Archive for ‘Fausto Maso’

September 22, 2007

Las pocas ganas de votar

Si le hiciéramos un poco mas de caso a Fausto, y a los políticos serios; porque cabe destacar, si existen!!! 

¿Alguien quiere votar? Los abstencionistas suponen que no saliendo de sus casas obligarán a Lula a tirarle las puertas en las narices a Chávez, Álvaro Uribe le negará el saludo y la OEA expulsará a Venezuela. Igual ocurría el año pasado. Hace un año, todo cambió unas semanas antes de las elecciones. Los dirigentes abstencionistas pidieron votar por Manuel Rosales y súbitamente una campaña presidencial aletargada agarró vida.


Esta vez hay una diferencia: no se vota por una persona, un candidato, y el petróleo a 82 dólares es agua bendita para Chávez. No nos caigamos a cuentos. Votando o no votando Chávez seguirá en Miraflores. Hay un sector del país tan indignado que sólo votará si le garantizan que a continuación saldrá de Miraflores; una mentira podrida. No quieren fortalecer los partidos, desprecian que Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Copei agarraron un segundo aire gracias a las elecciones presidenciales. Toda política es local, dicen en Estados Unidos. Sin candidatos a concejales, alcaldes, gobernadores, un partido se esfuma. Ya comenzó la campaña para las elecciones regionales de diciembre de 2008.


El referéndum mostrará en cuáles municipios y estados un buen candidato de oposición se impondría, como seguro ocurriría en el municipio Libertador y en varias gobernaciones. Los abstencionistas, por querer sacar a Chávez, ya lo han atornillado ocho años en Miraflores. La abstención permanente, indefinida y continua lo mantendrá en el poder hasta el 2040, y después de Chávez vendrá otro militar. Hoy, por primera vez en ocho años, el tema de la reelección presidencial divide a los chavistas; la Asamblea aprueba sin entusiasmo la reforma.


Cada abstencionista debiera mostrar su plan B, comenzar a aplicar la resistencia a lo Ghandi o anunciar que agarrará para la montaña, al estilo de los años sesenta. Cualquier cosa, menos pedir asilo político en Miami y aparecerse después en Venezuela aspirando a gobernador o retratado en la crónica social caraqueña. Un duro de verdad, extremista entre los extremistas del antichavismo, el inventor de la guarimba, Roberto Alonso, denunció estas monstruosidades. Hace unos meses, la mayoría rechazaba la reelección presidencial, el chavismo provocó debates sobre la propiedad, la descentralización, la independencia del Banco Central. Académicos y politólogos exigieron que el banco conservara su independencia, algo así como luchar por recuperar la virginidad de una gloriosa veterana de la avenida Casanova.


Si gracias a la abstención Chávez gana cómodamente el referéndum, será el dueño del país. Aun así, nada es color de rosa para el Presidente. Un manejo pobre de las finanzas disparó la inflación, y el panorama internacional se le enreda. En Bolivia y en Argentina manda un partido, no Evo Morales ni Ernesto Kirchner. Convocar a una constituyente en Bolivia y Ecuador fue un error táctico. En Argentina, Cristina Kirchner no será un títere de su marido. Como el Gobierno teme el inicio de las clases, amenaza a los estudiantes con el Ejército. Ya no le gusta la canción de Violeta Parra “¡Qué vivan los estudiantes!”. Imaginemos este escenario: agitación estudiantil, una derrota o una victoria en el referéndum por una cabeza, la oposición reconquistando gobernaciones y alcaldías claves. Chávez tendría los días contados. Nos dicen que un ex presidente andino amigo de Fidel Castro lo encontró muy acabado y aguardando resignado el final.