CHÁVEZ su fábrica de batallones

 

Una decena de organizaciones han salido de la manga del Presidente para que le acompañen en el camino a su reelección Como todo instrumento electoral, estas agrupaciones nacen, crecen y desaparecen. Sólo las que fueron concebidas con fines sociales se han fortalecido. Para muestra, 30 mil consejos comunales, 21 misiones y más de 4 mil mesas técnicas de agua que existen en el país

 

Por Patricia Clarembaux

 

No tienen con qué”, le dijo el presidente Hugo Chávez Frías a la oposición.

 

Para él, los opositores a su proyecto de reforma constitucional carecen de herramientas morales y legales que puedan “atacar” la propuesta en la que trabajó durante seis meses. Sin embargo, hace un mes decidió que -por sia las moscas- sería mejor juramentar sus propios CDR, Comités de Defensa, pero de la Reforma Constitucional.

 

Esta es otra de las organizaciones que el politólogo Omar Noria cataloga como “útil y necesaria” para el primer mandatario: “Cada movimiento que ha creado ha sido para conservar el poder”. Desde la coalición del Polo Patriótico, hasta los CDR van, al menos, seis movimientos político-sociales que han sido el músculo de Chávez Frías.

 

 

EN LA ¿UNIÓN? ESTÁ LA FUERZA
Diez partidos se unieron para apoyar la candidatura a la presidencia de Hugo Chávez Frías… y se separaron: el Partido Comunista de Venezuela (PCV), Patria Para Todos (PPT), MBR-200, el Movimiento Quinta República (MVR), el Movimiento Al Socialismo (MAS), el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), Independientes Por la Comunidad (IPC), Gente Emergente, Solidaridad Independiente y Acción Agropecuaria.

 

El Polo Patriótico llamaron a aquella coalición que -para 1998, con la consigna de “Chávez, sentimiento nacional” y con la boina roja- le dio la victoria a su candidato con 56% de los votos.

 

En julio de 1999, pese a las disputas entre los partidos grandes y pequeños, el Polo Patriótico obtuvo un nuevo triunfo, pues en la Asamblea Constituyente esta coalición obtuvo 92,9% de la preferencia de los electores, equivalentes a un! os 124 escaños.

 

Pero el “idilio” les duraría dos años. La coalición sucumbió por diferencias ideológicas entre sus miembros. En abril del 2000, Patria Para Todos se separó.

 

En mayo, el Polo seguía tensamente unido.

 

POR AHORA
Cuando el teniente coronel Hugo Chávez Frías fundó el MBR-200, a mediados de los 80, lo concibió como un movimiento subversivo. Fue una evolución del EBR-200 (Ejército Bolivariano Revolucionario) que nació en 1977 bajo el Samán de Güere, con el juramento de Chávez, Felipe Acosta Carlez, Jesús Urdaneta y Raúl Isaías Baduel, todos oficiales activos del Ejército de entonces.

 

Veinte años después, en 1997, el movimiento cambió su rumbo. Que su candidato, Hugo Chávez Frías, ganara las elecciones, era el objetivo.

 

El 19 de abril de 1997, una asamblea extraordinaria, que se llevó a cabo en Valencia, acordó ir con un candidato a las presidenciales de 1998, “sin que el movimiento se desacti- vara”. “Por el contrario -escribió el comandante William Izarra en 2002-, se decidió que el MB! R-200 conservara su nombre, perfil no partidista y sus proyectos estratégicos imperecederos”.

 

En abril de 1997 -con la incorporación de civiles en el MBR-200- se generaron divisiones internas y una ola de migraciones dio origen al Movimiento V República, que reunió a militares alzados de 1992 en la vida electoral. Con la constitución del MVR, el MBR-200 original desapareció como estructura; sin embargo, el propio Izarra considera aún que aquel es “el paradigma de la lucha por la construcción de la revolución”.

 

 

 

En 2001, el presidente Chávez propuso la refundación del MBR-200 sin consultar con los miembros del partido.

 

 

 

Y ante la alarma que esto ocasionó, instó a la calma y les explicó que “el MBR-200 se ancló para ser el impulso del MVR”.

 

MASA ORGANIZADA
“Uno en cada esquina”, les pidió el Presidente. Desde la avenida Bolívar, Chávez juramentó 20 mil círculos bolivarianos, las primeras estructuras sociales de defensa de la revolución. Era 17 de diciembre de 2001 cuando les explicó que no eran partidos políticos sino organizaciones sociales.

 

Así, debían ser grupos de siete a once personas que se reunirían para “atender ancianos, sembrar árboles, garantizar la seguridad ciudadana y el orden público en los barrios, combatiendo la delincuencia (…) No son más que una manifestación del poder constituyente en organización, en movimiento”, explicó. Pero la realidad tenía más ingredientes.

 

El portal web del Gobierno (www.portal.gobiernoenlinea.ve) menciona entre sus actividades la defensa de la revolución bolivariana “para mantener ! y consolidar valores”.

 

Y así lo hicieron en abril de 2002, con Lina Ron a la cabeza.

 

Algunas noticias los grabaron en la memoria del venezolano. En enero de 2002, los círculos cerraron la entrada del diario El Nacional.

 

Nadie entraba ni salía de las instalaciones hasta que les permitieran ejercer un derecho a réplica.

 

También se habló de que en febrero de 2002 la Alcaldía de Caracas recibió recursos del Fondo Intergubernamental para la Descentralización, que serían destinados a la adquisición de armas para los círculos, según refiere la página web de El Nacional en el trabajo “Chávez a media máquina”. Luego, en abril de 2002, la oposición los acusó de generar acciones violentas en contra de l! a marcha opositora del 11A.

 

En la actualidad, sobreviven apena s 40 mil personas en los círculos bolivarianos.

 

La Red Nacional tiene registradas

 

unas cuatro mil estructuras, equivalentes a unos 10 mil militantes. Por ahora, las esperanzas de revivir un movimiento similar están en la constitución del PSUV.

 

COMO BUEN MILITAR
De comando en comando. Así ha trascurrido el gobierno de Chávez desde sus inicios.Todos han tenido un nacimiento, un objetivo en la vida y un final. El primero de ellos, fue el Comando Político de la Revolución, dirigido por Guillermo García Ponce, que logró aglutinar a 41 representantes de los partidos políticos afectos al Gobierno, gobernadores, alcaldes y dirigentes sociales, reseñó Últimas Noticias el 24 de septiembre de 2006. Pero aquello nunca funcionó y desapareció después del 11A.

 

Luego le tocó el turno al Comando Maisanta -tras el fracaso del comando Ayacucho-, que se conformó en junio de 2004 como el comando del Presidente en el Referendo Revocatorio. Sería ésta la primera vez que partidos políticos y organizaciones sociales se agrupaban en 8.500 Unidades de Batalla Electoral (UBE) y en 130.000 patrullas que defendieron e! l “No”. A esta estructura estratégica se le denominó Misión Florentino que, según Gobierno en Línea, pretendía “incorporar a la base en la búsqueda del voto; evitar el fraude; consolidar lo que se tiene; atraer el segmento indeciso; neutralizar el crecimiento del adversario; aislar a los golpistas e incorporar a los excluidos políticos”.

 

Chávez ganó la contienda electoral pero las estructuras se diluyeron cuando, en las elecciones municipales de agosto de 2005, el MVR excluyó a los movimientos sociales que quisieron integrar las listas de candidatos a diputados, con la exigencia del carné partidista y una militancia de al menos dos años para aspirar a cargos de elección. Así, las UBE y las patrullas desaparecieron.

 

Cumplido el objetivo, también Maisanta -como el último hombre a caballo- se evaporó.

 

En 2006 ! le tocó a Miranda el turno de defender a Chávez, pero ah ora en el terreno de los comicios presidenciales que se llevarían a cabo el 3D. Lo que en el Comando Maisanta fueron las UBE y patrullas electorales, pasaron a denominarse batallones, pelotones y escuadras.

 

Desde el Teatro Municipal de Caracas, el presidente Chávez los juramentó bajo la consigna: “10 millones por ese buche”. Pero con la “V” de la victoria obtenida y la “V” de un MVR que iba a su última elección, también este comando se desvaneció.

 

Su objetivo se había cumplido.

* MECÁNICA DE LA REVOLUCIÓN

Unos favorecen los procesos electorales; otros, la organización de las comunidades. En esas dos categorías relacionan los expertos en participación ciudadana todos los movimientos político-sociales desarrollados en Venezuela desde 1999.

Polo Patriótico, los comandos y los CDR son parte de la primera categoría. Misiones, Consejos Comunales, Comités de Tierra Urbana y Mesas Técnicas de Agua, responden a una necesidad de organización comunitaria para resolver sus problemas específicos.

“La creación del Polo tenía como objetivo ganar elecciones, configurar un brazo de poder a través de los partidos y agrupaciones que lo acompañaron.

Se separaron porque querían compartir el poder, y quererlo con el presidente Chávez a la cabeza es un sacrilegio”, analiza el politólogo Omar Noria. Y aunque siempre la diversidad de planteamientos! -de diez organizaciones en unafue una debilidad, finalmente entendieron que las diferencias eran una razón suficiente para el “hasta luego” entre sus integrantes. Sin embargo, un aporte dejó el Polo Patriótico para el futuro: la idea del partido unido, y así lo visualiza el especialista en participación ciudadana Miguel González.

Bajo este mismo planteamiento son analizados los Círculos Bolivarianos, los comandos e incluso los nuevos CDR venezolanos. Los primeros, tuvieron para Iván Zambrano -coordinador de participación ciudadana del Centro de Estudios de Participación, Autogestión y Cooperativismo de la UCV”un rol en el conflicto político del país. Tenían ese carácter de militante, pero se sustituyeron por las brigadas del PSUV”. Para González, ese modelo de organización política popular fracasó “producto de! l centralismo del Gobierno y de lo mal que fueron organizados”.
Defender el proyecto presidencial de Reforma constitucional es visto por estos especialistas como un asunto de militancia; “obedece a una postura política”, dice Noria. “Surgen como mecanismos puntuales de movilización de militancia electoral”, agrega González.

Esta utilidad electoral es lo que, para los especialistas, hace que estas estructuras coyunturales surjan, cumplan un objetivo, desaparezcan y sean desechadas, dando paso a otras nuevas: “Dejan de tener interés instrumental. Legitiman el instrumento, no porque estén pensando en el diseño de misiones como parte de una ideología. No. Los crean y luego les dan la ubicación ideológica, lo cual revela que el Presidente es un gran manipulador, un gran mentiroso”, analiza el politólogo.

Sin embargo, de las organizaciones con fines electorales a los Consejos Comunales, Comités de Tierras Urbanas, m! isiones, mesas técnicas de agua o electricidad hay una diferencia abismal.

“Construyen tejidos sociales y organización social”, pero con rango constitucional, y en eso coinciden los tres especialistas en participación ciudadana.

Si algo va en detrimento de toda la organización es el carácter político en el que estas redes se han diluido. Miguel González considera que “la opacidad en estas estructuras la da el elemento ideológico partidista, ése que ha querido utilizar a las organizaciones como apéndices de la revolución o del PSUV y las recarga de funciones como combatientes de la especulación, defensores de la reforma, reservistas”. Así, para este experto, ser “rojo rojito” desdibuja las ventajas de la organización comunitaria: “La gente debe organizarse, pero para resolver los problemas de sus comunidades, no para partidizar”

LE TOCÓ AL PUEBLO

Ribas, Robinson, Piar, Miranda, Sucre, Guaicaipuro, Identidad, Vivienda, Mercal, Cultura, Vuelvan Caras, Barrio Adentro, etc, etc, etc. Son 21 las misiones sociales que nacieron desde el 2003 para reforzar en la mente del 67,2% de la población que el primer mandatario sí trabajaba por el pueblo. Pero si fuera el caso hablar de la emblemática, la que le dio la victoria en el Referendo Revocatorio, tocaría recordar a Barrio Adentro, bandera política del Presidente para aquellas fechas.

De hecho, el 13 de noviembre de 2004 Chávez se confesó en el Ministerio de la Defensa:
“Recuerdo que una encuestadora internacional, recomendada por un amigo, vino a mitad de 2003; pasó como dos meses aquí y fueron a Miraflores para darme la noticia bomba: ´Presidente, si el referéndum fuera ahorita, usted lo perdería´. Aquella noche fue para mí una bomba.

Entonces empezamos! a trabajar con las misiones”.

Como ellas, otras formas de organización han surgido y aún permanecen. Es el caso de las mesas técnicas de agua, que nacieron para resolver los problemas de suministro hídrico en los barrios. En la actualidad, se han constituido 250 entre Vargas, Miranda y Distrito Metropolitano, según cifras de Hidrocapital, pero en el resto del país han contabilizado cuatro mil. También es el caso de los comités de tierra urbana que pretendían otorgar la propiedad de la tierra a los habitantes de las comunidades. A la fecha, se han entregado 311.344 títulos.

También surgieron los Consejos Comunales como la “forma más avanzada de asumir el ejercicio real del poder popular, es decir, para poner en práctica las decisiones adoptadas por la comunidad”. Hasta el momento, se han consti! tuido 30.000 en todo el país.

El movimiento social que gestó Chávez tiene cuerpo completo.

El Presidente lo sabe y por eso, desde el Poliedro de Caracas, en un acto de la Misión Ribas que se realizó en agosto de 2006, exigió: “¡Organización, organización!
Ése es otro de los componentes de la fórmula del poder nacional: conciencia, movilización y organización”.

C-D-REFORMA

El último de los movimientos político-sociales del Presidente es el CDR, pero no “de la revolución”, sino “de la Reforma Constitucional”. Para Chávez Frías, el proyecto que redactó no puede protegerse con un comportamiento defensivo. Es un asunto de ofensiva: “La actitud moral siempre debe ser ofensiva”. Para ello, esperan ju- ramentar a 80 mil propulsores en el ámbito nacional.

Desde la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, el 1º de septiembre de 2007, el Presidente juramentó a los primeros 450. Allí estaban, sentados y con franelas rojas, los aspirantes a militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), miembros de los consejos comunales y de los CTU. El diputado Darío Vivas refirió que los CDR continuarían “con el plan de difusión, de consulta pública que se ha estado realizando en el &aacu! te;mbito nacional”.

Sin embargo, la idea de los Comités de Defensa de la Reforma de la Constitución venía rondando en el seno del chavismo desde principios de agosto. Los diputados a la Asamblea Nacional Mario Isea, Orlando Castillo, Juan Negrón y Johnny Milano, todos aspirantes a militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), los consideraron necesarios para evitar la “satanización” del proyecto elaborado por el Presidente: “Hemos observado cómo se ha satanizado la intención de la propuesta de reforma de una manera apriorística, con viejos argumentos parecidos a los utilizados por quienes -en 1999- se enfrentaron a la Constitución y proponían votar ´No´ en el referendo”, refirió Isea en rueda de prensa.

Desde entonces, iniciaron el cronograma de conformación en Aragua y Amazonas, el 2 de agosto de 2007; Zulia y M! onagas, el 3; Distrito Metropolitano, el 4; y el estado Bolívar , el domingo 5 de agosto, según informó la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN).

Con estas paradas en diversos estados de Venezuela, pretende Isea certificar la pluralidad de sus integrantes:
“Cada comité de defensa de la reforma constitucional está integrado de manera plural, por representantes del movimiento estudiantil, profesional, campesino, mujeres organizadas, parlamentarios, concejales y distintas organizaciones que hacen vida en cada región”.

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