¿Ejemplo de qué?

Gerardo Blyde

En 50 años en Cuba sólo se ha permitido existir a los cubanos si se pliegan a la revolución

El presidente Chávez, ante la renuncia de Fidel Castro a seguir comandando la isla cuya jefatura ha ejercido por la fuerza por cincuenta años, ha cantado loas al renunciante por dar paso a nuevas generaciones. Además, ha manifestado que Fidel es un ejemplo a seguir para aquellos que quieren eternizarse en el poder. Vaya ejemplo el de Fidel.

Desde que Fidel tomó el poder en Cuba hasta hoy, casi una decena de presidentes han gobernado a Estados Unidos de América, su internacional archienemigo. En Venezuela hemos cambiado de Presidente en nueve veces, y habríamos tenido más alternancia si dos de ellos no hubieran repetido, y si Chávez no hubiera modificado el lapso constitucional a seis años y establecido la reelección inmediata. En Cuba sólo ha gobernado Fidel. Él y sólo él.

En estos cincuenta años, la poderosa Unión Soviética de los inicios de Fidel se derrumbó al no poder mantener un sistema que lejos de producir bienestar, trajo miseria y represión a su gente. Cayó el muro de Berlín y se abrieron los países de la URSS a la democracia y la modernidad, con la única excepción de Bielorrusia. En Cuba, Fidel mantiene un régimen dictatorial y una revolución comunista que sólo ha sembrado hambre a su pueblo.

La hace cincuenta años incipiente y débil Comunidad Económica Europea es hoy una Unión Europea poderosa, una exitosa forma societaria de naciones para brindar a sus pobladores el desarrollo y la prosperidad que hoy indiscutiblemente disfrutan. Mientras, Cuba pasó de ser la protegida de la extinta Unión Soviética a la mantenida de Chávez, para evitar que Fidel implosionara en su poder autoritario. Cuba sigue aislada de la economía mundial y del concierto de naciones democráticas del mundo.

Durante estos cincuenta años, China ha evolucionado y, en los últimos años adelantó un proceso sostenido de apertura, integrándose a la comunidad internacional y en franca competencia con las economías de otras potencias mundiales. Fidel no permitió jamás un proceso de apertura pues ponía en riesgo su estabilidad en el poder.

En cincuenta años, dos generaciones de seres humanos han nacido y crecido buscando el progreso, tratando de mejorar sus vidas en regímenes democráticos que han ido sustituyendo progresivamente al militarismo que predominaba en Latinoamérica. Las dictaduras militares, que eran la regla en nuestro continente hace cincuenta años, fueron desapareciendo. Hoy sólo queda Cuba como el único país no democrático de América.

En el mundo libre, la legislación ha evolucionado. Hoy se protege a los ciudadanos de la violación de derechos humanos por parte de quienes ejercen el poder; se han creado instancias internacionales y continentales que pueden llevar a juicio a los Estados y a sus gobernantes cuando atenten, violen o menoscaben derechos humanos fundamentales. Cuba está totalmente al margen de esa legislación y esas instancias y sigue practicando juicios sumarios, sin el debido proceso, persecuciones, detenciones arbitrarias, encarcelamientos y torturas a quienes se atrevan a pensar distinto a Fidel, único amo y señor de la verdad absoluta en la adolorida cuna de José Martí. Durante estos cincuenta años, la prensa libre ha evolucionado y la libertad de expresión y el derecho a estar informados han venido siendo progresivamente garantizados en el continente y el mundo libre. Las restricciones de los gobiernos al ejercicio de estos derechos son condenadas y repudiadas con gran fuerza. Por cincuenta años, Fidel ha bloqueado el derecho a la libre expresión del pensamiento, y sólo puede ser divulgada la verdad oficial, la verdad de la revolución, lo que quiera Fidel, restringiendo de manera absoluta el derecho de todo ser humano a recibir información.

Cincuenta años son toda una vida para un ser humano. En cincuenta años en Cuba sólo se ha permitido existir a los cubanos si se pliegan a la revolución. ¿Cómo puede nuestro Presidente poner a Fidel como ejemplo a seguir? No ha habido relevo generacional, y sólo porque los seres humanos no somos eternos, no ha durado más en el poder. Se eternizó en el poder y no lo soltó hasta que su deterioro físico así se lo exigió. No somos muy optimistas respecto al relevo generacional cubano. Por ahora quien maneja el Estado es su hermano Raúl, en un inexistente relevo generacional (que se ha llevado ya a dos generaciones de cubanos) y en ejercicio nepótico del poder. Pero existe una pequeña esperanza. Cuando se haga una pequeña raja en el muro dictatorial que oprime al pueblo cubano, pudiera causarse un terremoto que termine con tantos años de opresión y barbarie y los encamine poco a poco a la libertad.

gblyde@cantv.net

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: