Un minuto

Ozy, bienvenido a la acera de la mayoría. En Venezuela vivimos a diario este tipo de vejación por el cangrejo sadim (Midas al revés, para quien no se acuerda Midas volvía todo lo que tocaba oro, el opuesto de Midas es Sadim y lo vuelve todo m….) y en realidad las mismas vejaciones llegan de la mano de cualquiera que se sepa apoyado.

—-

Oswaldo Guillén

Caracas, domingo 16 de marzo, 2008
Qué cantidad de venezolanos he visto desfilar este año en los juegos de exhibición de Arizona. Afortunadamente tengo a Carlos Subero conmigo, y él parece una enciclopedia del béisbol venezolano. Hace un par de días me sorprendió el talento de un joven campocorto de Texas, y más sorprendido quedé cuando Subero me dijo que era venezolano. Se llama Elvis Andruw y con toda seguridad será otro compatriota que pondrá muy en alto el talento y la calidad de los jugadores de nuestro país. Así como él he visto a muchos otros, tantos que no me atrevo a mencionar otro nombre por miedo a dejar alguno afuera. Hace apenas unos años era un acontecimiento cuando te encontrabas a un compatriota en estos partidos. Y les juro que preferiría escribir de béisbol, de los dos partidos que ha jugado Oney con Medias Blancas, de los criollos que he visto y saludado, de los dueños de Tiburones y otras personalidades que ya comienzan a verse por aquí en Arizona, pero qué va. La indignación me lo impide. Y no encuentro otra palabra para describir lo que sentí al escuchar al Presidente de Venezuela pidiendo guardar un minuto de silencio por un tipo que mataron en Ecuador, y que ni sé quién es ni me interesa. Es probable que la mayoría de los venezolanos no supiera quién era ese señor antes de que lo mataran. Ahora lo saben porque el presidente Chávez lo ha convertido en un mártir de la revolución colombiana, mientras otros lo califican de terrorista y narcotraficante. Repito: no sé quién es ni me interesa. En cambio, sí me interesan los cientos de venezolanos que mueren todos los días en las calles venezolanas a manos del hampa, o de conductores irresponsables, incluso los que recientemente han fallecido en accidentes de aviación muy lamentables, como el caso del vuelo 518 de Santa Bárbara o la nave que desapareció saliendo de los Roques, causando decenas de muertos. ¿Acaso ellos no merecen un minuto de silencio también? ¿Son ellos menos valiosos que el señor que mataron en Ecuador? ¿No merecen ellos un reconocimiento por ser venezolanos trabajadores, honestos, padres y madres de familia? Sé que algunos pensarán que es muy fácil criticar cosas que pasan en Venezuela estando a 10 horas de vuelo del país, como yo ahora. Pero les juro que hasta aquí, en el medio del desierto donde el viento se devuelve y el diablo perdió la cola, hasta aquí me llego la indignación por ese minuto de silencio que a lo mejor pasa a la historia como uno de los actos más vergonzosos ocurridos en el país.

ozzieguillen13@hotmail.com

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: