Un venezolano al que le encanta desayunar cachitos de jamón en la panadería del Portu.

Por Rafael Baretta

 

Nací en la clínica Leopoldo Aguerrevere, municipio Baruta,de una familia clase media alta, mi papá era ingeniero civil de la central (se graduó tarde porque Caldera cerro la universidad), mi mamá siempre fue ama de casa, en esa época casi todas las mujeres hacían un curso secretarial con mención en taquigrafía. Tengo 2 hermanos, la mayor pasó su adolescencia en los años 80, es decir con las fotos con copete, y la ropa de colores fosforescentes; son las fotos que nadie quiere ver ni recordar, a menos que quisiéramos burlarnos. Mi hermano menor es el típico que llegó con la pierna raspada a la casa por que se tiró por una bajada que queda cerca con una carrucha y no supo agarrar bien la curva. Tengo familia en toda Venezuela, desde Maracay, hasta San Cristóbal, y por supuesto los primos maracuchos.

 

 

Mi familia es tan grande que es casi obra de Dios que no me haya casado con una prima lejana. Estudié en un colegio del este de Caracas, nuestro equipo de fútbol era el mejor, o por lo menos eso le decíamos a todo el mundo. Llevé lonchera hasta 6to grado. Tuve buenos y malos profesores, en mi salón éramos como 30 y todos teníamos sobrenombre, conmigo estudió: El Portu, Mono y Pata e palo. En 5to año hice todo lo imposible por ir a todos los festivales de gaitas (a mi mama no le gustaban y me costaba un mundo conseguir el permiso); saliendo de uno de ellos me robaron el reloj.

 

De viaje de graduación del colegio me fui a margarita con mis panas, en busca de novias, y nos devolvimos sin nada. (Fuimos en la época equivocada, creo que ellas llegaban después). Me saqué la licencia legal; todos los demás pagaron, yo me estudié el librito.

 

El examen del CNU me lo dictaron, una cosa que me pareció horrible, pero gafo no fui y copié cada una de las respuesta que me iban diciendo. Entré por prueba interna a la Universidad Simón Bolívar, una universidad con un impresionante contraste de clases sociales.

 

Mi familia tenía un apartamento en La Guaira. Los fines de semana, antes de salir para la playa, siempre desayunábamos en la panadería que queda cerca de la casa, un cachito de jamón y jugo de naranja, para mí desde la panadería empezaba la diversión.

 

En vacaciones de Semana Santa iba a Margarita (un verdadero desastre), no faltó nunca el que decía: Esta isla se va a hundir! Por su puesto en playa El Agua conocía a una empanadera que me preparaba una empanada de pabellón especial (doble carne) y me tomaba de salida una buena cocada en Cimarrón. En una cola saliendo de Pampatar prometí no volver a la isla en esa fecha. Eso lo hice quizás por que ya estaba enamorado de mi novia. Si no, creo que hubiese vuelto dos veces más por lo menos.

 

En las vacaciones de trimestre nunca me faltó un viajecito a Choroní, o a Cuyagua en carpa. Los drogadictos siempre se ponían al final de la playa. Creo que ahora este destino es más comercial, pero la primera vez que fui casi teníamos que pescar nuestro almuerzo.

 

Los primeros carros de mis amigos fueron Fiat 1, o Corollas; al pana rico le dieron un machito, cosa que creaba envidia entre los que no lo teníamos: “cuando trabaje me lo compro”, Eso dijimos casi todos. Nos encantaba el machito!

 

A mis cumpleaños iban como 100 personas, 75 que no conocía, pero si llevaban mujeres no me importaba.

 

Hice mi pasantía en PDVSA, por supuesto que entré con palanca, el papá de un amigo me ayudó. Durante esta época aprendí a hacerme el nudo de la corbata, y también que en PDVSA trabajaba el doble de gente de lo que se necesitaba.

 

Mi arepa preferida es la pelúa. Antes me comía la de queso guayanés hasta que un día, a las 5:00 a.m. después de una buena fiesta, me salió una mosca en el queso, y más nunca me atreví a pedirla. Me encanta el llano de Barinas, montar caballo, ir en camioneta a Aguaro Guariquito, soy bueno jugando dominó, conozco toda Venezuela menos el Delta, porque es muy difícil llegar allá.

 

Me encanta mi país, mi gente, hablar español, mi acento, el cachito de jamón, el cocosette, la empanada de pabellón, los perros de calle el hambre (de cualquier ciudad), las cocadas de Cimarrón, y un buen guinde en una hamaca. Ahora, también detesto las colas de Caracas y odio a los motorizados que hacen caballito cuando la luz se pone en verde en el semáforo.

 

Mi familia paterna era italiana, todo comenzó con un abuelo que se vino a principios del siglo pasado en busca de fortuna. Y claro está, fuimos en el 2.000 al consulado a reclamar nuestro pasaporte, pero lo hicimos tarde: nos dieron la cita para después de 5 años. Nadie imaginó en esa época que en un futuro toda Venezuela quisiera buscar sus raíces europeas, y mucho menos que todos fueran a la vez. Ahora en este momento, no sólo las raíces europeas son atractivas, sirven las colombianas, rusas, chilenas, argentinas, etc. Tener el pasaporte europeo no solo me trajo tranquilidad, también varias proposiciones de matrimonio (en tono de broma) de aquellas amigas que eran venezolanas de pura cepa.

 

Por supuesto que me casé con una venezolana, igual a mí, (pero con pasaporte alemán) que tiene una familia igual a la mía. Que le encantan los perros que venden en la Trinidad en frente del bingo, que es caraquista igual que yo (no se si hubiese aguantado que fuese del Magallanes, es full fanática). Ella tuvo casi las mismas vivencias que yo, pero claro con los planes típicos de mujeres. Es una mujer única y maravillosa. En ningún otro lado del mundo hubiese encontrado a alguien parecido.

 

Firmé contra el presidente Chávez desde el muro de Santa Rosa, para atrás. El 11 de abril estuve en las escaleras del Calvario, marché en cuanta marcha pude, hasta que me cansé. Y desde las elecciones del referéndum revocatorio contra él, no he votado más, por que creo que si nadie sale a la calle el día de la elección es la mejor forma de demostrar que nadie esta con él. Y estoy seguro que somos más y el CNE tiene la balanza inclinada para el lado que no es.

 

Hace como tres o cuatro años empezó todo, o por lo menos así lo empecé a sentir. Dejé de ver a mis “amigos” (amigos: todo aquel que alguna vez conocí). No faltaron encuentros con gente de la universidad o del colegio donde se hiciera la siguiente pregunta: ¿Qué es de la vida de Juancho?- Chamo se fue para Canadá- ¿Y de este que vio matemáticas con nosotros, como es que se llama? ¿El que se copió el problema que no era, te acuerdas?- Claro, Rodrigo, se casó y está en Australia. ¡Coño, tan lejos!

 

Van pasando los años viendo como las celebraciones de mi cumpleaños se hacen cada vez más pequeñas. Últimamente ya amigos no tan alejados, (los verdaderos, los que me sé sus nombres, sé quiénes fueron sus novias, sus cosas, etc.) están en Canadá, Australia, Costa Rica, España, Estados Unidos. Creo que estos son los destinos mas cotizados, aunque hay uno que se fue a Brasil. He depurado varias veces la agenda telefónica del celular.

 

Al principio sonaba chévere: Oye tienes casa en Toronto, te puedes quedar cuanto quieras- Ya sabes, si vas a Miami a comprar cosas, puedes quedarte en mi casa-. Y uno sonreía: Oye, verdad que sí, gracias.

 

Creo que el porcentaje que se ha ido, de mis conocidos, es del 70%. Inicialmente pensé que iba a ser temporal, los postgrados duran dos años máximo, luego se regresarían. Pero nada, ninguno regresa. Creo que pasa lo mismo con la gente mayor, para ellos puede ser más difícil. Uno oye que algunos regresan, pero creo que son más los que no lo hacen. Los jóvenes tenemos más aptitud para adaptarnos. No es extraño ver familias dividas por la distancia, esposas e hijos fuera, mientras el padre trabaja acá.

 

No era difícil prever esto ya que, poco a poco, los venezolanos nos fuimos acostumbrando a vivir mal, a sentirnos en un país extraño, un país que no es de nosotros, a sentirnos extranjeros en nuestro país. Sitios que antes visitábamos, ya no vamos, paseos que hacíamos ya no los hacemos, cada vez compartimos menos, y nos sentimos presos entre dos municipios y el aeropuerto (por ahora). No sé si nosotros nos merecemos este país, o lo merecen las personas que lo tuvieron en sus manos y no hicieron nada para arreglarlo.

 

Lentamente dejamos que nuestras urbanizaciones se cerraran con unas casetas de vigilancia inútiles, en vez de haber reclamado desde un principio seguridad a las alcaldías. Nos acostumbramos a seguir derecho cuando pasábamos en frente de nuestra casa por que el carro que teníamos atrás llevaba dos minutos en nuestro retrovisor. Nos volvimos paranoicos y a veces con razón. Lentamente nos hemos acostumbrado a vivir en un país donde en el supermercado no hay carne, pollo, leche, huevos, margarina, aceite, o pañales, Y ¿qué hemos hecho? ¿Reclamamos? ¿Quemamos carros? (como en Paris?) No! salimos a sortear otro automercado donde haya lo que no había en éste, o simplemente resolvemos como sea. Solo un: ¡Qué bolas, esta vaina! (no dicho muy duro, mucho menos gritado, porque si la sra. que tenemos al lado está con el proceso, tenemos que respetar su manera de pensar). Aún nos queda educación. O por el contrario y peor, nos da pena hablar.

 

Entre nosotros no es raro oír a alguno que está buscando un crédito del gobierno, de esos que le van a dar 4.000 millones. Y nadie conoce al primero que se lo hayan dado. Entre los empresarios uno oye que tienen la misma preocupación: ¿Qué va a pasar? ¿Qué vamos a hacer? casi ninguno quiere invertir en una nueva planta, o una máquina más grande, “Sí, estamos vendiendo mucho (o todo), pero ni de broma compro el galpón de al lado para ampliar el negocio, a ver si me lo quitan”. No es extraño oír: “Este país es para sacar plata.”, “Aquí es donde está el dinero.” La filosofía que los rige dice: Mientras haya dinero estarán acá, pero no por el país, sino por la plata. Y el consejo general de todos es: “haz plata y sácala en dólares”.

 

Me pregunto ¿en manos de quién está nuestro país? y ¿en manos de quién estará en diez años? si todos los buenos se fueron. No es que no se quede nadie valioso, sino que la gente valiosa que se quede, dentro de poco hará equipo de trabajo con los mediocres. Lo mismo que sucede en las empresas pasa en nuestra vida, “para qué vamos a comprar eso. Y si nos tenemos que ir corriendo esa cosa no nos la compra nadie”. En Diciembre pasado no faltó el que dijo: “Por favor que mi regalo sea una maleta. Que tenga 30 cm. Y no pese mucho”. Además hemos llegado a pensar que cualquier persona que hace lo contrario es chavista. “Viste al de la esquina, se metió a chavista, está haciendo un piso más a su casa”.

 

¿Cómo se saca a un país así adelante? Sin gente de la buena, sin familias, sin esperanzas, sin planes.

 

No culpo a los que se fueron, culpo a los que hicieron que se fueran, a los que destruyeron nuestras familias, y lo peor: nuestras esperanzas. A los que hicieron que los abuelos conocieran a sus nietos por camarita web. A los que destruyeron nuestras parrillas de los domingos, a los que hicieron que la celebración de mi cumpleaños sea cada vez más pequeña. A los que hicieron que nuestro messenger esté lleno de gente que nunca vemos. A los que lograron que nuestro arbolito de navidad guarde regalos hasta julio, fecha en la vienen a visitarnos. A los que hicieron que globovisión.com o noticiero digital sean nuestras páginas de inicio. Culpo a los que lograron que algunos venezolanos llevaran a cabo su plan “B”.

 

Creo que debemos cambiar el plan B por el plan A. ¿Cuál es mi plan B?Echarle bolas al plan A. El país y nuestras familias están mal y estaránpeor, si no cambiamos la apatía que sentimos ante lo que sucede a nuestroalrededor, el sentirnos derrotados, el haber perdido el ánimo de gozar la vida. El tener planes difusos no nos ayuda, no se puede vivir sin esperanza; y aún más grave, el sentirnos como si nos quedáramos sin armas: sin marchas,sin paros, sin elecciones, sin poder hacer nada. Claro que existe una manera, es verdad, no la hemos encontrado pero no hay duda de que existe. Ya sabemos como esta el país, vivamos o no en él, no podemos ser quienes lo hundan más con nuestro pesimismo y nuestra apatía.

 

Es verdad, en nuestro alrededor se respira un aire que nos dice a cada minuto que somos la generación más afectada, los que no podrán disfrutar de montar un negocio con sus amigos, o que ninguno de nosotros será concejal, alcalde o ministro. Que los negocios que montemos estarán siempre en nuestras mentes por que nos da miedo llevarlo a cabo. Y que las compañías en las que trabajamos y queremos hacer carrera están amenazadas. Nuestros papás tuvieron todo lo contrario: un país de oportunidades y de crecimiento, tuvieron algún amigo alcalde o montaron negocios con sus panas, creo que por eso algunos no entienden muy bien a los hijos que se van, definitivamente deben entender que ésta no es la Venezuela que ellos vivieron, por eso creo que para que nuestra generación no sea la que más perdió, debemos definirnos, y si nuestro plan A es estar fuera, entonces que vivamos con intensidad y que seamos los mejores en lo que hagamos, para que dejemos el nombre de los venezolanos muy en alto; que no seamos quienes más porquería hablan del país. Si en cambio nuestro plan es quedarnos, que así sea y no vivir con la mente fuera y nuestro cuerpo acá, quejándonos silenciosamente cada veinte minutos. Y que cada vez que oigamos una cadena de esas en la que él habla de más, no meditemos ante el televisor: “¿Será que empiezo a vender todo?…y nos vamos a Miami, pero ¿qué carajo voy a hacer en Miami?… porque para Europa ni de vaina; es carísimo gastar en
euros.” Tenemos que saber que decidimos quedarnos y ya.

 

Yo particularmente no quiero ser parte de la generación que no hizo nada con su vida, porque en mi plena edad productiva estaba el presidente que tenemos. Sí tengo planes con mi vida y con mi familia, sí sé lo que quiero en la vida. No les niego que algunas veces he apostado a mis planes y he perdido, pero así es la vida: en unas se gana, en otras se pierde, y como dice mi esposa “.esta es la vida que nos tocó vivir.”

 

Yo sólo espero no ser el que apague la luz.

 

Rafael Baretta

 

Un venezolano al que le encanta desayunar cachitos de jamón en la panadería del Portu.

Advertisements

14 Comments to “Un venezolano al que le encanta desayunar cachitos de jamón en la panadería del Portu.”

  1. Excelente, bravo por este italo-venezolano o venezolano-italo, como prefieran, no tengo como complementar este escrito pues todo cuanto dice es verdad y vivencia por mas de uno en cada una de sus partes o en la parte que mas les afecte el corazón

  2. jo pe, es como leer mi historia pero con una diferencia….. yo me quede sn amigos antes que tu… fui de las primeras que sali hace 5 años…. luego se me fue todo el mundo de caracas, a miami, a barcelona, a canada, londres, hasta mexico!!! yo vivo en madrid y si viajo a venezuela me siento sola….. DESDE EL COLEGIO DEL ESTE HASTA MARGARITA, FUE MI VIDA JEJE Realmente , ha sido la mejor decicion de mi vida pero el precio es bastante alto. uno piensa mucho en el pasado y desde lo lejos recuerdas mucho a tus amigos, tus panas de toda la vida y los que conociste en el aeropuerto antes de venirte!!! las arepas no saben igual, aunque hay tostiarepa con corriente europea… los cachitos ni hablar!!! los mejores años de mi vida estuvieron en venezuela y jamas se borraran pero la vida que ahora llevo es diferente y es la que me toca vivir. antes cojiais el coche para “salir a dar una vuelta” aqui eso te cuesta 50 euros asi que mejor te vas a pie!!! la lancha en higuerote, ni hablar…. a menos que ganes unos 10 mil euros mes y quieras gastar 700 € de combustible y 500€ de aparcamiento…. y si quieres un club como puerto azul, facil: 300€ al mes mas mantenmientos, y cada fin de semana 100€ en gasolina jeje la vida en europa es distinta, pero te acostumbras. ya hay tantos venezolanos en madrid que dices chamo, pana, chevere, conchale, y te entienden!!!! por aca hay gente muy buena y muchiiiisima violencia…. y ala, y po alla, y por mas alla….. me gusto tu relato, mucha suerte AMIGO!!!

  3. coño vale, eso es historia colectiva, todos lo que la leen, te aseguro… tienen algo en comun contigo, llevo 7 años en mexico y el dia que vuelva a venezuela, me voy a subir al junquito, me compro una bandeja de golfiaos y luego me voy a chacaito al PAN 900 y me comere todos los cachitos que pueda y las quesadillas,hummmm,saludos,
    besos a todos.

  4. y no se olviden de las empanadas del ferry en pto la cruz, parada obligada.

  5. Es el mejor post que he leído de un compatriota en mucho tiempo, definitivamente esta e sla historia d emuchísimos de nosotros, sí, los que logramos salir cuando se podía y los que tenemos sin ir a Venezuela más de 7 años. Das en el clavo en absolutamente todo y no podrían ser más acertadas tus palabras. Me alegro de haber encontrado este blog, y ahora pasa s mi lista de favoritos! besos desde Las Afortunadas Islas Canarias.

  6. hola he leido tus comentarios, de verdad que son TODOS LOS MOTORIZADOS unos infractores no existe ni siquiera uno (1) que no infrinja la ley, que se crea propietario de la calle , yo cada vez que puedo le tranco el paso a esos excrementos a ver si se clavan contra las ruedas de una gandola,ya he logrado que choquen entre ellos jajaja, he pensado hasta en rociar aceite entre los carros , clavos , varias cosas , de pana que me tienen arrecho.

  7. Rafa, pana: Acabas de escribir las crónicas de todos los venezolanos que nos está tocando vivir por la misma debacle. Quizás somos más de los que tu crees…
    Nos ha tocado o quedarnos o emigrar, pero cualquiera de las 2: te toca trabajar y esforzarte el doble, y recuperar la fé en que podremos algún día recuperar a nuestro país.

    No sé si a la final te quedaste en Venezuela o te fuiste con tu esposa a Miami, eso deberías concluirlo en tu relato, … yo preferí irme porque el país me hizo un jaque mate en 3 oportunidades, he estado trabajando desde empresas privadas (nacionales y una multinacional) hasta en la propia industria petrolera PDVSA desde INTESA. y en 6 años ninguna historia ha salido para adelante. He visto irse empresas y empresarios, panas y familiares, y lo peor es ver marchar las ilusiones de poder hacer algo en este país.

    Si pierdes eso, lo pierdes todo. Por lo que por mi respecta, seguiré en Madrid elevando el respeto y el reconocimiento del Venezolano en el extranjero. porque todos vacilamos y le echamos bolas a la vida con el mismo entusiasmo. eso es lo que nos caracteriza.

    Cuando recupere la confianza en Venezuela, recuperaré también a mi familia (que sigue allá) y de seguro nos reencontraremos todos en la panadería del portu.
    Un Caraqueño más.

    CG.

  8. If only I had a nickel for every time I came to muevete.wordpress.com.. Incredible article.

  9. Creo que escribiste este articulo mucho antes de que yo fuese consciente de que la posibilidad de emigrar se convertiría en una realidad. Fui a la universidad soñando trabajar algún día en PDVSA, solo que cuando yo me gradué había sido castigada como muchos otros por ejercer mi derecho constitucional al voto, por votar NO en el famoso referendum. Era la primera vez que asistía a unas elecciones y ese fue el premio que recibí. Luego como tu, seguí votando, marchando, y haciendo cualquier cosa que me permitiera hacer algo por mi país, y ya que los que vinieron antes que nosotros no hicieron nada, tratar de rescatarlo y hacerlo un país mejor para mis hijos. Siempre quise hacer un postgrado en el extranjero, pero le di la prioridad a un postgrado en Venezuela, hice todo por quedarme, pero finalmente, era demasiado extranjera en mi pais, asi que he tenido que emigrar. Muy lejos de mi amada Venezuela, me duele ir por un café y escuchar a otro venezolano hablando pestes de mi tierra, a un cubano que fue bienvenido, profesor de la UCAB y USB hablando cuanta tontería encuentra con mucho odio, algunas verdades, la mayoría mentiras de nuestra tierra, pero que dice que desea que sus hijos mantendrán la nacionalidad Venezolana, porque quien sabe en 20 años ese país seguro mejora, y tristemente como tu dices, el dinero esta allá…=´(, se me llenan los ojos de lagrimas cuando voy al consulado de Madrid y veo mas extranjeros que coterraneos, en su mayoría otros latinos, pero venezolanos nacionalizados que encontraron al igual que el cubano que habla mal de nosotros, un escape,un pasaporte, un todo en nuestro país. Entonces me pregunto, porque hablamos mal de nuestro querido lar? que nos ha dado todo y nos ha hecho como somos? porque un dominicano, un cubano, colombiano u otro debe mentir en el metro y decir que es venezolano antes que declarar su propia identidad?, otros latinos haciendo negocios frente al consulado, desde vender cosas hasta ofrecer servicios, o sea, mi tierra es tan buena, que aun con los que están afuera, sigue siendo dadivosa…eso me lleva a que ser venezolana, a pesar de las circunstancias, sigue siendo un lujo, no porque tengamos un país en crisis y plagado de corrupción, sino porque somos gente de calidad, gente que como dices, debemos luchar por nuestro plan A, enalteciendo las virtudes de nuestro país y no cegándonos ante sus flaquezas sino luchando para resolverlas, poder llevar a nuestros hijos con orgullo, como hacen otros extranjeros y decirle he aquí donde nacieron tus padres, la cuna de Bolívar, tierra digna, prospera, amable, y esta tierra la he luchado por ti!

  10. Que gracia el comentario de algunos que escriben y que dicen echar de menos Venezuela.. ja ja ja, sois los típicos mojoneros de toda la vida, que ahora están jodidos porque se les terminaros los chanchullos.
    La Lahuerta, deberia decir que su harmano trabaja con el gobierno Chavista haciendo uniformes y repartiendo suministros a los colegios publicos y se le llena la boca diciendo que su hermanito se va comprar un Chalet en España, con lo que se roba en Venezuela. ?????

    Fantasmas…

  11. Felicitaciones… Gente como tu. Merece ser escuchado…

  12. Aun cuando concuerdo con esto al 100%, porque es la triste realidad que estamos viviendo hace rato. Creo que el autor debió tener una idea de lo que estaba por venir cuando entró en PDVSA por palanca. A lo que me refiero, es a que aún cuando estoy de acuerdo con lo que plantea, no entiendo como tiene el coraje de criticar a otros ¿o es que entrar en PDVSA por palanca no es corrupción?. Es un problema que tenemos los venezolanos, criticamos sin vernos a nosotros mismos. Por esa gente que hacía cosas como esas y esa gente que tenemos ahora, es que estamos tan jodidos. Y no acepto que alguien me diga “bueno pero estos son peores” o “era solo una palanca”, porque no me gusta ningún tipo de justificación a esas acciones, vengan de donde vengan.
    Saludos

  13. si alguien conoce la verdadera historia de este muchacho les pedimos toda informacion porque hoy esta operando comercialmente en Uruguay asociado con empresas chinas,mexicans,chilenas ,italianas etccc pot fabor contestarnos a nuestro mail estamos muy interesados en conocer gente que hoy piensa hacer inverciones en nuestro pueblo gracias

  14. Este relato es la vida de muchos que hemos tenido que tomar la decisión de irnos de dejar nuestras familias a muchos ya no volveremos a ver solo recordar, y no lo hemos hecho por cobardia porque no habia marcha ni firma en la cual no hemos participado es sencillamente que teniamos que sobrevivir y no vivir en constante peligro por respetar el semaforo o sencillamente por salir a caminar, LO QUE MAS LAMENTO ES QUE MI HIJO NO PODRA VIVIR LAS MISMAS COSAS QUE PARA MI HA SIDO LO MEJOR Y NO SE SI UN DIA PODREMOS VOLVER Y NO SENTIR MIEDO A QUE TU VIDA NO VALGA NADA , solo recuerdo a mi país en el que nací en el que crecí, y cada vez que alguien me pregunta tu de donde eres digo con ORGULLO VENEZOLANA, muchos te dicen cosas buenas, otros te dicen donde el presidente habla con un pajarito y tu te contestas si lamentablemente es asi pero mi padre que aún esta alli ME DICE QUE TODO CAMBIARA y cuando todo CAMBIE VOLVERAS y yo le contesto claro papá y volveran los domingos de parrillada, bueno me extendido mucho de VERDAD es tremendo tu relato que nostalgia

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: