cómo el comunismo y el totalitarismo pretendía la eternidad. El muro diferenciaba entre la LIBERTAD y la OPRESION, LA DEMOCRACIA y la DICTADURA, la SOBERANIA y el CONTROL EXTRANJERO, CREACCION DE RIQUEZA y ECONOMIA CENTRALIZADA, el PENSAMIENTO LIBRE y el PENSAMIENTO UNICO.

Como la razón acompaño al pueblo se genero la Voluntad de cambio, la energía mas poderosa como dijo una vez Einstein y por ello toda Alemania eligió; la LIBERTAD, la DEMOCRACIA, la SOBERANIA, la CREACION DE RIQUEZA y el PENSAMIENTO LIBRE. Sin duda, habrá muchos análisis y razones amplias para explicar la caída del muro de Berlín; el colapso de una economía insostenible, demandas sociales insatisfechas, la guerra fría, el fracaso del modelo socialista, pero la voluntad del pueblo estuvo siempre presente.

Como hace unos días escribí a propósito de un acto sobre el cese de la persecución, la libertad de los presos políticos y de los exiliados, en Venezuela son casi once años construyendo un muro cuyo objetivo es la permanente división de los venezolanos, el enfrentamiento de la sociedad. Lo podemos llamar El Muro de Chavez el cual al igual que el de Berlín, resulta en un gobierno totalmente ineficiente, corrupto, solo movido por la adulación, los oportunistas y aquellos que viven permanentemente en el pasado, justificando su permanencia en el poder.

Cualquier aspecto de ese modelo de vida impuesto en la desaparecida Republica Democrática Alemana, es muy semejante al caso Venezolano, naturalmente adaptado al siglo en que vivimos.

Se demostró con la caída del Muro, que el socialismo disfrazado de comunismo no es la fuente del bienestar, ni la mejora económica de los ciudadanos, aquello de la economía centralizada demostró solo una burocracia abultada, la torta económica (el desarrollo) al pasar del tiempo cada vez más pequeña por ende menor la participación del bienestar social. Con su caída también cayó el paradigma que todo debe ser del propiedad del estado, pues elimino la competencia, la eficiencia, el aumento de costos, la merma en la rentabilidad, solo pensemos por un momento en todas las empresas que hoy administra el estado venezolano, para comprobar su deterioro. Fue una sociedad con la imposición de un pensamiento único, solo le permitía al ciudadano o ser empleado del estado y miembro del partido, asumiendo muchos su futuro estaría asegurado. La RDA, se convirtió en un estado de intrigas, policial, sin libertad de prensa, persiguiendo a los ciudadanos, tanto aquellos que pensaban de forma diferente o simplemente porque le daba la gana a cualquier alto funcionario burócrata del régimen, fueron perseguidos. Es decir una sociedad que vivía en el temor de la persecución, en Venezuela los presos y perseguidos son ejemplo vivo. Por lo anterior, el estado como es un aparato sofisticado de represión a los ciudadanos, los poderes públicos al servicio del gobierno y no del ciudadano, de igual forma lo vivimos nosotros, no existen ningun poder independiente. Obviamente ese enfrentamiento de la guerra fría, del este en contra occidente, fue parte de la injerencia de las grandes potencias, por ello durante este tiempo muchas personas solo por querer libertad dieron su vida, pero quien duda en la Venezuela de hoy la interferencia de los Castro en la política criolla. Por ultimo para mantener un supuesto sentimiento nacional, la amenaza continua de la invasión y la guerra estuvieron presentes en la RDA, al igual sucede en nuestro país, cuando es necesario distraer la atención de los graves problemas del país, salta la amenaza de la guerra y la invasión del imperio.

Tenemos la obligación por nosotros y futuro como país de no permitir se termine de consolidar el Muro de Chavez, ¡Despertemos!, sacudámonos de esa agua tibia en donde se nos quiere sancochar a todos.

November 9, 2009

Trabajo / Jobs / Petroleo / Oil

En Muevete no damos Fe de la veracidad es esta informacion, ni de los links. Se publica como un servicio publico porque muchisimas personas nos han preguntado si sabemos como contratar en Canada. Suerte.

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