Hora de expulsar al tirano (Locke, Jefferson y el 350)

Nota de la edición.

The Pursuit of Hapiness se recuerdan de esa película. Bueno lo hagan o no, la hayan visto o no, la “La búsqueda de la felicidad” debe ser una de las metas fundamentales de los gobiernos. Asi se lo exigió Thomas Jefferson a los legisladores cuando estaban revisando la constitución del imperio. Que hombre tan inteligente, que legado tan importante.

 

Ahora sobre el escrito del Sr. Coronel … woaooooo una vez mas gracias.

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Hora de expulsar al tirano (Locke, Jefferson y el 350)

por Gustavo Coronel

En su Segundo Tratado sobre el Gobierno el filósofo Inglés John Locke afirmó que el pueblo tiene el derecho y hasta la obligación de abolir a un gobierno que irrespete la vida, la libertad y la propiedad de los ciudadanos. Las ideas de Locke contribuyeron al surgimiento de la democracia liberal, la columna vertebral de la civilización occidental. Thomas Jefferson, el autor de la Declaración de la Independencia norteamericana fue más lejos. Para Jefferson “cuando un gobierno llega a destruir la vida, la libertad, la propiedad y el derecho que tenemos de buscar la felicidad, el pueblo debe abolirlo”.

La Constitución Venezolana consagra, en los artículos 333 y 350, el derecho y el deber de los venezolanos de insurgir contra un régimen que intente destruir la democracia y la libertad.

Locke inspiró a los fundadores de la democracia norteamericana: Jefferson, Madison, Hamilton y sus ideas han sido adoptadas por notables hombres de estado en el mundo moderno: Gorbachev, Clavel, Mandela, Waleska, Leoni, Betancourt, Cardoso. El ejemplo de estos hombres se combina con el artículo 350 para darles a los venezolanos la base moral y constitucional que se requiere para exigirle al tirano que se vaya.

Diez razones para expulsar al tirano.

Uno, El tirano no es un gobernante sino un vulgar golpista. Traicionó su juramento militar, produjo la muerte de Venezolanos inocentes, engañó a sus soldaditos durante el golpe de Febrero 1992. Su sobreseimiento, decidido en mala hora, fue un acto político, no un acto de justicia;

Dos, El tirano ha violado todas sus promesas electorales. No terminó con la corrupción sino que la ha exacerbado. No terminó con la pobreza sino que pretende acallarla con la limosna. Usó una Asamblea Constituyente para destruir todas las instituciones del estado y crear unas nuevas a su imágen y semejanza;

Tres, El tirano ha despilfarrado, mal utilizado y entregado ilegalmente los recursos de la nación a un grupo de forajidos internacionales como Fidel Castro, Daniél Ortega y Evo Morales y ha permitido que sus amigos y relacionados se enriquezcan obscenamente con los dineros del estado. No solo ha mal utilizado los trescientos mil millones de dólares de ingreso petrolero sino que ha triplicado la deuda nacional, la cuál llega ya a unos setenta mil millones de dólares;

Cuatro, El tirano ha promovido el odio de clases y el odio racial en un país donde esas lacras no existían. Por su culpa Venezuela es hoy un país dividido entre una Venezuela de clase media excluída y atacada y una Venezuela de desposeídos a quienes el tirano les ha hecho creer que su miseria y su ignorancia es responsabilidad de los “blancos”y de los “ricos. En paralelo existe en Venezuela una boliburguesía podrida enriquecida por el robo y el abuso de poder, formada por banqueros y contratistas adeptos al tirano y por una pandilla de seudo-revolucionarios quienes han engordado en kilos y dólares debido al ocio y la riqueza mal habida.

Cinco, El tirano ha prostituído las instituciones y las empresas del estado al politizarlas, corromperlas y ponerlas en manos de sus cómplices. Este es el caso del ejército, de Petróleos de Venezuela, del mal llamado Poder Moral y del Banco Central de Venezuela, entre muchas otras.

Seis, El tirano ha dedicado sus mayores esfuerzos a intentar erigirse en líder continental “anti-imperialista”, olvidando sus deberes con el pueblo venezolano. Ha entregado ilegitimamente recursos petroleros de la nación y miles de millones de dólares que pertenecían al pueblo a autócratas extranjeros ideologicamente afines, en actos que constituyen traición a la patria;

Siete, El tirano ha desarrollado una política exterior caracterizada por la vulgaridad, la agresión a países y jefes de estado que difieran de sus ideas y el alineamiento con los regímenes forajidos más despreciables del planeta, como lo son los de Zimbabue, Corea del Norte, Irán, Cuba, Nicaragua y Belarus.

Ocho, El tirano ha intervenido de manera grosera en los procesos políticos internos de países latinoamericanos, violando repetidamente la Carta Democrática Interamericana de la OEA y causando graves daños a la causa de la democracia en la región. Cinco de sus compinches en plan de embajadores han sido expulsados de esos países (Argentina, Perú, Paraguay, Chile y México) mientras que el embajador en Bolivia fue casi declarado persona no grata por el Congreso de ese país.

Nueve, El tirano ha destruído o dañado seriamente organizaciones de integración económica regional tales como el Grupo de los Tres, la Comunidad Andina de Naciones y MercoSur;

Diez, El tirano pretende dar un golpe de estado con una grotesca reforma constitucional que no es tal, sino el intento de creación de un estado totalitario de corte fascista-socialista.

Esa reforma ya está derrotada.

Los Venezolanos saben que la reforma ya está derrotada, por dos razones: (1), porque el referendo es ilegítimo en su esencia y (2), porque, aún llevándose a cabo, con todas las tretas y abusos propios del déspota, no podría ganar por el suficiente márgen que sería necesario para legitimarlo como nuevo contrato social de los venezolanos. El tirano no comprende que un nuevo contrato social, un cambio radical de filosofía política y social, una nueva forma de vivir no se puede imponer a medio país, sino que tendría que ser el resultado de una decisión abrumadoramente mayoritaria, la cuál simplemente no existe para su proyecto maldito. Cualquier gobernante sensato hubiese desistido de una barbaridad como esta pero este demente crea peligrosas crisis con los vecinos para apuntalarla.

Tirano: váyase bien largo al zimbabue!

Inspirados en Locke, Jefferson y Bolívar los Venezolanos amantes de la libertad exigen al tirano que se vaya. La mitad del país no lo quiere y la otra mitad lo acepta mientras le siga cayendo a realazos. Pero así no se puede gobernar un país, mucho menos hacerlo prosperar. Venezuela se encamina a una guerra civil por culpa del tirano, a quien este desenlace no solo no le importa sino que le causaría placer, como bien lo saben casi todos los psiquiatras Venezolanos, con la excepción de Jorge Rodríguez y Edmundo Chirinos.

La sociedad Venezolana expulsará al tirano porque ni quiere ni puede seguir pagando el inmenso costo material y espiritual de tenerlo en Miraflores. Desde allí nos averguenza cada día con su cacasénica presencia.

3 Responses to “Hora de expulsar al tirano (Locke, Jefferson y el 350)”

  1. Hello, Is there a english translation of this text available? I write a thesis about the constitutional reform. Maybe this article is interesting for my thesis.

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