Entre el fanatismo, el odio y la ineptitud

Octubre 18, 2009

El odio es el signo del régimen. La (in)justicia rojita está llena de “montajes”.

Un sentimiento de enorme frustración corre por el ánimo de millones de venezolanos, incluidos muchos chavistas que sufren también el creciente deterioro de su calidad de vida, a pesar de los ingentes recursos recibidos por el gobierno de Chávez, No obstante la continua propaganda oficial alabando las inexistentes bondades del régimen, cada vez hay más gente convencida de que lo único que le importa al Presidente es seguir en el poder a costa de lo que sea, y para ello mentirá, endilgará a la disidencia culpas que él permanentemente practica, comprometerá el futuro nacional con deudas cada vez más enormes e innecesarias y dedicará cada vez más recursos para contentar a los integrantes de los poderes públicos que le garantizan una justicia al servicio de la persecución política, un Parlamento que le aprueba normas que legalizan las tropelías contra la propiedad privada, la ideologización de la educación (para venerar a Marx y al Che y convertir la chapuza golpista del 4F en el “Día de la Dignidad”), o la ley que con el empujón de los rojitos del CNE le aseguraría “el triunfo electoral”, aunque no tenga los votos necesarios. A propósito de la celebración del décimo aniversario de la “Constituyente” escribía el talentoso Carlos Raúl Hernández (El Universal 15-10-2009) que es como si alguien propusiera celebrar el golpe de Carujo, el 4F, el fusilamiento de Piar, el castigo de Valencia por Boves, o el asesinato de Ruiz Pineda. Poco imaginaba Carlos Raúl que ese mismo día Leonardo Carvajal, de la Asamblea de Educación, mostraría indignado el nuevo calendario escolar llegado al Táchira y Miranda (por lo que supone que ese engendro de la LOE estaría aplicándose en otras regiones del país) en el que se exalta la violencia y la guerra como valores positivos. No se destaca el Discurso de Angostura, pero sí el Decreto de Guerra a Muerte, incorpora el “Día de la Juramentación del Ejército Socialista Educativo” (sic); eleva los golpes de Estado del 27N y 4F como fiestas patrias. Además, personajes como Marx, Che Guevara y Ezequiel Zamora reciben efemérides similares a la de El Libertador.

A la explosiva criminalidad sin que el Gobierno muestre eficacia alguna para reducirla (Chávez criticó estos días la inseguridad en EEUU, excusó las miles de muertes violentas en Venezuela alegando que “es un problema del mundo entero” y alabó la “seguridad” y la paz de los sepulcros que reina en Cuba) concurren otros males que están haciendo nuestra vida insoportable. Apagones en todo el país (algunos con duración de horas y hasta días), racionamiento eléctrico de 5 horas diarias en 6 Estados (mientras Chávez regala a través de la endeudadísima Pdvsa, $80 millones a Bolivia para una central termoeléctrica que le permitirá ¡exportar electricidad!). Añadamos el racionamiento o ausencia total del servicio de agua; crecimiento del desempleo (aunque el INE lo niegue), incumplimiento oficial con los trabajadores de Guayana, Corpoelec, salud y otros; inflación del 30% que ha convertido en sal y agua los salarios, y estaremos ante un polvorín sobre el que caen las chispas de la indignación colectiva por los presos políticos inocentes, víctimas del odio y del fanatismo oficial, como los once trabajadores de la Alcaldía Metropolitana y su prefecto, Richard Blanco, al igual que algunos estudiantes y numerosos trabajadores encarcelados por defender sus derechos humanos y laborales. El jueves -día de redactar esta entrega- al colega Gustavo Azócar le fue ratificado su enjuiciamiento en prisión mientras la misma justicia liberaba a la reincidente Lina Ron; el juez de control, Jesús Boscán, se resiste a darle la libertad al empresario Eligio Cedeño, en cumplimiento del mandato de la Sala 8 de Apelaciones, la cual consideró que ha sido desproporcionada la prórroga de detención preventiva dictada en su caso. El odio es el signo del régimen. La (in)justicia rojita está llena de “montajes”, como los del almirante Millán y los generales Barroso y Baduel, o el de Nixon Moreno, o los de otras víctimas del chavismo como los comisarios Simonovis, Forero y Vivas, presos mientras están libres los criminales de Puente Llaguno.

Las encuestas (todas, hasta las que edulcoran la popularidad para no provocar la ira presidencial) revelan el hastío ciudadano ante la ineptitud oficial y el miedo a un futuro incierto a causa del despilfarro y de la corrupción (¿por qué “expropia” el Hilton de Margarita en vez de equipar los hospitales y las escuelas?), a la par que registran un alto rechazo a la destrucción de los valores democráticos y morales que por largo tiempo han sido baluarte de la convivencia nacional. El 70% de los venezolanos dice que Chávez debe irse en el 2012. Ni más, ni menos. Aunque si sigue como va, puede que para el 2012 ya no tengamos país.

mcolomina@gmail.com

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: