Archive for ‘Fidel Castro’

May 9, 2011

Gorilofilia

Muy interesante recordatorio de los heroes de SADIM. Gente a quien el le gusta admirar y alabar.

Publicado sin pemiso ni del autor ni del periodico con la unica mision de difundir y guardar.

Gorilofilia

Por: Fernando Rodríguez

Este mal debe ser una variante de la monstruofilia, la atracción por la deformidad y la fealdad, tan vieja como la humanidad y que se manifiesta en todos los ámbitos de la vida de los pueblos, desde la sexualidad hasta las leyendas y el arte. Esta sería su variante política.

Para simplificar las cosas podría considerarse el objeto del deseo, el gorila, a dictadores y déspotas en general. El mal puede ser pandémico, el caso de los alemanes y Hitler sería el más excelso, pero siempre es analizable en individuos.

Durante su ascenso al poder, y con posterioridad a éste, nuestro Presidente manifestó una diáfana pasión por Marcos Pérez Jiménez, alias Tarugo, que sólo frenó el recordatorio de algunos compañeros (en especial de su tutor, Luis Miquilena) de las torturas y otras crueldades del tirano que les tocó padecer en carne propia.

Luego fue Fujimori y su carnal Montesinos con quien mantuvo turbias y veladas relaciones, todavía no aclaradas del todo, que sólo finalizaron cuando el Imperio, ¿quién más?, le dio jaque mate a los dos alegres compadres, que habían hecho todo tipo de tropelías en el conmocionado Perú y sus adyacencias.

Más de una vez recordó la vil injusticia cometida con Noriega, una de sus mayores pesadillas persecutorias, de cuyos pecados son memorables una febril afición al narcotráfico y al lavado de dinero.

Para no citar, por lugar común, el desaforado amor a la personalidad de Fidel Castro, monarca del mar de la felicidad, padre de pueblos humillados y pedilón insaciable.

Pero las pasiones no se quedan en el vecindario. No, llegan a todos los confines.

Al último tirano de Europa. Al sátrapa de Zimbabue (truhán electoral crónico, que logró llevar a su país al último lugar del mundo en el índice de desarrollo humano de la ONU) poseedor de la espada que camina. A Al Bashir (el único presidente en ejercicio enjuiciado por la Corte Penal Internacional, por 300.000 muertos) invitado a permanecer entre nosotros.

Al intento de reivindicar a Idi Amin (200.000 muertos por represión, posiblemente caníbal, autodenominado “Señor de todas las bestias de la tierra y los peces del mar” y “Rey de Escocia”, entre otros títulos). No hablemos de Gadafi, el Bolívar libio, ni del teocrático Ahdmadineyad porque ya nos son bien conocidos, casi de la familia. De todos modos, como se verá, la muestra es incompleta pero suficiente para un diagnóstico seguro.

Queremos aclarar algunos prejuicios al respecto: por ejemplo, que todo militar posee el mal, lo cual no es cierto. Además los ejemplos demuestran que no todos los gorilas son militares. Aunque algunos piensan que éstos tienen una fuerte propensión a contraerlo, quizás por la costumbre de impartir y recibir órdenes sin apelaciones.

 Agreguemos que, como se ve en los ejemplos, no importa mucho si el sujeto es de derecha o de izquierda, lo decisivo es que sepa mandar como se debe.

Si esta hipótesis es cierta, comprenderá usted las angustias, elusiones, alcahueterías y contradicciones en que cae el gobierno al pronunciarse sobre los dos humanistas en boga, Gadafi y Bin Laden. Dos suculentos paradigmas del así es que se gobierna. Y parece que van a caer otros en este imprevisto huracán sobre los reyezuelos del tercer mundo.

Malos tiempos para Calígula.

April 15, 2011

La gran revolución Cubana – desde adentro

Quisiéramos poder leer los comentarios de alguien dispuesto a defender la revolucion, sin insultar a nadie. Sera eso posible? 

Escrito por un joven en Cuba.

Nací en Cuba pero un extranjero tiene aquí más derechos que yo. Soy libre pero no puedo hablar lo que pienso ni decir lo que sueño.

Vivo en una democracia pero en mi vida solo he visto un partido, un solo punto de vista, un solo gobernante. Puedo votar en elecciones pero solamente se presenta un candidato.

Mi educación fue gratis pero tuve que trabajar voluntario en las escuelas del campo para que no me botaran de las escuelas gratuitas. Mi educación fue gratis pero no pude escoger lo que quería estudiar. Tengo un título universitario pero trabajo en un “paladar”, que oficialmente no existe ni se puede anunciar porque lo cierran.

Oficialmente no hay nada debido al bloqueo norteamericano, pero para los extranjeros el bloqueo no existe porque para los turistas hay de todo. Mi mamá me decía que en los gobiernos de antes, cuando no había que comer, se comía harina… ¿qué cosa es harina?

Mi cuidado médico es gratis pero en el dispensario no hay medicinas y el médico que nos toca en el barrio está muy ocupado manejando un taxi y la enfermera resuelve como jinetera y como está despierta toda la noche, no se la puede molestar por el día…

Tengo un televisor pero hay solo dos canales de televisión y la misma cara en los dos. Tengo un ventilador pero a veces no hay corriente eléctrica. Me gusta bañarme pero no siempre hay agua en mi barrio.

Cuando tengo cepillo para los dientes no hay pasta. Cuando tengo pasta no tengo cepillo. Tengo un lápiz pero no tengo papel. Cuando tengo lápiz y papel me recuerdo que no se puede escribir lo que se piensa.

Dicen que la vida se vive una sola vez…; se ve que el que escribió eso no estaba en Cuba . Aquí la vida no se vive, sino que se observa.

Escrito por un joven en Cuba.

April 15, 2010

En el nombre de la Robolucion

Uno a veces se pregunta si la robolucion Bolivariana Chavista Castrista que asola a Venezuela y otros en el continente ya nos hizo tocar fondo. Les tengo malas noticias, historias del siglo 20 en otras latitudes me demuestran que todavía es posible mucho peor. Es posible que estos dementes puedan eliminar el siglo 21 y el siglo 20 del continente sur americano. Las pruebas las pueden leer en este pequeña (pero muy buena) nota aparecida en TalCual. No dejen de leerlo, vale la pena aprender.

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Un régimen que sólo sembró muerte
14/04/2010 06:18:37 p.m. | Opinión
El 15 de abril de 1998, una noticia llegaba a las redacciones de los diarios: Pol Pot, el dictador camboyano, el antiguo líder de los Khmer Rouge (jemeres rojos), el responsable de un genocidio que había acabado con uno de cada tres habitantes de Camboya, había muerto de un infarto mientras dormía en un campamento cercano a la frontera tailandesa donde vivía en situación de arresto domiciliario.

Pol Pot se llamaba en realidad Saloth Sar. Bajo su régimen totalitario proclamó el nacimiento de la Kampuchea Democrática y declaró el inicio del “año cero”, en el que la historia del país empezaría a reescribirse. Había que eliminar todos los vestigios del detestable capitalismo: Se destruyeron los vehículos de motor y el carro de mulas fue instituido como medio de transporte nacional. Se suprimió el derecho de propiedad privada. Se quemaron bibliotecas y fábricas de todo tipo. Se prohibió el uso de todo medicamento: Kampuchea estaba en condiciones de reinventar todas las medicinas echando la mano a la sabiduría popular. Sólo los campesinos permanecerían a salvo de la peste capitalista y burguesa. Al resto se le tenía por peligroso despojo de tiempos pasados que había que eliminar.

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March 19, 2010

Seremos cubazolanos

Agora

Seremos cubazolanos

Charito Rojas


En Venezuela hay un déficit de dos millones quinientas mil unidades habitacionales, pero el Comandante parece que no lo ha entendido y en lugar de entregarse a la labor de construirlas acá en el país, sigue regalando urbanizaciones a perdidos países en los confines del mundo, como parte de su cruzada para ser un líder planetario. La gráfica es asombrosa: la República Bolivariana construye y regala 100 casas en Maui, un país africano. Allí tienen la valla, con los nombres de los militares al frente del proyecto.

El Presidente de Venezuela tiene años importando de Cuba modelos de gestión que a todas luces han fracasado en la isla, que de ser en los años 50 uno de los países más avanzados de Latinoamérica, se ha convertido en un lupanar donde sus ciudadanos sobreviven a la miseria impuesta por el régimen comunista que no desea que nadie sea rico ni tenga la más mínima de libertad de expresión o de movilización.

Demostrando que llegó al poder improvisando, que su proyecto no está basado en un Plan de la Nación coherente y con miras a un desarrollo económico sustentable sino que muy al contario, es un ensayo y error permanente, tratando de calcar al carbón la experiencia cubana. Tenemos entre nosotros más de 30.000 cubanos entre “médicos”, maestros, entrenadores, asesores, técnicos y agentes de seguridad, que se han convertido por cierto en el único personal confiable para el jefe de la revolución. Si hay que hacer Barrio Adentro, vengan médicos cubanos; si hay que arreglar Planta Centro, vengan técnicos cubanos. Todos los anillos de seguridad del Jefe de Estado son cubanos, caso único en el mundo en el que se entrega la vida del Presidente a extranjeros.

Cada vez que el avión presidencial sale del país, la escala obligatoria de regreso es La Habana. Cuando la situación política se pone candente, el Presidente corre donde Fidel para que le diga que hacer. Cuba, un país con una economía crítica, ha encontrado en el teniente coronel de Sabaneta a su salvador. Y a él se aferran, sin permitirle olvidar una sola de sus promesas o de sus regalos. Ahora Cuba exporta petróleo, gracias a la generosa cuota asignada por Venezuela, es importadora y exportadora de alimentos, como fruto de la triangulación de las importaciones venezolanas, que le permite jugosas comisiones, están rescatando la refinería de Cienfuegos (no importa que El Palito o Cardón estén a media máquina), se construyen urbanizaciones con la bandera de Cubazuela. Raúl Castro porta la Orden del Libertador, Fidel una daga y una taza que pertenecieron a Simón Bolívar, el verdugo de la revolución Rodrigo Valdez pronuncia discursos en el Panteón Nacional. Estamos cubanizados.

Las técnicas aplicadas por Fidel para eternizarse en el poder son aplicadas al pie de la letra: expropiación de empresas, cierres de medios de comunicación, control de las divisas, estatización de toda la actividad productiva, aislamiento internacional, asociación con países forajidos, enfrentamiento al “imperio” yanqui. Hechos gravísimos, que atentan contra la seguridad y soberanía del país son tolerados por la clase política gobernante, por los militares y por los poderes públicos, sirvientes en cuerpo, alma y bolsillo de la revolución. Como entregar a los cubanos el sistema de identificació n nacional, los registros y notarías, toda la base de datos del país. Hechos gravísimos como dejarlos penetrar en los sistemas de producción de la petrolera, de la electricidad, de las empresas básicas. El modelo político es copiado a través de leyes inconstitucionales que importan el modelo de estado controlador, autocrático, punitivo y delator con el que logra el régimen el control total de la población.

Se quiere imponer un modelo sanitario cubano que ha fracasado, un modelo económico que ha fracasado (y no se puede culpar a bloqueo norteamericano de ello, porque Cuba mantiene relaciones comerciales con más de 60 países), un modelo político obsoleto y que sólo puede sobrevivir encarcelando a la población, impidiéndole su salida de la isla, quitándoles toda comunicación a través de medios, de Internet o de telefonía. Pero lo más importante, es que así Cuba fuera un modelo de desarrollo en todo sentido, sólo sería un ejemplo y no como es, un invasor que está tomando las riendas del país con el permiso del Presidente y sus acólitos.

En este documento testimonial enviado por unos cubanos a mi correo, se resumen las draconianas condiciones en que sobreviven. Lean, para que sepan el camino que seguimos.

“En la Cuba comunista se prohíbe:

1- Viajar al exterior sin permiso del gobierno. Aunque se cuente con una visa aprobada y los pasajes de avión, únicamente se puede abandonar Cuba con un salvoconducto oficial (la conocida Tarjeta Blanca) cuyo proceso de obtención puede tomar años y en muchos casos nunca ser otorgada. Los trabajadores vinculados a la salud, aquellos de los ministerios del estado, de las fuerzas armadas, o los deportistas de alto rendimiento, entre otros, deberán esperar al menos 5 años, pero en la mayoría de los casos nunca reciben el permiso.

2- Viajar al exterior por motivo de trabajo con esposa y/o hijos (con excepción de algunos altos funcionarios oficiales).

3- Cambiar de trabajo sin permiso del gobierno.

4- Cambiar de domicilio. Tu casa es tuya sólo mientras vivas allí, si te mudas el gobierno la asigna a otra familia.

5- Publicar cualquier cosa sin permiso del gobierno.

6- Poseer una computadora personal, un fax o una antena parabólica.

7- Acceso a Internet. La Internet está estrechamente controlada y vigilada por la seguridad del estado. Sólo el 1.7 % de la población tiene acceso a Internet.

8- Mandar a sus hijos a un colegio privado o religioso. Todas las escuelas son del estado comunista.

9- Practicar públicamente cualquier culto religioso. Los adultos pueden ser despedidos de sus trabajos; a los niños se les puede expulsar de la escuela.

10- Pertenecer a cualquier organización independiente de carácter nacional o internacional, con excepción de las gubernamentales (Partido Comunista, Unión de Jóvenes Comunistas, Comités de Defensa de la Revolución)

11- Ver o escuchar emisoras de radio y televisión privadas o independientes. Todos los medios de difusión son propiedad estatal y están dirigidos por el gobierno. Los cubanos escuchan o ven ilegalmente la Voz de las Américas, Radio y TV Martí.

12- Leer libros, revistas o periódicos, con excepción de aquellos aprobados/publicado s por el gobierno (todos los libros, revista o periódicos son publicados por el gobierno). No existe prensa independiente autorizada. Leer ‘1984’ o ‘Rebelión en la Granja ‘ de George Orwell es subversivo.

13-Recibir publicaciones del extranjero o de visitantes (punible con cárcel según la Ley 88).

14- Comunicarse libremente con periodistas extranjeros.

15- Visitar o quedarse en hoteles, restaurantes, playas, y complejos para turistas (de donde están excluidos los cubanos).

16- Aceptar regalos o donaciones de visitantes extranjeros.

17- Buscar empleo en compañías extranjeras establecidas en la isla sin la aprobación del gobierno.

18- Poseer negocios propios (propiedad privada), aunque algunos negocios muy pequeños han sido aprobados por el gobierno pero sometidos a impuestos y regulaciones asfixiantes.

19- Ganar más de la tarifa establecida por el gobierno para todos los empleos: 7-12 dólares al mes para la mayoría de los trabajos, 15-20 dólares al mes para los profesionales, como médicos y funcionarios del gobierno.

20- Vender cualquier pertenencia personal, servicios, productos alimenticios preparados en casa o artesanía casera sin la aprobación del gobierno.

21- Pescar en las costas o subirse a un bote sin permiso del gobierno.

22- Pertenecer a un sindicato independiente (sólo hay uno: el gobierno controla los sindicatos y ningún contrato, individual ni colectivo está permitido; tampoco huelgas o protestas).

23- Organizar cualquier equipo deportivo, actividades deportivas y actuaciones artísticas sin permiso del gobierno.

24- Reclamar cualquier premio monetario, o tratar de actuar en el extranjero.

25- Escoger un médico o un hospital. Todos los asigna el gobierno.

26- Buscar ayuda médica fuera de Cuba.

27- Contratar a un abogado, a no ser que esté aprobado por el gobierno.


Mandan de Cuba a médicos de dudosa calificación profesional, que aunque tengan buena voluntad no están a la altura tecnológica de los médicos venezolanos. Por la gráfica entendemos que no pueden estarlo, por las deplorables condiciones hospitalarias en las que trabajan. Esta es la sala de emergencias de un hospital de La Habana, donde hay poster del Ché pero no camillas ni equipos adecuad

28- Negarse a participar en manifestaciones o demostraciones masivas organizadas por el Partido Comunista. La negativa a participar en concentraciones como las del 1 de mayo o del 26 de julio, implica el ser marcado como desafecto al régimen y quedar expuesto a las consecuencias que se derivan.

29- Negarse a participar en el trabajo ‘voluntario’ para adultos y niños.

30- Negarse a votar en elecciones con un partido único y candidatos nominados por el gobierno. Fidel Castro no era ‘elegido’ por voto directo. Su nombre o el de su hermano Raúl nunca aparecen en las boletas.

31- Aspirar a un cargo público a no ser aquellos escogidos a dedo por el Partido Comunista.

32- Criticar o simplemente cuestionar las leyes represivas del régimen, o cualquier comentario o decisión de dirigentes o del máximo líder.

33- Transportar productos alimenticios para consumo personal o familiar de una provincia a otra. Las maletas de los viajeros son continuamente revisadas por la policía en los trenes, buses, carros particulares, bicicletas y cualquier medio de transporte, en busca de viandas, azúcar, café o carne, entre otros, productos que son confiscados y sus portadores procesados judicialmente por tal ‘delito’.

34- Matar una vaca. Los campesinos propietarios de ganado vacuno no pueden sacrificar sus propias reses para consumo y mucho menos para vender la carne. Este delito grave se sanciona con cinco años de cárcel.

35- Comprar o vender inmuebles y terrenos. Los ‘propietarios’ de las casas no pueden venderlas y únicamente las permutan, es decir, las cambian, (entre casas similares) con muchas regulaciones. Aunque menos del 6% de las tierras agrícolas quedan en manos de campesinos (el resto fue expropiada en la primera década de la revolución) los ‘propietarios’ tampoco pueden vender sus terrenos.

36- Importar al país los siguientes equipos eléctricos: neveras, aires acondicionados, cocinas y hornillas, incluyendo resistencias; hornos y microondas, calentadores de agua, duchas, freidoras, planchas y tostadoras de pan, a menos que se cuente con el permiso del gobierno.

37- Regresar a vivir al país después de haber emigrado. Los que deciden visitar a sus familiares en Cuba necesitan visa-permiso para volver a la tierra que los vio nacer y deberán obtener un pasaporte cubano (aunque ya tengan otra nacionalidad oficialmente reconocida). El proceso cuesta más de 450 dólares, sin incluir pasajes y otros gastos. Cuando el permiso de entrada es denegado, el dinero queda en manos del gobierno cubano.

38- Visitar fuera de Cuba a un ‘desertor’ miembro de la familia. Cuando un cubano ‘deserta’ en el exterior en trabajos que el gobierno considera ‘misiones oficiales’ (deporte, ciencia, arte, etc.) los familiares deberán esperar al menos cinco años hasta que el gobierno decida si pueden viajar. Los padres, hijos o hermanos no podrán visitar a su ser querido aunque cuenten con visa y pasaje del país en que reside su familiar ‘desertor’.

39- Conservar las propiedades cuando alguien emigra o es capturado en el intento. Cuando un cubano recibe el permiso de salida, su balsa es interceptada en altamar o es repatriado, usualmente sus ‘propiedades’ (casa, televisor, muebles, ropa) son confiscadas. En caso de los repatriados o interceptados en el mar, también se verán imposibilitados de volver a trabajar, perderán la libreta de racionamiento (medio por el que obtienen derecho a pagar una paupérrima porción de los alimentos que necesitan), enfrentarán actos de repudio y/o penas judiciales.

40- Escoger libremente la carrera que se desea estudiar. Un graduado del 12mo grado, independientemente de su índices académicos y la disponibilidad de plazas, no puede seleccionar la carrera que prefiere estudiar. En el proceso de selección para las universidades (todas en manos del estado comunista) privan factores ideológicos asociados al grado de incondicionalidad de los jóvenes y a las ‘necesidades de la revolución’ en ese momento.

41- Invitar a un extranjero a pasar una noche en su casa. Si los vigilantes CDR (Comités de Defensa de la Revolución, es decir, espías de sus vecinos) advierten y denuncian que un extranjero esta pernoctando en la casa de un cubano, se inicia investigaciones que generalmente terminan en multas o en el caso de los reincidentes, en la expropiación de la vivienda.

42- Negarse a participar en las Milicias de Tropas Territoriales, CDRs, Brigadas de Respuesta Rápida y cualquier organización represiva del régimen. La negativa es interpretada como una clara muestra de desafecto revolucionario y conlleva castigo.

43- Comprar leche en establecimientos regulados (bodegas) para niños mayores de siete años. Sólo los niños hasta siete años pueden en Cuba a recibir el derecho a pagar una cuota de leche, a partir de esa edad la venta de leche se elimina y sus padres sólo podrán adquirir la leche en el mercado negro, lo que implica una clara violación de la ley.

44- Vivir en libertad y con derechos humanos, expresar libremente su opinión.

45- Decir íABAJO FIDEL… O MUERA FIDEL!”

Pregunto a quienes todavía apoyan a esta inepta revolución imitadora del régimen castrocomunista: ¿ este es el país donde quieren que vivan sus hijos?

charito@movistar. net

March 16, 2010

Filho de puta

TalCual / SIMÓN BOCCANEGRA / Filho de puta

Cuando Lula ganó las elecciones en Brasil apareció un gran éxito de librería con el título O Filho do Brasil, lo cual quiere decir El hijo de Brasil. Más recientemente, y con base en ese libro, se produjo una película con el mismo título y el mismo tema: la carrera del chamo nordestino, que desde la miseria llegó a la presidencia de su país, através de años de lucha dura y sacrificada, sobre todo durante el tiempo de las dictaduras militares.

Pero cuando este minicronista lo oye hoy, filosofando sobre la “justicia” cubana y sobre los presos políticos cubanos, lo que provoca decirle es que, en verdad, es un filho de puta. Me importa un rábano que haya hecho una gran presidencia, que su popularidad sea enorme, que haya combinado la sensatez macroeconómica de Cardoso con su propia sensibilidad social, para mejorar significativamente la suerte de sus compatriotas más pobres.

Me importa un pepino que forme parte de una izquierda moderna, muy diferente a esta estafa, dizque izquierdista, que ha montado Chacumbele aquí.

Lo que ha dicho sobre los presos políticos de Cuba, comparándolos con los delincuentes comunes, presos en las cárceles brasileñas, es una canallada imperdonable, que me hace perderle todo el respeto que le tuve. Se puede compartir o no el recurso extremo de la huelga de hambre, pero lo que no se puede hacer ­y Lula lo hizo­ es basurear el inmenso espíritu de sacrificio de quienes, frente a una dictadura como la cubana, prácticamente recurren al suicidio para hacer valer sus derechos. Porque huelga de hambre en Cuba es arrostrar el peligro real de muerte. Es como haberle hecho una huelga de hambre a Hitler. Si Lula no tiene el coraje moral y político de reclamarle un comportamiento civilizado y humano al gobierno cubano, que sería lo apropiado, lo decente y lo de una izquierda que se respeta a si misma  podría tener, al menos la vergüenza de quedarse callado.

November 17, 2009

El Nuevo Herald: 82% de cubanos dijo que vida en Cuba es ”más o menos, mal o muy mal”

Noviembre 17, 2009

ND.- El Nuevo Herald publicó este martes el resultado de un sondeo de opinión hecho en Cuba por una encuestadora estadounidense, encuesta que fue realizada sin el conocimiento del gobierno de Cuba.

El sondeo, que según analistas debe tomarse con cautela por la existencia de un régimen dictatorial y sin libertad de expresión desde hace 50 años en la isla, asegura que el 82% de los cubanos considera que la vida en Cuba es “más o menos, igual o peor” que antes. Adicionalmente, 1 de cada 5 “mencionaron la escasez de alimentos como su mayor preocupación”, un tema que el gobierno cubano consideraba resuelto.

La encuestadora “recibe fondos del Departamento de Estado y la Agencia para el Desarrollo Internacional”, entre otros. La encuesta se realizó cara a cara con 432 cubanos de 18 años o más entre el 4 de julio y el 7 de agosto pasados en 12 provincias. El sondeo tiene un margen de error de 5 puntos porcentuales. La encuestadora se negó a suministrar el nombre de la contratista que realizó el sondeo en la isla.

A continuación la nota de Lesley Clark para El Nuevo Herald:

Cualquier buena voluntad que Raúl Castro haya disfrutado como gobernante de Cuba se ha evaporado, según una nueva encuesta que indica que más de cuatro de cada cinco cubanos encuestados en la isla están insatisfechos con su labor.

La encuesta, realizada por el Instituto Republicano Internacional, también concluyó que uno de cada cinco cubanos mencionaron la escasez de alimentos como su mayor preocupación y 82 por ciento dijeron que la vida en Cuba iba ”más o menos, mal o muy mal”. Esa cifra es ligeramente mayor que el 80 por ciento en comparación con noviembre del 2008, la última vez que se hizo el muestreo.

“Los cubanos están tan frustrados y pesimistas como nunca antes”, dijo Alex Sutton, director del programa latinoamericano del Instituto. Sutton señaló que encuestas anteriores sugirieron que Raúl Castro gozaba de un “pequeño aumento” de confianza en la población cuando se hizo cargo del gobierno en febrero del 2008.

Pero ahora “una amplia mayoría de los cubanos, si se les diera la oportunidad, votarían por un cambio político fundamental. Los cubanos están insatisfechos. Quieren cambios políticos y económicos”, dijo Sutton.

El Instituto, que recibe fondos del Departamento de Estado, la Agencia para el Desarrollo Internacional, el Fondo Nacional para la Democracia, así como donaciones privadas, realiza encuestas en Cuba desde el 2007 para apoyar su trabajo en la promoción de la democracia, dijoSutton.

Aunque el senador John McCain, republicano por Arizona, preside la junta del Instituto, Sutton dijo que la entidad –al igual que su contraparte demócrata, el Instituto Nacional Demócrata- es no partidista.

La encuesta, que se realizó de manera discreta en la isla, estuvo a cargo de una empresa latinoamericana del sector que el Instituto declina identificar, citando su capacidad de seguir operando en Cuba.

Las entrevistas fueron realizadas personalmente a 432 cubanos de 18 años o más entre el 4 de julio y el 7 de agosto en 12 provincias. El sondeo tiene un margen de error de 5 puntos porcentuales.

Fernand Amandi, encuestador de la firma miamense Bendixen & Associates, que ha realizado sondeos en Cuba, dijo que no está familiarizado con el sondeo del Instituto –cuyos resultados se darán a conocer el martes– pero sugirió cautela al interpretar los resultados.

“Esa cultura ha institucionalizado la supresión de las opiniones y, como resultado, siempre hay que tomar eso en cuenta cuando se discuten estudios realizados en Cuba”.

Ninguna de las preguntas fue sobre la política estadounidense hacia Cuba, aunque 8 por ciento de los encuestados expresaron voluntariamente que el levantamiento del embargo ayudaría a mejorar la situación económica del país.

Hubo poca unanimidad sobre la pregunta de cómo mejorar la economía cubana: 20 por ciento sugirió cambiar el sistema político, 15 por ciento citó poner fin a la práctica de tener dos divisas y 10 por ciento mencionó cambiar el sistema económico.

La encuesta también indicó que, si tuvieran la oportunidad, 75 por ciento de los encuestados votaría por la democracia, un aumento en comparación con 63 por ciento en noviembre del 2008.

El apoyo es mayor entre las personas de entre 40 y 49 años, 82 por ciento de los cuales dijeron que votarían por un sistema democrático.

Los del grupo de 60 años o mayores, el 64 por ciento expresó que votarían por un sistema democrático, un aumento de casi 20 puntos porcentuales en comparación con noviembre del 2008.

La encuesta, que se realizó después que el gobierno del presidente Barack Obama anunció que permitiría a las empresas estadounidenses ofrecer servicios de telefonía móvil, radio y televisión por satélite, y cable de fibra óptica en la isla, muestra que la mayoría de los cubanos –57 por ciento– no tiene acceso a internet o correo electrónico.

Pero la encuesta indicó que el número de cubanos que hacen llamadas con teléfonos móviles aumento 10 por ciento desde noviembre del año 2008, mientras que el número de cubanos que envía y recibe mensajes electrónicos aumentó 23 por ciento.

Las mayores quejas son todavía los bajos salarios y el alto costo de la vida, aunque las quejas sobre la escasez de alimentos aumentaron.

Sin embargo, la cantidad de personas que se quejó de la falta de libertad de expresión bajó de 18 por ciento en octubre del 2007 a 10 por ciento ahora.

Sólo 15 por ciento de los encuestados dijeron que creen que el gobierno de Raúl Castro logrará resolver el mayor problema de la isla en los próximos años. Aproximadamente la mitad de esa cifra dijeron que creían que el gobierno podría solucionar problemas en la encuesta de noviembre del 2008.

November 17, 2009

Que dijo Transparencia Internacional sobre Venezuela

Muy interesante, Transparencia Internacional hizo publico su reporte anual y a que no saben que paso. Raspo al Chavismo otra vez.

Venezuela ocupo la posición 162. Pero para tener una idea de que es 162, uno tiene que saber como se calculo, cual fue nuestro score, etc. Después de todo, podríamos 162 entre 10.000, eso no hubiera sido muy malo … O podríamos ser 162 cuando todos los países digamos unos 180 tienen buenos scores, digamos sobre 5 en una escala del 0 al 10. Eso tampoco hubiera sido tan malo.

Pero la realidad mundial, particularmente Africa-Musulman-Latina es mucho mas cruel, mucho mas REAL.

Resulta que somos 162 entre 180 países. Resulta que nuestro score fue 1.9 en la escala del 0 al 10. Resulta que estamos tan mal, pero tan mal, que somos penúltimos en el continente Americano, dejando a solo un país con el dudoso honor de ser el mas corrupto del continente Haití.

Las cosas para el ALBA no se leen bien en este reporte … Bolivia es la mejorcita en la posición 120. Luego los demás, y por supuesto como mencione antes, cierra el cuento Venezuela.

Dice la pagina web en Ingles:

“Stemming corruption requires strong oversight by parliaments, a well performing judiciary, independent and properly resourced audit and anti-corruption agencies, vigorous law enforcement, transparency in public budgets, revenue and aid flows, as well as space for independent media and a vibrant civil society,” said Huguette Labelle, Chair, Transparency International.

Highest scorers in the 2009 CPI are New Zealand at 9.4, Denmark at 9.3, Singapore and Sweden tied at 9.2 and Switzerland at 9.0. These scores reflect political stability, long-established conflict of interest regulations and solid, functioning public institutions.

Que podemos traducir mas o menos así:

“Detener la corrupción requiere de un fuerte compromiso de los parlamentos, un buen sistema de justicia, agencias anti corrupción independientes y bien dotadas de recursos, agentes de la ley dispuestos, transparencia en los presupuestos, y un espacio para medios de comunicación libres y una sociedad civil vibrante”, así dijo Hugette Labelle, Director Principal de Transparencia Internacional.

Las posiciones mas altas en el 2009 las ocuparon Nueva Zelandia (9.4),  Dinamarca (9.3), Singapur y Suecia (9.2), y Suiza (9.0). Estas posiciones reflejan estabilidad política, Larga historia de regulación sobre los conflictos de intereses, y solidas instituciones publicas.

Que mas puede uno decir cierto??? El que tenga ojos que vea, el que quiera leer que lea. Les dejamos unos gráficos.

November 16, 2009

¿Qué tan loco está?

Propiedad de la Revista Semana, Colombia.  Publicado en este blog sin permiso explicito de los propietarios. Parta leer completo con fotos muy vacanas, ademas de otros buenos artículos pinche aqui 🙂

Por absurdas que parezcan las amenazas de Chávez, su perfil sicológico indica que nada se puede descartar.

Sábado 14 Noviembre 2009

 

Cuando Hugo Chávez hizo sus absurdas declaraciones para pedirle a su Ejército y al pueblo venezolano que se prepararan para la guerra, la explicación que más se oyó para justificar semejante despropósito era la de la cortina de humo. En otras palabras, que quería distraer a los venezolanos de las penurias que están viviendo por una inflación en alza, el desabastecimiento de alimentos y el racionamiento de agua y luz, en busca de una solidaridad nacional alrededor de la defensa de la patria supuestamente amenazada.

Tres días después, el propio Chávez recogió velas al presentarse como un adalid de la paz y la concordia con argumentos tan ridículos como los que había utilizado en la declaración de guerra. Según él, Venezuela es un país pacífico asediado por los gobiernos guerreristas de Colombia y Estados Unidos.

Estos bandazos de oratoria y esa conducta ciclotímica que ya son conocidas en Chávez llevan a que muchos colombianos lleguen a la conclusión de que al Presidente de Venezuela le falta una tuerca o que perro que ladra no muerde. Sin embargo, dada la escalada verbal de los últimos tiempos, los graves incidentes en la fronteras, el desplome del comercio y su pérdida de popularidad en casa, no hay que descartar del todo que un perro que ladra tantas veces algún día muerda.

Líderes como Chávez, que tienen rasgos de megalomanía y paranoia, llegan a tomar decisiones que no sólo van en contravía de lo racional y lo lógico, sino a veces de sus propios intereses. Adolfo Hitler, cuando estaba ganándoles la guerra a Francia e Inglaterra, decidió atacar a la Unión Soviética al abrir un segundo frente, cometiendo el mismo error garrafal que Napoleón Bonaparte un siglo y medio atrás. Como si fuera poco, cuando los japoneses atacaron Pearl Harbor y Estados Unidos les declaró la guerra, el dictador alemán, que no tenía velas en ese entierro, decidió declararle la guerra unilateralmente a Estados Unidos, para aquel entonces la potencia militar más poderosa del mundo. La consecuencia de esas dos barbaridades fue la destrucción de Alemania cuatro años más tarde y su suicidio en el búnker de Berlín.

Ejemplos como los anteriores ilustran que cuando un hombre con poder está desfasado de la realidad, lo impensable puede llegar a suceder.

Para hacer una interpretación sobre el riesgo que representa Chávez, es útil revisar los análisis de su personalidad contenidos en biografías, perfiles y estudios que se han publicado sobre él. Dos libros han intentado profundizar sobre el tema: Hugo Chávez sin uniforme, de los periodistas venezolanos Cristina Marcano y Alberto Barrera, y El poder y el delirio, del intelectual mexicano Enrique Krauze. También ha incursionado en ese campo el periodista norteamericano Jon Lee Anderson con dos perfiles que publicó en la prestigiosa revista The New Yorker sobre el controvertido líder venezolano, y muchos otros artículos y ensayos.

De la lectura minuciosa de esos documentos la primera conclusión a la que se llega es que sería simplista afirmar que todo lo que está diciendo y haciendo Chávez no es más que una maniobra de distracción para tapar sus problemas internos. Sus biógrafos destacan su denodado apego al poder, su obsesiva pretensión de cambiar el rumbo de la historia, su convicción de ser la reencarnación de Bolívar y Fidel, y su desprecio por la democracia liberal. Dan cuenta de su verborrea provocadora y sus abusos de autoridad. Pero nadie se atreve a pronosticar hasta dónde puede llegar con su proyecto revolucionario. Los rasgos de su personalidad lo hacen impredecible: es ambiguo, delirante, paranoico, manipulador y belicoso.

En el prólogo del libro de Marcano y Barrera, el periodista Teodoro Petkoff dice que “a lo largo de su fulgurante carrera, Chávez ha tenido a su favor la subestimación de que ha sido objeto por parte de sus adversarios y enemigos”. En efecto, muchos se han equivocado con él. El presidente Rafael Caldera jamás imaginó que el mismo coronel golpista al que le otorgó una amnistía en 1994 sería su sucesor en la Presidencia un lustro después, y que le enviaría mensajes al otro día del triunfo electoral de que desocupara el despacho presidencial. El mismo que en la ceremonia de posesión alzó la mano para jurar que reformaría la “moribunda” Constitución sobre la que estaba jurando.

Tampoco pensaban sus adversarios, que como candidato lo consideraban un fuego artificial que capitalizaba el descontento popular momentáneo, y que desde 1998 lo han visto ganar más de una decena de elecciones. Mucho menos imaginaban sus antiguos colegas revolucionarios y militares, como Luis Miquilena o Raúl Isaías Baduel, que terminarían proscritos, vituperados o presos por el régimen bolivariano que ayudaron a erigir.

No hay que subestimarlo, sugiere Petkoff. Por eso cuando Chávez les dice al Ejército y al pueblo venezolano que se preparen para la guerra, muchos colombianos no saben si el que habla es un loco pirómano que puede incendiar el vecindario o un peligroso estratega que lleva años preparándose para cumplir su propia profecía bélica.

El revolucionario

Chávez empezó a obsesionarse con la revolución hace más de 30 años. En 1977, cuando apenas era un joven teniente de 23 años, evocaba al Che Guevara en su diario personal y describía la ansiedad que sentía por participar en una revolución: “Esta guerra es de años (…) tengo que hacerlo. Aunque me cueste la vida. No importa. Para eso nací”, dice un fragmento publicado en Chávez sin uniforme. A finales de ese año vino la creación del Ejército Bolivariano Revolucionario y el inicio de su vida conspirativa, que lo llevaría a una fuerte alianza con Douglas Bravo, jefe guerrillero del movimiento Bandera Roja. Una mezcla de insurgentes y militares que resulta extraña en Colombia, pero no en otros países de América Latina.

Eso explica, en parte, su eclecticismo ideológico, que le permite al tiempo creerse la reencarnación de Bolívar, admirar al prócer federalista Ezequiel Zamora y rendirle culto a ‘Maisanta’ una especie de bandolero rebelde del que es descendiente. Más allá de su anacrónica adhesión marxista, Chávez parece tener en su ADN una devoción militarista donde la fuente de poder está en la punta del fusil.

Si bien hace poco llamó gorilas a los militares que apuntaron con sus rifles a la cabeza del presidente Manuel Zelaya y lo despojaron del poder en Honduras, él mismo hizo de gorila en 1992, cuando organizó el golpe para sacar a Carlos Andrés Pérez del Palacio de Miraflores.

Sobre lo que pasó esa noche en Caracas hay muchas sombras y dudas. Nadie sabe por qué Chávez no llegó a tomarse el Palacio de gobierno y se rindió sin dar pelea. Quizá para no inmolarse. O quizá porque, como dicen sus adversarios, otro rasgo de su personalidad es la cobardía. Aunque fracasó, estaba convencido de que el único camino para tomar el poder eran las armas. Fue, según sus biógrafos, la influencia del viejo líder comunista Luis Miquilena lo que lo llevó por el camino electoral.

Pero su visión de fondo no ha cambiado. El desaparecido analista venezolano Alberto Garrido documentó en varios libros cómo Chávez ya tenía vínculos con los insurgentes mucho antes de llegar a la Presidencia. La supuesta protección de la que han gozado los grupos guerrilleros colombianos en su territorio -según denuncian las autoridades colombianas- así parece ratificarlo.

En ese sentido muchos creen que Venezuela estaría cumpliendo el papel de Cuba en los años 60: un lugar para exportar la revolución. O en lo que se convirtió la Libia de Gadaffi en África en los 70 y 80: el sitio donde se armaron y entrenaron grupos rebeldes de la más diversa estirpe.

Hugo Chávez ya ha hecho una revolución en Venezuela. Su socialismo del siglo XXI ya está en el poder. La elite gobernante fue remplazada por una nueva clase dirigente cuyo epicentro es el propio caudillo.

La antigua tecnocracia petrolera de Pdvsa fue botada a la calle y reemplazada por la burocracia chavista. Muchos empresarios tradicionales tuvieron que abandonar el país o terminaron por someterse, convenientemente, a la égida de Chávez, como el multimillonario Gustavo Cisneros. Muchas empresas de comunicaciones han sido nacionalizadas, como también el 90 por ciento de las cementeras extranjeras como Cemex, Holcim y Lafargé. Hace un año nacionalizó la empresa de energía, cuyo desempeño se puede medir ahora, cuando el país está prácticamente a oscuras por los cortes de luz. En todo caso, Venezuela es un país cuya estabilidad jurídica está en entredicho para el capital extranjero.

Según Krauze, Chávez sigue un libreto: el de la revolución cubana. Recién posesionado dijo ante un auditorio de estudiantes que: “Venezuela va hacia la misma dirección, hacia el mismo mar hacia donde va el pueblo cubano, mar de felicidad, de verdadera justicia social, de paz”.

Su obsesión por Bolívar se sumó a la fascinación por Fidel Castro. Chávez ha retomado las anacrónicas banderas de la Guerra Fría, ha construido una eficaz retórica anti-imperialista, y ha montado a su gobierno sobre la idea de que la revolución bolivariana será atacada desde afuera. Bien sea mediante su propio asesinato o mediante una invasión, asimilando así su destino al de todos los venezolanos. En virtud del miedo que infunde el enemigo extranjero, se postula como perpetuo salvador de la patria.

El juego doble

Pero, más allá de su visión mesiánica del poder, Chávez se debate entre dos polos. La ambigüedad, la incoherencia y la disociación son inherentes a su forma de gobierno. Con frecuencia sus palabras y sus actos van en sentidos contrarios. Mientras le gritaba “¡pendejo!” a George W. Bush, lo tildaba de criminal de guerra y le aseguraba que primero saldría él de la Casa Blanca, que Chávez de Miraflores, pagaba 1,2 millones de dólares a una firma de lobby para mejorar su imagen en Washington.

Más allá de su espíritu camorrero, los cambios intempestivos de ánimo hacen parte de su siquis. El general retirado Alberto Rojas Muller, jefe de la campaña de Chávez en 1998, citado por Marcano y Barrera, dice que “es un individuo que vive estados de ánimo oscilantes entre momentos de extrema euforia y momentos de decaimiento”. Esa ambigüedad y los cambios repentinos de ánimo han sido la constante en su relación con Uribe. Puede pasar de llamarlo paramilitar y pedir que se muevan sus tanques a la frontera, a abrazarlo, como ocurrió en la cumbre de la OEA en Santo Domingo el año pasado; llamarlo amigo del alma y ufanarse de la química que hay entre los dos.

Esta suerte de bipolaridad es mucho más común de lo que se cree en los hombres que ejercen el poder, que con frecuencia exultan vanidad y narcisismo. Edmundo Chirinos, ex terapeuta de Chávez, citado por Jon Lee Anderson en su artículo El revolucionario, dice que el Presidente de Venezuela tiene una sicología similar a la de Simón Bolívar: “Es de mal genio y difícil cuando se siente frustrado” (…) “Tiene tendencia a la vanidad. Denota un irrestricto autoritarismo y predispone a la gente en su contra”. No obstante, Chirinos certifica en este reportaje que Chávez está completamente sano y es una persona completamente normal. “Aparte de su poder, no es distinto de usted o de mí”, dijo.

Paranoia política

Como buen caudillo, Chávez siempre ha sido un poco paranoico. Cuando era candidato a la Presidencia, su escolta tuvo que ser reforzada. Se sabe que el servicio secreto de Cuba es quien se encarga, finalmente, de su seguridad. Ante la idea de que van a asesinarlo, ha dicho: “¡No se les ocurra, no por mí, sino por lo que puede pasar en Venezuela”. Él pronostica que su muerte desencadenaría, como la de Jorge Eliécer Gaitán, 50 años de guerra. La semana pasada en su controvertida alocución de Aló Presidente dobló la cifra y dijo que la guerra con el imperio sería de 100 años. .

Su paranoia se disparó aun más después del 11 de abril de 2002, cuando se fraguó un golpe en su contra que lo tuvo durante 48 horas fuera del poder, y en el que participaron algunos de sus más conocidos. Los golpistas querían que renunciara, pero que no abandonara el país. Por una jugada del destino, los militares entendieron en cuestión de horas que Pedro Carmona y el grupo de empresarios que se apoderaron de la Presidencia no contarían con el apoyo popular que tenía Chávez y decidieron restituirle su lealtad a éste. Uno de los militares que fueron clave en el regreso de Chávez fue Raúl Isaías Baudel, quien años después, ya distanciado del chavismo, hizo una campaña que resultó definitiva para atajar la reelección indefinida del caudillo. Hoy Baudel está en la cárcel y se le considera un preso político. Chávez está convencido de que los gringos estaban detrás de la conspiración de aquel abril. Desde entonces su hipótesis es que la CIA está buscando su caída.

Algunos hechos reales, como el ingreso de paramilitares a Venezuela, se han convertido en una hipérbole de amenazas, atentados y anuncios de invasiones inminentes. Desde siempre, Chávez se siente parte de una guerra asimétrica, donde el pueblo en armas tendrá que defender a su líder y su revolución. Ha construido un sistema de milicias y de vigilancia comunitaria muy similar al cubano (pero menos eficiente), compró 100.000 fusiles de asalto y ha gastado 5.000 millones de dólares en armas rusas.

El líder venezolano parece ignorar que Estados Unidos ha abierto dos frentes de batalla, en Afganistán e Irak, que ahora no sabe cómo cerrar. Y que realmente Venezuela, y en general América Latina, está en el último renglón de las preocupaciones de la potencia del norte. Si esto era verdad con Bush, lo es aún más con Obama. Y pensar que las bases de los gringos en Colombia son para vigilarlo o atacarlo es ignorar que bien pueden hacerlo desde Curazao, donde tienen otra base más cercana, o desde Miami, que está justo al frente de sus playas.

En medio de su paranoia Chávez no trata a sus adversarios como contradictores políticos, sino como enemigos en una lógica de guerrerista. Manuel Rosales, quien fuera su contrincante en las últimas elecciones, terminó exiliado en Perú y acusado por la justicia chavista de haberle pagado a paramilitares colombianos para que atentaran contra el Presidente. Todo ello basado en testimonios dudosos de dos paramilitares colombianos, que han sido manipulados por los organismos de inteligencia de Chávez.

Por eso quizá Chávez ha tomado decisiones tan extrañas como desarmar a la Policía en los cinco estados gobernados por la oposición. Uno de los más afectados es Táchira, que vive una situación de violencia sin precedentes, y cuyo gobernador, César Pérez Vivas, se ha convertido en el blanco de los epítetos y señalamientos del Presidente. Allí la autoridad tuvo que volver al bolillo.

Colombia, sin embargo, terminó por darle a Chávez el pretexto que necesitaba para ponerse en pie de guerra. A medida que se diluye su proyecto expansionista, que se le complica el panorama interno y que se le enreda la gobernabilidad, invoca la guerra como su destino inexorable. Quizá porque no está preparado para perder en las urnas. Ni para abandonar el poder.

Enrique Krauze dice que “Hugo Chávez es un venerador de héroes, pero no es un héroe”. Un hombre que se cree la reencarnación de Bolívar y el sucesor de Fidel Castro. Su idea del gobierno es vitalicia y absoluta. Su idea de heroísmo es continental. Se ha involucrado en procesos electorales desde Honduras apoyando a Zelaya en su abortado proyecto de reelección, y enviando una maleta de dinero a Argentina para asegurarle la victoria a Cristina de Kichner, pasando por su petro-respaldo a varios gobiernos como Bolivia, Dominica y Nicaragua. Hasta ahora Chávez mantiene la idea de que su gobierno es democrático porque ha ganado todas las elecciones, muy a pesar de que ha asfixiado la separación de poderes y la libertad de prensa.

Pero 12 años después de dictadura “light”, como la han definido algunos, Chávez empieza a sentir que muchas cosas se le desmoronan. El chavismo ha perdido algunas de sus más importantes plazas políticas como Caracas, Táchira y Zulia, y su popularidad ha caído al 46 por ciento. Esto no está mal para un Presidente después de tanto tiempo en el poder, pero es insuficiente para alguien que quiere perpetuarse. Luego de que suenan sus trompetas de guerra, los venezolanos se alejan más de él. La encuestadora Datanálisis publicó un sondeo en el que se demuestra que el 80 por ciento no estuvo de acuerdo con sus declaraciones de guerra, y que el 66 por ciento no quiere que se rompa relaciones con Colombia.

Internacionalmente, su proyecto también languidece. Zelaya no ha sido restituido, Correa sigue en la línea de reconciliarse con Colombia, a pesar de los intentos de sabotaje por parte de Venezuela. Y si en el pasado se disputaban en América Latina dos modelos de izquierda, el de Chávez y el de Lula, este último se impuso por la pujanza económica y el liderazgo de Brasil en la región. La revolución chavista se ha quedado a medio camino, emulando, como dice Krauze, el fracasado y anacrónico modelo cubano.

Aunque su plan es quedarse en el gobierno hasta 2021, su tiempo ya está en declive y el oxígeno no le va a alcanzar. Ante este panorama, muchos piensan que Chávez podría buscar un incidente de militar para convertirse en el salvador de la patria amenazada. Encontrar el pretexto para perpetuarse. Una guerra que lo convertiría en el héroe que, según Krauze, Chávez siempre ha querido ser. “Hugo Chávez no es un héroe y él lo sabe. El espejo se lo dice cada mañana, cada noche (…) por eso insiste cada vez que puede en identificar a la patria con su persona, en señalar conspiraciones que lo buscan a él, que van por él y que, de triunfar, representarían el derrumbe de su país, del continente y hasta del mundo. A partir de esa quimera ha plantado la mala yerba de la discordia en la sociedad venezolana. Y a partir de esa quimera, llegado el caso, no vacilará en llevar a Venezuela al borde del precipicio. En eso sí se parece a Hitler, que en el búnker reclamaba a sus compatriotas la destrucción de puentes y ciudades alemanas antes que admitir su derrota, la derrota de sus mitologías”.

¿Qué tan peligroso es?

Esta semana el diario El País advirtió en un editorial que Chávez esta vez “se pasó de la raya”. Brasil suspendió el debate sobre el ingreso de Venezuela a Mercosur a raíz de las imprudentes declaratorias de guerra de Chávez. En Caracas y otras ciudades hubo inmediatas manifestaciones de rechazo a la hostil retórica del Presidente. No obstante, el viernes varios tanques de guerra y carros blindados se estaban movilizando a la frontera. Y ese mismo día les reiteró a los militares que se preparen para una eventual batalla. Mucha gente en Venezuela, en Colombia y en otras latitudes del continente se ha acostumbrado a oír los altisonantes vituperios de Chávez, sus continuas provocaciones que luego son dosificadas por él mismo con un aparente bálsamo de reconciliación. Algunos creen que son actuaciones irracionales, típicas de un loco. Otros, que es una calculada estrategia de engaño a sus electores. Pero Chávez no es un loco. El “fulgor mesiánico” que se apoderó de él, según su ex amante Herma Marksman, hace parte de su proyecto político. Es su concepto de poder. Es el camino que le trazó desde muy temprano a su revolución.

La diferencia entre sus vociferaciones del pasado y las más recientes se explica por la situación interna que está enfrentando Chávez. Su poder está declinando. Pero, con su compleja y sorprendente personalidad, Chávez podría buscar convertirse en un héroe redentor y ratificar así, que es amado por su pueblo. Revivir el mito de la revolución asediada por enemigos, que encarnan Bolívar y Fidel. La doble necesidad de heroísmo y martirio, que señala Krauze. Y un conflicto con Colombia, por irracional que parezca, le puede ayudar a construir ese destino. Ese anhelado lugar en la historia. ¿Será capaz de propiciar un incidente para lograrlo? No es descartable. Nadie tampoco creyó en su momento que el general Galtieri en Argentina se atreviera a declararle la guerra a Gran Bretaña en 1982. “En los anales del populismo autoritario de la región cualquier cosa puede pasar”, advirtió el editorial del Washington Post el jueves pasado. Eso es lo que algunos piensan en Colombia. Y nadie que lo conozca se atrevería a decir que esto no ocurrirá.

October 18, 2009

Entre el fanatismo, el odio y la ineptitud

Octubre 18, 2009

El odio es el signo del régimen. La (in)justicia rojita está llena de “montajes”.

Un sentimiento de enorme frustración corre por el ánimo de millones de venezolanos, incluidos muchos chavistas que sufren también el creciente deterioro de su calidad de vida, a pesar de los ingentes recursos recibidos por el gobierno de Chávez, No obstante la continua propaganda oficial alabando las inexistentes bondades del régimen, cada vez hay más gente convencida de que lo único que le importa al Presidente es seguir en el poder a costa de lo que sea, y para ello mentirá, endilgará a la disidencia culpas que él permanentemente practica, comprometerá el futuro nacional con deudas cada vez más enormes e innecesarias y dedicará cada vez más recursos para contentar a los integrantes de los poderes públicos que le garantizan una justicia al servicio de la persecución política, un Parlamento que le aprueba normas que legalizan las tropelías contra la propiedad privada, la ideologización de la educación (para venerar a Marx y al Che y convertir la chapuza golpista del 4F en el “Día de la Dignidad”), o la ley que con el empujón de los rojitos del CNE le aseguraría “el triunfo electoral”, aunque no tenga los votos necesarios. A propósito de la celebración del décimo aniversario de la “Constituyente” escribía el talentoso Carlos Raúl Hernández (El Universal 15-10-2009) que es como si alguien propusiera celebrar el golpe de Carujo, el 4F, el fusilamiento de Piar, el castigo de Valencia por Boves, o el asesinato de Ruiz Pineda. Poco imaginaba Carlos Raúl que ese mismo día Leonardo Carvajal, de la Asamblea de Educación, mostraría indignado el nuevo calendario escolar llegado al Táchira y Miranda (por lo que supone que ese engendro de la LOE estaría aplicándose en otras regiones del país) en el que se exalta la violencia y la guerra como valores positivos. No se destaca el Discurso de Angostura, pero sí el Decreto de Guerra a Muerte, incorpora el “Día de la Juramentación del Ejército Socialista Educativo” (sic); eleva los golpes de Estado del 27N y 4F como fiestas patrias. Además, personajes como Marx, Che Guevara y Ezequiel Zamora reciben efemérides similares a la de El Libertador.

A la explosiva criminalidad sin que el Gobierno muestre eficacia alguna para reducirla (Chávez criticó estos días la inseguridad en EEUU, excusó las miles de muertes violentas en Venezuela alegando que “es un problema del mundo entero” y alabó la “seguridad” y la paz de los sepulcros que reina en Cuba) concurren otros males que están haciendo nuestra vida insoportable. Apagones en todo el país (algunos con duración de horas y hasta días), racionamiento eléctrico de 5 horas diarias en 6 Estados (mientras Chávez regala a través de la endeudadísima Pdvsa, $80 millones a Bolivia para una central termoeléctrica que le permitirá ¡exportar electricidad!). Añadamos el racionamiento o ausencia total del servicio de agua; crecimiento del desempleo (aunque el INE lo niegue), incumplimiento oficial con los trabajadores de Guayana, Corpoelec, salud y otros; inflación del 30% que ha convertido en sal y agua los salarios, y estaremos ante un polvorín sobre el que caen las chispas de la indignación colectiva por los presos políticos inocentes, víctimas del odio y del fanatismo oficial, como los once trabajadores de la Alcaldía Metropolitana y su prefecto, Richard Blanco, al igual que algunos estudiantes y numerosos trabajadores encarcelados por defender sus derechos humanos y laborales. El jueves -día de redactar esta entrega- al colega Gustavo Azócar le fue ratificado su enjuiciamiento en prisión mientras la misma justicia liberaba a la reincidente Lina Ron; el juez de control, Jesús Boscán, se resiste a darle la libertad al empresario Eligio Cedeño, en cumplimiento del mandato de la Sala 8 de Apelaciones, la cual consideró que ha sido desproporcionada la prórroga de detención preventiva dictada en su caso. El odio es el signo del régimen. La (in)justicia rojita está llena de “montajes”, como los del almirante Millán y los generales Barroso y Baduel, o el de Nixon Moreno, o los de otras víctimas del chavismo como los comisarios Simonovis, Forero y Vivas, presos mientras están libres los criminales de Puente Llaguno.

Las encuestas (todas, hasta las que edulcoran la popularidad para no provocar la ira presidencial) revelan el hastío ciudadano ante la ineptitud oficial y el miedo a un futuro incierto a causa del despilfarro y de la corrupción (¿por qué “expropia” el Hilton de Margarita en vez de equipar los hospitales y las escuelas?), a la par que registran un alto rechazo a la destrucción de los valores democráticos y morales que por largo tiempo han sido baluarte de la convivencia nacional. El 70% de los venezolanos dice que Chávez debe irse en el 2012. Ni más, ni menos. Aunque si sigue como va, puede que para el 2012 ya no tengamos país.

mcolomina@gmail.com

October 9, 2009

La historia no lo absolverá

Mariahé Pabón
Notitarde / ND

Octubre 9, 2009

“Tras más de 50 años de gobierno y poder, de haber prometido luchar contra el hambre, la desigualdad y la pobreza, enarbolando las banderas de la libertad y la justicia, de la independencia y el respeto por las naciones, de haber justificado sus métodos en la famosa frase “condenadme, no importa, la historia me absolverá” Castro y su séquito, con inexplicable orgullo y prepotencia, muestran un país en su gran mayoría sumido en el hambre y las privaciones, en el desabastecimiento alimentario, en la desesperanza y el atraso, encerrado en las cárceles del miedo impuesto a fuerza de presidios sin causa y fusilamientos sin juicio a quienes se atrevieron a expresar su inconformidad; mientras auspician e incitan a la infiltración ideológica hacia otros pueblos. La única igualdad palpable es la de la pobreza, como si igualar a un pueblo en su miseria no fuese tanto o más indigno que promover la más aguda de las diferencias sociales”. Jhon Nicolás Bitar, periodista español.

El hijo del héroe se destapa

‘Memorias de un guerrillero cubano desconocido’, es el título del libro publicado recientemente en España (editorial Espuela de Oro) y tal vez hubiese pasado inadvertido si su autor Juan Juan Almeida García, no fuese el hijo de Juan Almeida Bosque, comandante tercero en rango después de Fidel y Raúl Castro, fallecido el pasado 11 de septiembre. Fue comandante de la Sierra Maestra ,el primer negro que se sumó a la lucha insurreccional y el que más alto llegó al poder revolucionario. En el momento de su muerte era diputado, vicepresidente del Consejo de Estado, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC) y presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.

Juan Juan Almeida nació en 1965 y el acontecimiento fue anunciado por el propio Fidel en la Plaza de la revolución. Desde niño se codeó con los grandes y observó la conducta de unos hombres a los cuales acusa de ” hablar como los de la izquierda, pensar como los del centro y vivir como los de la derecha” . Todos aquellos que llamaban al sacrificio llevaban una vida de placeres y excesos . Así se expresa Almeida: “”Yo soy sólo un ser humano que se crió y se formó entre corruptos, inmodestos y modernos corsarios que jugaron a ser estrictos, sencillos y guardianes del honor, pero olvidaron callar frente a los niños. Porque este niño creció admirando esos vicios heroicos y vandálicos que apologizaron nuestros líderes, haciéndome ver que el asalto a un cuartel, en un país con leyes, puede ser una cosa justa . Haciéndome ver que subvertir países con ideas extranjeras, usando métodos ilegales, era algo necesario.”

Hoy, aquel hijo del “héroe,” por quien Fidel interrumpió su discurso en aquel diciembre de 1965 para decir “…ha nacido el hijo del comandante Almeida” paga con creces el precio de su disenso, es apenas un cubano más, perseguido y oprimido por el régimen con el cual entró en conflicto, y quien ahora lucha para lograr que autoricen su salida de la isla para tratarse la espondilitis anquilosante que padece.

Los ángeles de Chávez

Nelson Merentes, Jorge Giordani y Alí Rodríguez Araque, forman un trío de caballeros inusuales en la grey roja. Son elegantes. Visten impecablemente. Pertenecen a una generación formada en la Cuarta República en la cual militaban como gente de la izquierda exquisita . Hablan correctamente. Tienen sobrados títulos académicos en sus hojas de vida y genéticamente poseen un árbol frondoso del que sale un verdor envidiable, producto de una alimentación balanceada y un pasar capitalista que no deja nada para desear. Comen en los mejores restaurantes, le dan la vuelta al mundo como si nada e ignoran el precio exacto de la cesta básica. Merentes, Giordani y Rodríguez Araque, son los Gurús económicos y planificadores de la economía venezolana y cada vez que aparecen en escena nos pintan un país maravilloso en el que todo va bien y por ello figuramos en el concierto de los países de avanzada. Merentes y Rodríguez son más cautos en sus predicciones, pero Giordani es un poema . Por allá en los 60 se graduó de planificador en el pueblo inglés de Guilford y Chávez se fascinó con sus teorías. Llamaba a Giordani a toda hora para que le diera clases de planificación. En mayo de este año dejó caer a Giordani, pero ha vuelto y ayer nos edulcoró el oído con una conversa muy criolla, graciosa, adulante hacia el “comandante que mandó a parar el desastre” para colocarnos en una revolución en donde no hay desempleo, la esperanza de vida es la misma de las naciones en desarrollo y todo fluye en un río manso en el que nadan peces de colores y viven sirenas doradas. Cada semana mueren 52 venezolanos , pero tenemos la más alta expectativa de vida.

¿ Muertos por la violencia .?. Giordani no sabe, no entiende. Eso sí, se quejó ayer de Barreto y Bernal porque no taparon los huecos de su calle. Por ello renunció a cumplir un sueño recurrente: comprar tres Ferraris para pintarlos de amarillo, azul y rojo. Tapados tiene los oídos para escuchar al pueblo y la vista, para ver los huecos que los asesinatos dejan en el alma de miles de venezolanos.

Ay Giordani, qué mal te veo

mariahep@yahoo.com