Archive for ‘Tarek William Saab’

April 15, 2010

En el nombre de la Robolucion

Uno a veces se pregunta si la robolucion Bolivariana Chavista Castrista que asola a Venezuela y otros en el continente ya nos hizo tocar fondo. Les tengo malas noticias, historias del siglo 20 en otras latitudes me demuestran que todavía es posible mucho peor. Es posible que estos dementes puedan eliminar el siglo 21 y el siglo 20 del continente sur americano. Las pruebas las pueden leer en este pequeña (pero muy buena) nota aparecida en TalCual. No dejen de leerlo, vale la pena aprender.

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Un régimen que sólo sembró muerte
14/04/2010 06:18:37 p.m. | Opinión
El 15 de abril de 1998, una noticia llegaba a las redacciones de los diarios: Pol Pot, el dictador camboyano, el antiguo líder de los Khmer Rouge (jemeres rojos), el responsable de un genocidio que había acabado con uno de cada tres habitantes de Camboya, había muerto de un infarto mientras dormía en un campamento cercano a la frontera tailandesa donde vivía en situación de arresto domiciliario.

Pol Pot se llamaba en realidad Saloth Sar. Bajo su régimen totalitario proclamó el nacimiento de la Kampuchea Democrática y declaró el inicio del “año cero”, en el que la historia del país empezaría a reescribirse. Había que eliminar todos los vestigios del detestable capitalismo: Se destruyeron los vehículos de motor y el carro de mulas fue instituido como medio de transporte nacional. Se suprimió el derecho de propiedad privada. Se quemaron bibliotecas y fábricas de todo tipo. Se prohibió el uso de todo medicamento: Kampuchea estaba en condiciones de reinventar todas las medicinas echando la mano a la sabiduría popular. Sólo los campesinos permanecerían a salvo de la peste capitalista y burguesa. Al resto se le tenía por peligroso despojo de tiempos pasados que había que eliminar.

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February 13, 2009

De Gonzalo Barrios a Nicolás Maduro: 50 años de involución

De Gonzalo Barrios a Nicolás Maduro: 50 años de involución

Por Gustavo Coronel

Gustavo Coronel es un veterano ingeniero de la industria petrolera, miembro director de la primera junta directiva de PDVSA (1975-1979). Actualmente Coronel colabora en Petroleumworld como editor de opinión de Petroleumworld en Español..

Para quienes ya estamos en la séptima década de la vida y aún mentalmente lúcidos, no es difícil advertir el trágico proceso de involución política y social que ha sufrido nuestro país desde la década de los 60 hasta hoy. La Venezuela de los años 60 era un país en proceso de despegue económico, político y social.

Recién huido Marcos Pérez Jiménez, con varias maletas llenas de dólares que le permitieron vivir como un pachá en Madrid hasta que murió de viejo, pero feliz, el país entró en una etapa democrática que lo convirtió en el modelo a ser imitado por el resto de América Latina. Centenares de miles de inmigrantes habían entrado a Venezuela: italianos, españoles, portugueses, checos, yugoeslavos, algunos rusos, todos buscando un país mejor, una oportunidad de comenzar de nuevo en un país democrático donde todo parecía nuevo.
El maravilloso impulso que esos inmigrantes le dieron a nuestro país en todos los órdenes: cultural, económico, social, todavía está por evaluarse en su justa magnitud.

De la gran conjunción de nuestro mestizaje con aquella inmigración europea surgieron bellísimas mujeres,grandes atletas, extraordinarios intelectuales, músicos, pintores y científicos. Los gobiernos venezolanos post dictadura abrieron el país a un estilo de vida profundamente democrático y civilista.
La Venezuela que emergía de la dictadura y que estaba generando un nuevo y mas ilustrado mestizaje tenía problemas pero, en retrospectiva, no tengo dudas de que era un gran país. Recuerdo como en la playa, los fines de semana, nos encontrábamos con los ministros y altos funcionarios del gobierno, sin guardaespaldas, sin la parafernalia armada y hostil que acompaña a los dictadorzuelos, e intercambiábamos saludos, aún sin compartir sus tendencias políticas. Era la época de tener adversarios pero no enemigos.

En su momento, el primer presidente de la Venezuela post Perezjimenista, Rómulo Betancourt, no tenía las simpatías de muchos venezolanos, quienes preferían a políticos mas conservadores. Y, sin embargo, Betancourt se convirtió en el gran líder de la democracia latinoamericana, al enfrentársele por igual a las dictaduras de derecha (el criminal Chapita Trujillo) y de izquierda (el carnicero cubano, Fidel Castro). En alianza con John Kennedy, Betancourt se colocó en la vanguardia de la democracia en el hemisferio, derrotando tanto el intento de asesinato
hecho por Trujillo como la invasion de mercenarios cubanos enviada por Castro. Los gabinetes de Betancourt fueron de gente preparada, honesta y decorosa: Gonzalo Barrios, Luis Beltran Prieto, Andrés German Otero, Edmundo Fernández.

Su secretario, Ricardo Montilla, mantenía las puertas de sus oficinas abiertas a los jóvenes estudiantes que iban a su despacho en búsqueda de información. El tono general de ese gobierno era de una profunda sencillez democrática. La oposición era tomada en cuenta y las
conversaciones entre la gente del gobierno y la gente de la oposición eran frecuentes y parte del existente estilo democrático. Durante ese período y los que vinieron después, los de Leoni y Caldera, la tradición de respeto hacia la oposición se mantuvo y era motivo de orgullo cívico ver como nuestros gobernantes se mezclaban libremente con los ciudadanos y como se discutían los asuntos de significación nacional entre todos los venezolanos. Venezuela era una democracia ejemplar, imitada en todo el hemisferio.

La involución comenzó, de manera insidiosa, con Carlos Andrés Pérez y con Luis Herrera Campins. Durante esos períodos, a pesar de los altos ingresos petroleros, el gobierno de Venezuela pareció perder su rumbo hacia el progreso para convertirse en una organización fantasiosa (Pérez) y burocrática (Herrera), con fuertes indicios de una seria corrupción administrativa. Pérez tuvo mucho dinero y mucho poder.
Su problema fue, como lo dijo Gonzalo Barrios, que le hizo falta ‘un poco de ignorancia’. El pretendía saber más que todos de todo. Los miembros de sus gabinetes fueron reducidos a meros mirones de palo. Herrera, a título personal, no fue un corrupto, pero durante su presidencia muchos miembros de su entorno fueron muy corruptos y el país se deterioró debido a su estilo pasivo e indolente de manejar el gobierno.

La involución se aceleró bajo Lusinchi. Los miembros de su equipo de gobierno eran muy mediocres. Su débil personalidad permitió que la corrupción llegara a muy altos niveles. RECADI permanece como una de las mayores tragedias administrativas de la Venezuela moderna. Esta involución se acentuó bajo los segundos gobiernos de Pérez y Caldera, no tanto por culpa de los miembros del gobierno sino por la estupidez de los presidentes. Pérez tuvo un grupo de ministros jóvenes, casi todos estrellas. Caldera también tuvo algunos excelentes ministros. Sin Embargo, la personalidad absorbente de estos hombres ahogó todo intento de progreso en el país. Durante la segunda presidencia de Pérez se llevaron a cabo dos golpes militares, ambos sangrientos pero ineptos. Los dos fueron derrotados por el gobierno y carecieron de apoyo en la sociedad civil. El gobierno de Caldera fue laxo en el castigo a los culpables de esos golpes.

Hoy, los protagonistas de esos sangrientos golpes están en el poder. El jefe del primer golpe, Hugo Chávez, es hoy presidente y, más que presidente, es un hombre fuerte, a la usanza de Perón en Argentina,Noriega en Panamá o Fujimori en Perú. Los cómplices de esos golpes están hoy, esencialmente, en posiciones de alto poder político.

Durante estos últimos años de continua involución política y social la calidad de los actores políticos venezolanos ha bajado de una manera estrepitosa. Por primera vez desde que escribo para la prensa, desde hace 58 años, me siento tentado a poner en blanco y negro una expresión vulgar. Cuando pienso que en los últimos cincuenta años hemos ido de Gonzalo Barrios a Nicolás Maduro, me provoca decir: coñoooo!.

De Luis Beltran Prieto a Aristóbulo Isturiz? ¿De Edmundo Fernández a Roger Capella? ¿De Arnoldo Gabaldon a Ana Luisa Osorio? ¿De Juan Pablo Pérez Alfonzo a Rafaél Ramírez? ¿De Andrés German Otero a Nelson Merentes? ¿De Rafaél Alfonzo Ravard a Hector Ciavaldini o Alí Rodríguez? ¿De Manuel Pérez Guerrero o José Antonio Mayobre a Jorge Giordani? De Mauricio García Araujo a Tobias Nóbrega? Cooooooño!

¿De José Antonio Pérez Díaz a Pedro Carreño? ¿De Haydee Castillo a Iris Varela? ¿De Leopoldo García Maldonado o Francisco de Venanzi a Trino Díaz? De Domingo Alberto Rangel a Darío Vivas? Coooooño!

De Rómulo Betancourt o Rafael Caldera o Raúl Leoni a Hugo Chávez? Perdonen la expresión pero: coooooooño!

Lo que tenemos en Venezuela no es una revolución. Es una horrorosa involución, mediante la cuál vamos de un país que parecía estar en franco camino hacia el progreso, a un país que se está hundiendo en el pantano del atraso y de la dictadura.

Y si José Vicente Rangél cree que se va a salvar de una comparación desfavorable, ¿qué le parece Luis Esteban Rey? Rey fue lo que usted nunca fue: un periodista honesto. Cooooooño!

August 12, 2008

Los asesinatos en Iberoamérica triplican a los de Europa y van en aumento

CASI 26 CASOS POR CADA 100.000 HABITANTES

    – El Salvador es el país más peligroso con 55,3 homicidios por cada 100.000 habitantes
    – Le siguen Jamaica (49), Guatemala (45), Venezuela (45), Honduras (43) y Colombia (37)
    – Los países más seguros son Argentina (5,3), Uruguay (4,3) y Chile (1,9)
    – En España la tasa es de 2,7, y en Alemania, Francia, Inglaterra o Italia oscila entre 1 y 2

17 de julio de 2008
El Mundo/EFE
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/07/17/internacional/1216291823.html

BARCELONA.- Los países de Iberoamérica tienen una tasa de homicidios de casi 26 casos por cada 100.000 habitantes, lo que triplica la media europea, y, al contrario que en Europa, en América Latina los crímenes van en aumento y se prevé que en 2030 la tasa alcance los 30 homicidios.

Así lo ha advertido en Barcelona el Secretario General Iberoamericano, Enrique V. Iglesias, que ha participado junto a una veintena de autoridades locales y expertos en el II Foro Iberoamericano sobre Seguridad Ciudadana, Violencia y Políticas Públicas en el ámbito local, que se clausurará el viernes.

En concreto, según los datos aportados por Iglesias, mientras que Europa presentaba en el año 2005 una tasa de 8,9 homicidios por cada 100.000 habitantes, los países de América Latina casi triplicaban este porcentaje en el mismo año y alcanzaban la media de 25,6 homicidios, lejos de la tasa mundial, que se sitúa en 9,2.

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March 13, 2008

Diosdadistas Vs. Chavistas

Un nuevo PSUV sin botas

Los seguidores del gobernador de Miranda, Diosdado Cabello, aseguran que Chávez estuvo detrás de la jugada que rearmó la directiva del PSUV, y que marginó a la llamada derecha endógena y a su cabeza visible, el mandatario de Miranda, Diosdado Cabello.

Chávez, quien va de revés en revés dentro y fuera del país, vigiló cuidadosamente la designación de los primeros 70 que decantarían en los 15 de la directiva. Setenta que se convirtieron en 69, al ser tachado el alcalde mayor, Juan Barreto, lo que casi hace que se fueran a las manos él y Jorge Rodríguez, en Maracaibo.

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December 12, 2007

Muere la juventud bajo fuego

MÁS DE 110
NIÑOS Y JÓVENES FALLECEN CADA MES POR LA VIOLENCIA

Según el informe anual de Cecodap, aumentó la cifra de niños, niñas y adolescentes incursos en hechos delictivos; también, los menores de 18 años que son reclutados de manera forzosa en la frontera con Colombia

Más de 110 niños, niñas y ado-lescentes (NNA) están perdiendo la vida cada mes en Venezuela, por hechos violentos”, suscribe Ana Barrios en el informe anual de Cecodap “Somos noticia” (septiembre 2006/agosto 2007). El 60% de los menores de edad venezolanos, sobre todo aquellos que ocupan las principales urbes, perecen bajo el fuego cruzado. La esperanza de vida de los varones entre 16 y 17 años que habitan en las barriadas y sectores populares de las principales ciudades, se acorta tras el repunte de la delincuencia.

Hasta el 2006, la población infantil y adolescente era de 10.508.198, de los cuales 5.364.016 (51%) correspondía a varones y 5.144.182 (48,9%), a niñas. “De este total, 9.048.954 (86,11%) viven en las zonas urbanas y 1.459.244 (13,8%), en las zonas rurales. El número de NNA -según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE)que son considerados pobres, representa 4.704.460, es decir, 44% de la po! blación total de pequeños y adolescentes del país”, que son los más afectados por la violencia en sus diferentes expresiones sociales, con acento en las delincuenciales.

No sólo se está perdiendo la juventud entre balas, sino que además, hubo un incremento en el número de delitos cometidos por los menores de 18 años y otro grupo que se vio afectado por la acción de sus congéneres.”En el año 2004, hubo 1.183 jóvenes (varones), incursos en hechos delictivos, para el 2005 estuvieron dentro del sistema de responsabilidad penal 1.134, y para el año 2006 se registraron 1.700″, de acuerdo con el Segundo Informe Periódico del Estado Venezolano sobre la aplicación de la Convención de los Derechos del Niño.

Las hembras, por estar menos expuestas, fallecen en cantidades menores, pero se enfoca la atención sobre un alto porcentaje de niños hasta los 5 años que pierden el aliento de vida entre las llamadas “balas perdidas”.

NO HAY PL! AN
“La ausencia de un plan nacional de acción a favor de la niñez y de la adolescencia, sigue siendo el principal motivo de preocupación.

En segundo lugar, la inexistencia de un sistema estadístico de información sobre niños, niñas y adolescentes, impide el conocimiento exacto de su realidad y, en consecuencia, la elaboración de políticas adecuadas”, expresa Ana Barrios, autora del documento de Cecodap.

El Consejo Nacional de los Derechos del Niño y del Adolescente, refiere que aumentó tres veces la cifra de muchachos que ahora forman parte de los centros institucionalizados o albergues de atención. “Para 2005, hubo 822 NNA, y en el 2006, 1.928 niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situación de riesgo o de abandono”, de lo cual se desprende que por una parte podría haberse ampliado la capacidad del Estado para atender la indigencia infantil -sobre todo- a través de la Misión Negra Hipólita, o también, que remontó el número de niños y jóvenes desamparados que viven en la cal! le.

RECLUTAMIENTO FORZOSO
Para los NNA que residen en las zonas fronterizas, las condiciones no son más favorables. “Entre los fenómenos denunciados por las organizaciones que hacen vida en la frontera -eje limítrofe con Colombia-, se encuentra el reclutamiento forzado de niñas y niños, el incremento del sicariato y la presencia activa de fuerzas irregulares en la vida cotidiana, todo ello agravado por la ausencia de instituciones del Estado”, afirma Barrios.

El coordinador general de Cecodap, Fernando Pereira teme que por la coyuntura política, salga de la agenda la atención al sector de infancia. “La violencia en sus diferentes caras es uno de los principales puntos a los que se les debe dar prioridad. La violencia no es un hecho natural y debe desarrollarse una política nacional. Crecer sin violencia es posible”.

November 25, 2007

El cuento de la hormiga y la cigarra

 

*Versión clásica*: la hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo en calor aplastante. Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno. La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando. Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera. La cigarra tiritando, sin comida y sin cobijo, muere de frío. Fin


*Versión bolivariana*: la hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante. Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno. La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando. Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.

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September 13, 2007

NOSOTROS los brutos

Esto no tiene desperdicio. Somos unos animales, de lo peor que podía juntarse en un solo país, este Sr. tiene toda la razón. Me quito el sombrero. Yo no le conocía, soy bruto, el escribe en el 2001.

Por José Tomas Angola Heredia

El señor presidente con sus ya rutinarias buenas maneras (parece que se le olvidaron las nalgadas que le daba su abuela cuando decía alguna vulgaridad) insultó al país que no está de acuerdo con él. El incidente ocurrió en el último show televisivo de los domingos. En una de sus acostumbradas pistoladas dominicales el ciudadano presidente nos llamó brutos a todos aquellos a quienes nos parece que la bendita reforma constitucional se debería votar por artículo. Está bien que el señor nos quiera poner la bota hasta que se muera de viejo, pero otra cosa es que nos insulte. Pues resulta que no. Por primera vez en estos miserablemente desperdiciados nueve años de cancerígena revolución estoy de acuerdo con el señor presidente, líder máximo, comandante supremo, cantor mayor, santón inconmensurable, papá de los helados o cualquier otra de las denominaciones que el séquito de lamebotas que le acompañan le quiera endilgar.


Resulta que yo a estas alturas sí creo que éste es un país de brutos. Fuimos brutos un 27 de febrero cuando este criminal salió en televisión, firifirito (aún la cocina de Miraflores no lo había engordado groseramente), con su boinita estropeadita y su mohín en la boca, y nos dijo que él se hacía responsable del monstruoso delito que se acababa de cometer, aunque “por ahora” no se hubiesen cumplido los objetivos. Se lo creímos pero nada hicimos al respecto. Si así hubiese sido, este señor estaría preso todavía, responsable de las muertes de los pobres soldaditos que esa madrugada se pelearon con sus hermanos, engañados y sin saber por qué hacían aquello. Le debo dar la razón al ahora comandante máximo de todos los reservistas, uniformados o cualesquiera que carguen un arma. Resulta que sí somos un pueblo bruto. Le brindamos a semejante forajido el beneficio de la duda y le dimos un indulto presidencial en la creencia que el militarcito habría aprendido su lección de que matando compatriotas no era la forma de llegar al poder. Y el remedio resultó peor que la enfermedad. Somos tan brutos que le creímos la campaña presidencial que emprendió diciendo que lucharía contra la corrupción (y su gobierno es el más corrupto de la historia patria), que acabaría con los niños de la calle (y en realidad eso está haciendo pero matándolos de hambre), que nunca giraría hacia el fracasado socialismo (y el país está enrumbado hacia el peor de sus desastres) y que buscaría entenderse con toda la nación (y resulta que lo único que ha hecho es atropellar, vejar y segregar a los que no están con él).

La brutalidad tiene en nosotros características endémicas pues resulta que lo elegimos y un poco de gente seria salió a apoyarlo y respaldarlo e incluso trabajó con él. De los brutos que hicieron eso recuerdo a Alfredo Peña, Luis Miquilena, Jesús Urdaneta Hernández, Raúl Salazar, Herman Escarrá, Kiko Bautista, Carmen Ramia, Jorge Olavarría, José León Tapia, los generales Manuel Antonio Rosendo y Guaicaipuro Lameda, el comandante Acosta Chirinos, Jesús Elechiguerra, Virginia Contreras y aquí me paro porque sino el artículo se llenaría de brutos. Pues esta gente tan seria y estudiada, resultó tan bruta como el restante de los venezolanos.

Fuimos tan brutos que nos calamos una Constituyente que no tenía ningún sentido y que en definitiva no ha servido para nada sino para hacer un show mediático, porque al ratico el propio padre de la criatura estaba usando la nueva constitución para empapelar su oficina. La brutalidad alcanzó ribetes de récord mundial cuando dejamos que el fulano jugara con este país como si fuéramos un atajo de borrachos. Nos paseó por interminables elecciones que ha manipulado, arreglado y torcido a su beneficio, sólo con el fin de darle cierta encachadura democrática al entuerto totalitario que ha impuesto. Somos tan brutos que aceptamos que nulidades y mediocres como Pedro Carreño, Juan Barreto, Cilia Flores, Nicolás Maduro, José Vicente Rangel, Tarek William Saab o Luis Acosta Carlez, dirijan los destinos de este país.

La brutalidad está llegando a un punto en el que podríamos aceptar que este país no tiene cura. Resulta que un alarde de cinismo el mismísimo señor presidente ha propuesto una reforma a su propia constitución pret-a-porte para poder hacer definitivamente lo que le dé la gana. Es decir, nos está pidiendo que compremos el revólver con el que nos ejecutará de un tiro en la frente. Nuestra brutalidad ojalá pueda servir de ejemplo a estos pobres países latinoamericanos, engañados con los discursos malolientes de Evo, Kirshner, Ortega o Correa. La cosa es que pareciera que no tenemos cura. ¿O sí? ¿Qué tan bruto puede ser este pueblo? ¿Seremos lo suficientemente brutos para entronizar a un pequeño y verrugoso dios para que haga lo que quiera con nosotros el resto de la vida, o tendremos la entereza para decir que no y patearlo de una buena vez? Buena pregunta pero algo difícil de responder si entendemos que estamos hablando de brutos.