Archive for ‘Simonovis’

July 18, 2011

La salud de los presos políticos venezolanos

Que puede uno inteligentemente agregar al escrito de la Sra. Montero. Muy poco, nos gustaría mucho que lo leyeran para que se enteraran (si es que no lo saben) de la magnitud de la maldad robolucionaria. Pero es que hay quien se atreve a decir que “no son tan malos como otros” … díganle eso a los presos (políticos o regulares), díganselo a sus familiares o a la familia del Sr. Brito.

http://www.gentiuno.com/articulo.asp?articulo=10228

October 18, 2009

Entre el fanatismo, el odio y la ineptitud

Octubre 18, 2009

El odio es el signo del régimen. La (in)justicia rojita está llena de “montajes”.

Un sentimiento de enorme frustración corre por el ánimo de millones de venezolanos, incluidos muchos chavistas que sufren también el creciente deterioro de su calidad de vida, a pesar de los ingentes recursos recibidos por el gobierno de Chávez, No obstante la continua propaganda oficial alabando las inexistentes bondades del régimen, cada vez hay más gente convencida de que lo único que le importa al Presidente es seguir en el poder a costa de lo que sea, y para ello mentirá, endilgará a la disidencia culpas que él permanentemente practica, comprometerá el futuro nacional con deudas cada vez más enormes e innecesarias y dedicará cada vez más recursos para contentar a los integrantes de los poderes públicos que le garantizan una justicia al servicio de la persecución política, un Parlamento que le aprueba normas que legalizan las tropelías contra la propiedad privada, la ideologización de la educación (para venerar a Marx y al Che y convertir la chapuza golpista del 4F en el “Día de la Dignidad”), o la ley que con el empujón de los rojitos del CNE le aseguraría “el triunfo electoral”, aunque no tenga los votos necesarios. A propósito de la celebración del décimo aniversario de la “Constituyente” escribía el talentoso Carlos Raúl Hernández (El Universal 15-10-2009) que es como si alguien propusiera celebrar el golpe de Carujo, el 4F, el fusilamiento de Piar, el castigo de Valencia por Boves, o el asesinato de Ruiz Pineda. Poco imaginaba Carlos Raúl que ese mismo día Leonardo Carvajal, de la Asamblea de Educación, mostraría indignado el nuevo calendario escolar llegado al Táchira y Miranda (por lo que supone que ese engendro de la LOE estaría aplicándose en otras regiones del país) en el que se exalta la violencia y la guerra como valores positivos. No se destaca el Discurso de Angostura, pero sí el Decreto de Guerra a Muerte, incorpora el “Día de la Juramentación del Ejército Socialista Educativo” (sic); eleva los golpes de Estado del 27N y 4F como fiestas patrias. Además, personajes como Marx, Che Guevara y Ezequiel Zamora reciben efemérides similares a la de El Libertador.

A la explosiva criminalidad sin que el Gobierno muestre eficacia alguna para reducirla (Chávez criticó estos días la inseguridad en EEUU, excusó las miles de muertes violentas en Venezuela alegando que “es un problema del mundo entero” y alabó la “seguridad” y la paz de los sepulcros que reina en Cuba) concurren otros males que están haciendo nuestra vida insoportable. Apagones en todo el país (algunos con duración de horas y hasta días), racionamiento eléctrico de 5 horas diarias en 6 Estados (mientras Chávez regala a través de la endeudadísima Pdvsa, $80 millones a Bolivia para una central termoeléctrica que le permitirá ¡exportar electricidad!). Añadamos el racionamiento o ausencia total del servicio de agua; crecimiento del desempleo (aunque el INE lo niegue), incumplimiento oficial con los trabajadores de Guayana, Corpoelec, salud y otros; inflación del 30% que ha convertido en sal y agua los salarios, y estaremos ante un polvorín sobre el que caen las chispas de la indignación colectiva por los presos políticos inocentes, víctimas del odio y del fanatismo oficial, como los once trabajadores de la Alcaldía Metropolitana y su prefecto, Richard Blanco, al igual que algunos estudiantes y numerosos trabajadores encarcelados por defender sus derechos humanos y laborales. El jueves -día de redactar esta entrega- al colega Gustavo Azócar le fue ratificado su enjuiciamiento en prisión mientras la misma justicia liberaba a la reincidente Lina Ron; el juez de control, Jesús Boscán, se resiste a darle la libertad al empresario Eligio Cedeño, en cumplimiento del mandato de la Sala 8 de Apelaciones, la cual consideró que ha sido desproporcionada la prórroga de detención preventiva dictada en su caso. El odio es el signo del régimen. La (in)justicia rojita está llena de “montajes”, como los del almirante Millán y los generales Barroso y Baduel, o el de Nixon Moreno, o los de otras víctimas del chavismo como los comisarios Simonovis, Forero y Vivas, presos mientras están libres los criminales de Puente Llaguno.

Las encuestas (todas, hasta las que edulcoran la popularidad para no provocar la ira presidencial) revelan el hastío ciudadano ante la ineptitud oficial y el miedo a un futuro incierto a causa del despilfarro y de la corrupción (¿por qué “expropia” el Hilton de Margarita en vez de equipar los hospitales y las escuelas?), a la par que registran un alto rechazo a la destrucción de los valores democráticos y morales que por largo tiempo han sido baluarte de la convivencia nacional. El 70% de los venezolanos dice que Chávez debe irse en el 2012. Ni más, ni menos. Aunque si sigue como va, puede que para el 2012 ya no tengamos país.

mcolomina@gmail.com

June 12, 2009

Ivan Simonovis to the European Pairlament

My name is Iván Simonovis, 49-year-old and of profession Criminal Investigator. For 23 years uninterrupted I worked in the Police of Criminal investigation of Venezuela and, due to my skills, in the year 2000 I was appointed to take over the Secretary of Public Safety, of the Capital, during the fateful acts of April 11, 2002. My function was the coordination and supervision of the policies of public security of the city of Caracas, Venezuela.

I’m imprisoned in the “General Affairs Department of the Intelligence Services and Prevention of the Interior Ministry and Justice” (DISIP by its initials in Spanish), in Caracas, Venezuela, since November 22, 2004, condemned to 30 years of prison, this actually means death sentence, after 3 years of hearings (the longest judicial litigation of his kind in Venezuelan history), besides 4 years and 6 months of imprisonment without charges, I was sentenced of “complicity” in relation to the death of 2 of the 19 dead in Caracas April 11, 2002.

I am indeed a 4 square meters cell, in the basement of the headquarters of the political police in Caracas, without ventilation or natural light. I only have access to sunlight, 2 hours every 2 weeks. In total 48 hours, [2] days per year of natural light. The place where I am detained is not a jail, is the headquarters of the political police of Venezuela, and these facilities are not designed to have inmates for long periods. Consequently, and given these conditions, my health physical and mental has been deteriorating, and I have had the need for medical attention, in some cases even surgery. There is also a severe restriction of my right to receive visits from family, friends, representatives of NGOs and national or international journalists, violating in fact several articles of the American Convention on Human Rights signed in San José, Costa Rica.

I received a trial with no sense and completely unsubstantiated for the murdered of only 2 of 19 people that unfortunately died in April 11, which developed (the trial) over 225 audiences. This trial was filed in a court located 100 kilometers from Caracas, which is the place where I have been kept, therefore involved traveling over 39,000 kilometers handcuffed.

During the trial, there were hearings from 198 witnesses and 48 experts, there were evaluated more than 250 technical and scientific expertises, and it was analyzed more than 5,700 photographs and videos. None of this evidence proves my guilt as to the facts that I was charged.

In that same period, 67 people were identified, all followers to the President Hugo Chávez, shooting with long and short fire arms against unarmed opposition demonstrators. All these people were acquitted or pardoned by the President of the Republic by an amnesty law issued by the National Assembly after his (the president) request, in December 2007.

On April 3, 2009, I was sentenced to 30 years in prison without any mitigating; on the charge of “complicity correspectiva” without perpetrators, repeat a sentence of death.

This abominable ruling is not even comparable to the recent sentence handed down to former Peruvian President Alberto Fujimori. He was sentenced to 25 years in prison for his intellectual authority, as President, in murder with premeditation, aggravated kidnapping and serious injuries to people during the years 1991 and 1992 in Peru.

Gentlemen, my house has been attacked with Molotov bombs, my family, including my minor children, has been threatened in their physical integrity in public by armed radical groups, affects the national government. My wife, who also acts as my lawyer and like my children, has Spanish citizenship, had been subjected to public scorn, has been threatened in television and radio officers and has been attacked in their person and honor of women in a systematic manner by groups of people followers to the government, whom were mobilized to the outside of the seat of the court for uttering insults and threats during her entries and exits to the hearings.

We’ve all gone to the courts and exhausted all the resources that Venezuelan law provides, with the only hope of being treat with fairness and get some respect for our human rights, which have been unsuccessful.

This letter possibly cause negative consequences to my family and I, but before my growing state of defenselessness and before the systematic violation of my human rights, I respectfully contact you to request that, in attainment of the resolution recently approved by the above-mentioned European Parliament to the situation of political
persecutions in Venezuela, the European Parliament exhausts all the possible mechanisms so that a commission of that Parliament visit our country and for them to be able to verify how the justice is used for political persecution.

The case that I have mentioned is not a unique one. In Venezuela exists more than 40 political prisoners; victims of the punishment for political dissidence.

I will always be thankful of any aid that the Parliament could do in order to help with the protection of the human rights and to avoid that cases like mine continue occurring in Venezuela. My wife, also my lawyer, is at your absolute disposition to keep this conversation in person with who ever are indicated by the Parliament. She is also available to better explain the thousands of details, humiliations and aggressions that this note does not include. Also, to carry all the documents that supports each one of my words. She could also work helping to get any information necessary in order to obtain the aid of the European Parliament that I’m desperately requesting in.

Sincerely
Iván Simonovis
Political Prisoner

June 3, 2009

Carta de Ivan SImonovis al Parlamento Europeo

Today at 6:33pm
Sres.
Presidente Hans – Pert Pöttering y demás miembros del Parlamento Europeo
Rue Wiertz 60Wiertzstraat 60B-1047. Bruxelles

Mi nombre es Iván Simonovis, de 49 años de edad y de profesión Investigador Criminal. Durante 23 años ininterrumpidos trabajé en la Policía de investigación Criminal de Venezuela y, por mis meritos, en el año 2000 fui escogido para ocupar el cargo de Secretario de Seguridad Ciudadana del Distrito Capital durante los fatídicos hechos del 11 de Abril de 2002. Mi función era la coordinación y supervisión de las políticas de seguridad pública de la ciudad de Caracas, Venezuela.

Me encuentro encarcelado Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención del Ministerio del Interior y Justicia (DI SIP), en Caracas, Venezuela, desde el 22 de Noviembre del 2004, condenado a 30 años de presidio, es decir a una condena de muerte, después de un juicio de 3 años (el juicio mas largo de la historia venezolana) además de 4 años y 6 meses de encarcelamiento, por el delito de complicidad correspectiva en relación con la muerte de 2 de los 19 fallecidos en Caracas el 11 de abril de 2002.

Permanezco, en efecto, en una celda de 4 metros cuadrados en el sótano de la sede de la policía política en Caracas, sin ventilación ni luz natural. Solo tengo acceso a la luz del sol, 2 horas cada 2 fines de semana. En total 48 horas, [2 días] al año de luz natural. El lugar donde me encuentro no es una cárcel, es la sede de la policía política de Venezuela y estas instalaciones no están diseñadas para albergar durante tanto tiempo a una persona privada de libertad. En consecuencia y dadas estas condiciones ha habido un franco deterioro de mis condiciones físicas y mentales que han ameritado recibir atención médica, en algunos casos hasta operaciones quirúrgicas cuando la he necesitado. Hay además una severa restricción de mi derecho a recibir visitas de familiares, amigos, representantes de ONG nacionales e internacionacionales, periodistas violando así artículos de la Convención Americana de DDHH de San José, Costa Rica.

Se me siguió un juicio sin sentido y completamente insustancial por la20muerte de solo 2 de las 19 personas lamentablemente fallecidas aquel 11 de abril, que se desarrollo durante 225 audiencias. Tal juicio fue radicado en un tribunal a 100 kilómetros de Caracas, que es el lugar donde he permanecido detenido, lo que ha implicado viajar esposado más de 39.000 kilómetros.

Durante el juicio, fue escuchada la declaración de 198 testigos de los hechos y 48 expertos; se evaluaron mas de 250 experticias técnico-científicas; se analizaron más de 5.700 fotografías y videos. Ninguna de esas pruebas demuestra mi culpabilidad en cuanto a los hechos que se me imputaron.

En ese mismo periodo de tiempo, fueron identificadas 67 personas, todas afectas al Gobierno de Hugo Chávez, disparando con armas largas y cortas contra manifestantes opositores desarmados. Todas estas personas fueron absueltas o perdonadas por el Presidente de la República mediante una Ley de Amnistía dictada por la Asamblea Nacional a petición de aquel, en Diciembre de 2007.

El día 3 de Abril fui condenado a 30 años de presidio sin ningún tipo de atenuante o beneficio, procesal por el delito de “complicidad correspectiva” sin autores materiales, insisto una pena de muerte.

Esta abominable sentencia no es ni siquiera comparable a la reciente sentencia dictada al ex-Presidente Peruano Alberto Fujimori, condenado a 25 años de cárcel por su autoría intelectual, desde la Presidencia de la Republica, en asesinatos con alevosí a, secuestro agravado y lesiones graves en hechos ocurridos en los años 1991 y 1992 en el Perú.

Señores: mi casa ha sido atacada con bombas molotov; mi familia, incluyendo a mis hijos menores de edad, ha sido amenazada en su integridad física de manera pública por grupos radicales armados, afectos al gobierno nacional; mi esposa, quien además actúa como mi abogado y al igual que mis hijos, posee ciudadanía española, ha sido sometida al escarnio público, ha sido amenazada en canales de televisión y emisoras de radio oficiales y ha sido atacada en su honra de persona y de mujer de manera sistemática por grupos de personas afectas al gobierno que eran trasladados hasta la parte externa de la sede del tribunal para proferir insultos y amenazas durante su salida y entrada de las audiencias.

Hemos acudido a todas las instancias judiciales y agotado todos los recursos que la ley venezolana establece, para lograr que se realice un juicio justo y apegado al respeto a los derechos humanos, todo lo cual ha sido infructuoso.

Esta carta posiblemente ocasione consecuencias negativas para mi y mi familia, pero ante mi creciente estado de indefensión y ante la sistemática violación de mis derechos humanos, acudo respetuosamente a ustedes para solicitarles que, en consecución de la resolución recientemente aprobada por el Parlamento Europeo referida a la situación de persecución política en Venezuela, agoten todos los mecanismos posibles para que una comisión de ese Parlamento visite nuestro país y pueda constatar la situación de uso de la justicia para la persecución política.

El caso que les he narrado no es el único. En Venezuela existen más de 40 presos políticos, victimas del castigo a la disidencia política.

Les estaré siempre agradecido de cualquier gestión que pudiera hacer ese Parlamento para ayudar a la protección de los derechos humanos y evitar que casos como este sigan ocurriendo en Venezuela. Mi esposa y abogada está y a su absoluta disposición para sostener esta conversación personalmente con quien se le indique. Para ampliar los miles de detalles, vejaciones y agresiones que esta nota no incluye. Para llevar todos los documentos que sustentan cada una de mis palabras. Para hacer la diligencia que fuere para obtener del Parlamento Europeo la ayuda que solicito en medida desesperada.

Atentamente
Iván Simonovis
Prisionero Político

March 20, 2008

Simonovis a 2 años de comenzar el juicio en su contra

Estamos seguros que la intención de Simonovis no es dar pena ni lastima, no se confunda; su relato es valiente, pero parte el corazón. Como es posible que uno concilie el sueño en paz, en paz con quien? Si uno no va a salir ni siquiera a defender a quienes se ha sacrificado por nuestra libertad no creo que merezcamos la misma.

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Hoy 20 de Marzo del 2008, me dirijo una vez más a ustedes, mi país, a través de misivas que deben cruzar las celdas de la incomunicación para ser leídas. Hoy cumplo 24 meses de juicio y 38 meses privado de mi libertad. Confundido entre la ira y la tristeza, lleno de incertidumbre y frustración, sintiéndome como en la mitad de ninguna parte. Mis amigos y familiares siempre me dicen que tenga paciencia, pues todo se resolverá. Ciertamente en infinitas ocasiones debemos hacer frente situaciones las cuales ponen a prueba nuestra paciencia y nuestra tolerancia, pero todo tiene limite… y me pregunto: ¿hasta cuándo tanta inflexibilidad? El gobierno no sede y lejos de contar con una actitud conciliadora, cada día se profundiza más la brecha llena de odio y venganza. En este momento, mientras los gobernantes venezolanos piden paz para Colombia aquí se siembra la ira, infelicidad, sufrimiento……y en consecuencia: la violencia. Entre otra cosas deja más de 14.000 muertes por año.

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January 24, 2008

La amnistía como castigo

Teodoro Petkoff
Lo peor en los casos Simonovis, Forero, Vivas y los ocho agentes policiales, así como en el de Capriles Radonski, es el fariseísmo que empapa las decisiones que mantienen a unos en prisión y al otro sometido a un juicio que no termina nunca.
Negar la libertad a los comisarios y los agentes policiales con el argumento de que están vinculados a hechos de sangre obliga a recordar que el famoso Congresillo que siguió a la Constituyente dictó una ley de amnistía que favoreció a todos los militares golpistas del 4F y el 27N. Si en aquella oportunidad se hubiera aplicado el mismo criterio de los “hechos de sangre” toda esa gente estaría presa todavía.

Entre ambas asonadas hubo más de 160 muertos y se recuerda como particularmente crueles los asesinatos de los vigilantes desarmados del canal 8. Sin embargo, no fue así. Los golpistas se autoamnistiaron y amnistiaron, además, a quienes tenían causas pendientes desde lo! s tiempos de la lucha armada en los años sesenta y setenta.

Privaron razones de conveniencia política. Por esto es tan repugnante la hipocresía que alude al argumento de la “impunidad” para justificar la decisión contra los presos. Pero, ya antes, los golpistas del 92 habían sido sobreseídos por los presidentes Pérez, Velásquez y Caldera, beneficiándose del sobreseimiento de Caldera el propio “héroe” del Museo Militar, actual presidente de la República. Fueron razones de conveniencia política, en el mejor sentido del concepto. ¿Cuál es éste? El de favorecer un mayor clima de concordia y el de contribuir a reconciliar tanto a la sociedad como a la propia institución armada. Se entiende, en el caso de amnistías, que los hechos cubiertos por éstas son de carácter político y, por tanto, no son delitos comunes sino derivados de momentos particulares, en ocasiones violentos, de la confrontación política. En esa situación se encuentran los policías castigados poor una ! amnistía que debería haberlos cubierto. Además, los delitos de que se acusa a los comisarios y a los agentes de la PM no han sido probados y el juicio se arrastra interminablemente desde hace tres años, probablemente para poder mantenerlos presos “legalmente”.

De otro modo habría que ponerlos en libertad por evidente falta de pruebas. La perversa motivación de escribir la historia del 11A según Chávez es lo único que explica este particular ensañamiento.

Lo de Capriles Radonski no puede entenderse, a su vez, sino como una vergonzosa “ofrenda” al fidelismo. No hay otra manera de explicar este absurdo juicio que termina y vuelve a comenzar. Nunca había vivido la justicia venezolana tiempos más menguados, con jueces y magistrados tarifados, al servicio de la voluntad de Yo-El-Supremo.
December 3, 2007

Hola les saluda LAZARO FORERO,

Hoy 3 de diciembre cumplo tres años de mi ilegitima detención, jamás pensé que después de dedicarle 34 años de mi vida a luchar por la seguridad de los venezolanos, a solo un mes de estar disfrutando de mi jubilación, iba a ser acusado y detenido por unos delitos que toda Venezuela sabe que no cometí .Hoy desde mi sitio de reclusión en la DISIP con suficiente tiempo reflexiono sobre esta experiencia de estar privado injustamente de mi libertad y lo tomo como uno mas de los tantos obstáculos que se me han presentado en mi vida y los cuales he superado con dignidad y con mi cara muy en alto he de superar este también. Desde el inicio de este proceso, el ministerio publico valiéndose permanentemente de artimañas jurídicas ha violado todos mis derechos procesales, manteniendo una acusación que después de 1 año y 8 meses de juicio, de 162 audiencias, de 167 testigos y de 240 experticias, no ha logrado demostrarme culpabilidad alguna, tengo 1 año y 8 meses asistiendo a un juicio que mas que juicio parece un paredón de fusilamiento donde el tribunal, la fiscalia. Y los querellantes, cargan, apuntan y disparan sus armas cargadas de odio y maldad contra 11 pechos inocentes, pechos que con todo orgullo y dignidad permanecen erguidos a pesar de todos los impactos de injusticia que reciben.

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