Archive for ‘El Carabobeño’

September 25, 2007

Reforma constitucional “aniquila” derechos humanos

El Carabobeño, 25 de septiembre de 2007


María Corina Machado, coordinadora nacional de Súmate, está convencida que el tema de la reforma no puede llevarse al plano electoral, porque están en juego los derechos humanos contemplados en la Declaración Universal de 1948, aprobada en el seno de la Organización de las Naciones Unidas en tiempos de la posguerra, y que los recoge la Constitución Nacional vigente.  En declaraciones exclusivas a este diario, mientras fijaba detalles sobre las actividades de la organización en Carabobo, Machado sentenció, citando al historiador Manuel Caballero, que la llamada reforma constitucional “es falsa”, porque no es tal cosa ni un cambio a la Constitución: “Esto es la abolición de todas las constituciones”.

 

“Creemos que es un error llevar la discusión en este momento al plano electoral de votar o no votar. Es que nosotros tenemos que hacerle entender primero a los venezolanos que en una democracia este referendo no tendría lugar, porque esto es acabar con los derechos ciudadanos”, expresó.  Tomando una copia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) en sus manos, Machado comentó que “nadie iba a imaginar” a un venezolano recurriendo a esta carta en pleno siglo XXI, y citó cinco derechos que Súmate considera se están aboliendo en el proyecto presentado por el presidente Hugo Chávez a la Asamblea Nacional. Asimismo, los comparó con lo que se establece en la actual Carta Magna.

 

Se condiciona el derecho al trabajo

El numeral 1 del artículo 23 de la DUDH dice que “toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo”.  En la Constitución de 1999, el artículo 112 recoge el espíritu del anterior enunciado: “Todas las personas pueden dedicarse libremente a la actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las previstas en esta Constitución y las que establezcan las leyes…”.  Sin embargo, en el proyecto de reforma este derecho desaparece, según Machado. Y es que en el mismo artículo se señala que “el Estado promoverá el desarrollo de un Modelo Económico Productivo, intermedio, diversificado e independiente, fundado en los valores humanísticos de la cooperación y la preponderancia de los intereses comunes sobre los individuales, que garantice la satisfacción de las necesidades sociales y materiales del pueblo, la mayor suma de estabilidad política y social y la mayor suma de felicidad posible”.  Machado fue enfática al acotar que esto no significa que, en caso de aprobarse la propuesta, a la persona de una vez el Estado le obligará a cambiar de oficio o profesión, pero sí subrayó que esto deja abierta la posibilidad de que la gente no pueda escoger libremente la carrera a la que quiere dedicarse.

 

El Estado dudará de la propiedad privada

El artículo 17 de la DUDH expone que “toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente”, y “nadie será privado arbitrariamente de su propiedad”.  En el artículo 115 de la Constitución actual “se garantiza el derecho de la propiedad” y “toda persona tiene derecho al uso, goce, disfrute y disposición de sus bienes”.  En la reforma, este artículo es cambiado por el siguiente enunciado: “La propiedad privada es aquella que pertenece a personas naturales o jurídicas y que se reconoce sobre bienes de uso y consumo, y medios de producción legítimamente adquiridos”.  “Es decir, de ahora en adelante, para que tú puedas sentir que una cosa es realmente tuya te la tienen que reconocer. ¿Quién te la reconoce? El Estado”, comentó Machado.

Adiós al voto

El numeral 3 del artículo 21 de la DUDH señala que “la voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto”.  En el artículo 136 de la reforma, el presidente Chávez propone lo siguiente: “El pueblo es el depositario de la soberanía y la ejerce directamente a través del Poder Popular. Este no nace del sufragio ni de elección alguna, sino que nace de la condición de los grupos humanos organizados como base de la población”.  Machado expresó que esto es sumamente grave, porque “se está acabando con la institución del voto de forma explícita”, aún más perjudicial si se le añade la reelección indefinida. “Nos estamos dando cuenta que el voto, como instrumento para ejercer el poder, queda prácticamente aniquilado en esta propuesta”, apuntó.

Prohibido pensar distinto

Tanto el artículo 7 como el 18 de la DUDH, establecen la igualdad que deben tener los ciudadanos ante la Ley, y el derecho que tienen éstos de pensar libremente, de conciencia y religión.  Sobre esto, Machado dilucidó que “todos podemos pensar distinto, pero ¿qué ocurre cuando una Constitución plantea que todas las acciones, las estructuras y todos los órganos del poder público existen para el desarrollo del Estado socialista? Entonces, todos aquellos venezolanos que, aun siendo demócratas, presentan una ideología distinta, no caben en la Constitución, porque no es para ellos, están absolutamente discriminados”.

“Ficción” de poder popular

La coordinadora de Súmate expuso como quinto derecho violado, el de la libre asociación, contemplado en el artículo 20 de la DUDH.  Argumentó que el gobierno está creando una falsedad de poder popular, porque a la final quien se encargará de coordinar los consejos comunales, darle recursos e incluso nombrarle sus directivas, será el Poder Ejecutivo.

“Golpe mortal” a la descentralización 

Además de lo analizado, Machado puso énfasis en lo perjudicial que es la reforma para la descentralización del país: “Si se aprobara, sería el golpe mortal a la descentralización, que ha sido una de las grandes conquistas de los últimos años”.  “Los gobernadores y alcaldes tendrían menos competencias, menos recursos y autoridad, y menor capacidad de atender y resolver las necesidades del pueblo, y es evidente que la figura de los vicepresidentes, aunque taxativamente no se indica que van a ejercer autoridad sobre los gobernadores y alcaldes, minimizarán la de los mandatarios locales y regionales”, afirmó.  Aunado a eso, Machado citó la propuesta de crear zonas militares en los estados, “que quedarían fuera del ámbito de dirección de la autoridad de los alcaldes y gobernadores”.

Retroceso al pasado

“Con este planteamiento de la reforma y todo lo que ella representa, lo que se busca es amarrar a Venezuela a un pasado que tenemos que superar. El futuro debe ser brillante, de los jóvenes, y esta es la oportunidad, porque siento que gracias a esta discusión, los derechos humanos que viola esta reforma, mucha gente que en sus afectos o su preferencia tiene al gobierno, sabe que esto no le conviene a ellos ni a sus hijos”, manifestó Machado.  Agregó que siente que “todavía las implicaciones y el conocimiento de la reforma no le ha llegado a todos los venezolanos, es decir, sólo una pequeña parte la ha entendido, y ha asimilado lo que eso significaría para la vida nuestra y la pérdida de la democracia en Venezuela”.  Declaró que Súmate se está encargando de llevar el contenido del proyecto a las comunidades populares mediante asambleas. En Carabobo, por ejemplo, se está trabajando en los 14 municipios, en todas las parroquias. “Todos los venezolanos tenemos que entender y presionar para decir que este referendo no puede darse en Venezuela, porque eso implica renunciar, perder nuestra condición de ciudadanos. Yo estoy convencida de que si todos los venezolanos tuviéramos acceso a esta información, a la real, la conclusión sería unánime para decir que esto no puede ser, no puede ir”, puntualizó.